La diseñadora argentina seleccionada para presentar su colección de manera virtual en la próxima Mercedes-Benz Fashion Week de México regresa al circuito tras un silencio introspectivo que hizo honor a su espíritu indie.


Viste a todo el rock argento y sabe nadar contra la corriente mejor que el salmón. Egresada y docente de la FADU, Andrea Urquizu explotó hace años en BAFWeek, la rompió con desfiles atestados de gente y músicxs en las gradas. En pleno vértigo tomó distancia, trabajó a puertas cerradas y creó un espacio nuevo donde la música se fusiona con el diseño.

Hoy, cuando el mundo parece funcionar a media máquina, rodea con su arte el próximo video de Nicki Nicole, prepara los atuendos que usará Bandalos Chinos, inaugura nuevo local en un antiguo monasterio secreto del microcentro y prepara su desembarco en la Mercedes-Benz Fashion Week México. A Urqui siempre la verás volver.

«En la música pasa algo que me gustaría que se replicara en la moda: se
abrieron un montón de sellos independientes que no tienen nada que envidiarle al mainstream.»

–Fuiste seleccionada para participar de la próxima Mercedes-Benz Fashion Week México, ¿cómo se hace para lograr participar de un evento así?

–Cancillería lanzó una convocatoria para esta edición de MBFWMx, donde la Argentina será el país invitado. Tenía una semana para armar la presentación y poder concursar. Me animé, en tiempo récord armé todo, lo mandé y cuatro días más tarde me enteré de que había quedado seleccionada (nuestros representantes además serán Mila Kartei y Min Agostini). La semana de la moda será digital y tendrá lugar del 14 al 17 de octubre.

–¿Cómo armás tu presentación? Porque esa es la pregunta del millón para muchos diseñadores emergentes que no saben por dónde empezar.

–La idea es presentar la colección nueva en formato digital. No necesariamente tiene que ser un fashion film, también podía armarse, por ejemplo, un desfile virtual. Pero yo elegí un fashion film porque me parece representativo de la marca y un modo más eficaz de mostrar mi identidad como diseñadora ante un público que no me conoce. Además, una pasarela virtual imitando a una real atrasa, ¡ya fue!

–Entonces ocupémonos del futuro. Contame algo de ese fashion film, juro que te guardamos el secreto.

–Lo va a hacer Monstruo Estudio, dirigido por Diego Toledo, que es un gran realizador de videoclips, producido por Tamara Blanco y música original de Coiffeur, que está componiendo material original. La colección se va a llamar “Indie”, porque nuestra música indie es referente en toda Latinoamérica y es el identikit de todas las bandas que estoy vistiendo. Quise plantarme desde ese lugar.

–Si ser indie es una actitud, ¿qué es la independencia en la moda?

–¡Qué pregunta! Yo creo que es un poco no mirar tanto lo que hace el colega y proponer ideas propias. En la música pasa algo que me gustaría que se replicara en la moda: se abrieron un montón de sellos independientes que no tienen nada que envidiarle al mainstream. Hoy para hacer tu arte no necesitás firmar contrato con una megacompañía para llegar a lugares relevantes. En la moda estaría bueno ese autosustento de buscar lugares donde te sientas representado y cómodo para decir lo que quieras.

–¿Y cómo se lleva eso con el sistema de la moda?

–A mí me pasó que me presentaba en BAFWeek y pasaba eso de “en la próxima tenés que estar y en la que viene también”, y entonces te ponés a pensar, ¿realmente quiero estar? ¿Es esto lo que me representa? Por las respuestas a esas preguntas es que me guardé durante un par de años. Necesitaba un poco de introspección para saber qué era lo que quería hacer sin tanta imposición.

“Un desfile con modelos está bien, pero a mí me llena el corazón ver mi ropa sobre un escenario.”

–¿Qué querías hacer realmente? Porque en este momento se habla de que la pandemia puso de manifiesto el fin de la moda tal como la conocemos. La pregunta es si la viste venir.

–Y, quizás un poco sí. Cuando empecé a hacer la AU Sessions, donde llevaba a tocar a distintas bandas al estudio, actividad que se cortó durante la cuarentena pero que en breve vamos a retomar por streaming, sentí que encontré una manera de mostrar lo que hago que no era la impuesta por ese sistema que te obliga a vivir de la novedad y el desfile. Sin tanta pretensión pero con mi esencia, algo más personal. Cuando empieza la imposición yo me quiero escapar.

–¿Y con el desarrollo de la nueva colección cómo hacés? Porque digamos la verdad, la moda está en una pausa importante.

–La hago toda yo, desde la moldería hasta la costura y los bordados. Es una colección acotada, de aproximadamente quince conjuntos, bien representativos de la marca. Hoy los talleres no están habilitados, así que todo lo hago yo con la ayuda de una marca de textiles, Saiegh, que donó unos géneros muy sarpados, acorde con el nivel que requiere esto.

–Cuando presentás una colección en otro país, ¿hacés una investigación previa sobre el lugar?

–Sí, eso lo aprendí, porque a los pocos días de que me presentara por primera vez en BAFWeek, viajé a Chile, monté el mismo desfile tal cual ¡y la pifié! Sobre todo con las prendas de hombre. La gente se levantaba y se iba, fue un choque cultural tremendo, fue re escandaloso. Hay que estudiar el lugar en el que vas a presentar la colección, priorizar cuáles son las cosas importantes para mostrar, adaptar sin cambiar la esencia. Conocer el clima, el pulso social. Para esto hablé con mucha gente que está viviendo en México: por ejemplo, mi marca tiene un gran público gay y me interesó saber si en México el matrimonio igualitario es legal, y para mi sorpresa no lo es a nivel nacional, sólo en algunos estados. Por eso, a pesar de ser una sociedad con la mente muy abierta en muchas cosas, en ese aspecto es más conservadora. Y son cuestiones que está bueno tener en cuenta a la hora de presentar una colección.

–¿Qué le aporta la música al diseño y por qué sentís que ese es tu territorio?

–En mi caso le aporta la esencia, no es algo superficial sino parte fundamental. Es la inspiración y el contexto que hace al todo, el lugar donde se desarrolla lo que hago. En lxs músicxs encontré a mis principales clientes, pero también a lxs portadores ideales de mi ropa, ellxs me representan. Sus ideas y su poesía completan el sentido de lo que hago. Un desfile con modelos está bien, pero a mí me llena el corazón ver mi ropa sobre un escenario.