Del Prado al metaverso: las muestras que redefinen el arte en Buenos Aires
La escena contemporánea se reinventa con experiencias inmersivas y propuestas que fusionan tecnología, pintura y concepto. Una temporada marcada por la diversidad y la experimentación.
Texto: Mercedes Ezquiaga
MUSEO DEL PRADO EN REALIDAD VIRTUAL: EL ARTE COBRA VIDA
Obras maestras de la historia del arte, como "Las meninas", de Diego Velázquez, o "El jardín de las delicias", del Bosco, cobran vida en la exposición de realidad virtual aumentada “Art Masters”, presente en La Rural. La muestra, que combina arte y tecnología, permite explorar cinco obras maestras del Museo del Prado de manera inmersiva.

Un guardia de seguridad virtual, llamado Teo, hace de guía al visitante a través de espacios que suelen ser inaccesibles, y permite descubrir secretos detrás de las emblemáticas obras de Velázquez, Goya, Rubens, el Bosco y Veronese. De carácter itinerante, la exposición busca exaltar la reinterpretación poética que brinda la dimensión de las obras a través de la tecnología.
De este modo, el visitante puede ver en detalle como nunca antes obras maestras del arte europeo, como "El aquelarre", de Francisco de Goya, pero también "Venus y Adonis", de Paolo Veronese, y "El sentido de la vista", de Rubens y Jan Brueghel. La curaduría fue realizada en colaboración con el equipo madrileño del Museo del Prado. Se puede visitar hasta fin de año en el Pabellón Frers de La Rural (avenida Santa Fe 4363).

LEANDRO ERLICH EN TORRE MACRO: ENTRE LA ILUSIÓN Y LA REALIDAD
"La estrategia de la ilusión", de Leandro Erlich, transforma la percepción de la realidad a través de un universo donde lo cotidiano se transforma en extraordinario. Con obras que combinan elementos arquitectónicos, ópticos y conceptuales, el artista argentino invita al público a interactuar y cuestionar lo que ve, generando un diálogo entre lo real y lo ilusorio. Piezas como “Conversaciones de ascensor”, que muestra en medio de la sala el acceso a un elevador que no lleva a ninguna parte, o “The cloud”, que encierra una nube en una vitrina, forman parte del itinerario visual del artista que saltó a la fama por la instalación artística Piscina, visitada por el récord de 250 mil personas en 2019, cuando se exhibió en el Malba.

“Las obras de Leandro Erlich hacen trastabillar nuestro concepto de realidad. Reconocemos sus formas al instante –un ascensor, una escalera, una ventana– y las asociamos a su función habitual. Pero hay en ellas algo inquietante: una perturbación sutil nos descoloca porque no estamos acostumbrados a que la percepción visual nos traicione. La combinatoria que el artista establece entre el mundo de las apariencias y el dominio de lo real nos coloca frente a un umbral crítico. Los objetos que crea parecen familiares, pero en verdad no lo son. Pertenecen al territorio del arte y, como tales, se rigen por su propia poética y su inherente inutilidad práctica”, asegura el curador Andrés Duprat. Con entrada libre y gratuita, se puede visitar hasta el 5 de diciembre en Torre Macro (avenida Eduardo Madero 1172), edificio diseñado por el arquitecto César Pelli.

ERNESTO PESCE EN EL DUHAU: PAISAJES DE MEMORIA Y COSMOS
La galería de arte del Palacio Duhau presenta la muestra "Derivas y circuitos singulares", de Ernesto Pesce. La exposición reúne 49 obras pertenecientes a distintas series que el artista desarrolló en los últimos diez años. Estas piezas transforman recuerdos de viajes, paisajes y vivencias en imágenes cargadas de intensidad cromática y poética. La muestra reúne distintas series que permiten recorrer los intereses plásticos y vitales del artista. Por un lado, aparece el delta como escenario, donde Pesce evoca recuerdos y experiencias personales en el Tigre, con obras que retratan las lunas sobre el río Capitán y las tormentas en la Vuelta de Mar, transformando la naturaleza en metáfora de lo vivido.

Junto a ellas se despliega la serie de los “Laberintos”, inspirada en el diseño de la Catedral de Chartres, en la que el artista combina cosmos y filosofía. Piezas como “Buscando al arquitecto de Chartres en el laberinto del cosmos” enlazan historia, espiritualidad y geometría. Finalmente, emergen las obras que refieren a monumentos y constelaciones, donde aparecen rituales y espacios sagrados de diversas culturas, atravesados por figuras humanas en tránsito. Allí conviven referencias universales con hitos locales, como el puente de La Boca, frente al cual el artista tuvo su taller durante años. La exposición se puede visitar hasta el 26 de octubre en la galería de arte subterránea dentro de Palacio Duhau – Park Hyatt (Posadas 1350). Abierta todos los días, las 24 horas.

RUTH BENZACAR EN PUERTO MADERO: SIEMPRE A LA VANGUARDIA
En su 60º aniversario, la reconocida galería de arte Ruth Benzacar –con sede en Villa Crespo– llega a Puerto Madero con un nuevo espacio que reafirma su compromiso con el arte contemporáneo. Con una programación propia, la galería busca fortalecer la relación con artistas y coleccionistas y tender puentes con otros circuitos culturales.
Desde su fundación, en 1965, es la primera vez que la galería se expande y funciona en dos espacios simultáneamente. Una muestra colectiva con obras de artistas como Marina de Caro, Pablo Siquier, Tomás Saraceno, Miguel Rothschild, Liliana Porter, Rómulo Macciò, Jorge Macchi, Ernesto Ballesteros, Roberto Aizenberg y Delia Cancela, entre otros, ya se puede apreciar en el flamante espacio ubicado en Juana Manso 1549, en el corazón de Puerto Madero.
Sostenida por tres generaciones de mujeres que han sabido transformar las crisis en oportunidades, la galería ha sido protagonista del desarrollo del arte contemporáneo argentino, consolidando su rol de plataforma de experimentación, vanguardia y diálogo intergeneracional.

FLORENCIA BÖHTLINGK EN MALBA PUERTOS: UN DÍA, MUCHOS MUNDOS
La artista Florencia Böhtlingk presenta su primera exposición institucional en Malba Puertos, con casi 90 obras que ofrecen un recorrido por los últimos quince años de su producción. Juro que todo esto sucedió en un día se titula la muestra que reúne acuarelas y pinturas que van desde 2010 hasta 2014.
En este período, Böhtlingk sienta las bases de un estilo único que combina geometría y gestualidad, guiada por su capacidad de asombro y su afán pictórico inagotables. La artista produce prolíficamente imágenes en las que funde el paisaje y los hábitos de los espacios que habita: la Ciudad de Buenos Aires y la cuenca del Río de la Plata, por un lado, y la selva misionera, por otro (particularmente, el Paraje La Bonita).
Sus coloridos paisajes y retratos remiten al arte popular e ingenuo, a la práctica del grabado y a algunos códigos formales del arte prehispánico. Su repertorio de imágenes, que a primera vista parecen fantasía, está anclado a una intensa búsqueda por dar cuenta de lo visto y vivido. La muestra se puede visitar en las Salas del Bosque de Malba Puerto (Alisal 160, Escobar), hasta el 8 de marzo de 2026.


