El regreso salvaje de "Chaco": IKV reedita en vinilo el disco que cambió el groove argentino
A más de 30 años de su lanzamiento original, la nueva edición del álbum -que forma parte de la serie “El rock argentino es Universal” de Universal- estará disponible y a la venta desde el 19 de mayo.
Hay discos que envejecen. Y hay otros que mutan, se expanden y terminan explicando el presente mejor que su propia época. Chaco, el tercer álbum de Illya Kuryaki and The Valderramas, pertenece definitivamente a esa segunda categoría. A 30 años de su lanzamiento original, el álbum tendrá una nueva edición en vinilo disponible desde el 19 de mayo, en pleno revival del formato analógico y en un contexto donde buena parte de la música urbana latinoamericana todavía sigue dialogando —consciente o inconscientemente— con el ADN que Dante Spinetta y Emmanuel Horvilleur inventaron en los 90.
UN DISCO IMPENETRABLE
Publicado originalmente en mayo de 1995, Chaco fue mucho más que un éxito comercial: fue un manifiesto cultural. Rap, funk, soul psicodélico, rock, groove latino, humor absurdo y una estética futurista convivían en un disco que sonaba alienígena para la Argentina de entonces. Mientras gran parte del rock nacional todavía orbitaba alrededor de formatos más clásicos, IKV aparecía con afros, pantalones gigantes, jerga propia y canciones que parecían llegar desde una Buenos Aires paralela.

El impacto fue inmediato. Después de Horno para calentar los mares, el dúo grabó Chaco prácticamente a contramano de la industria. El resultado: más de 250 mil copias vendidas, rotación continental en MTV y una influencia que hoy atraviesa desde el hip hop argentino hasta el funk latino contemporáneo.
Escucharlo hoy sigue siendo una experiencia magnética. Ahí están “Abarajame”, “Jaguar House”, “Remisero”, “Hermana Sista” o “Húmeda”, canciones que mezclaban sensualidad, delirio callejero y una sofisticación musical inédita para el mainstream local. Grabado en los estudios Diosa Salvaje (la sala de Luis Alberto Spinetta) y masterizado en Nueva York por Ted Jensen —ingeniero que trabajó con Madonna y The Eagles—, el álbum consolidó una identidad sonora que todavía suena adelantada.

UNIVERSALMENTE ARGENTINO
La reedición en vinilo llega además en un momento de revalorización masiva del catálogo argentino de los 90. Universal viene recuperando títulos fundamentales dentro de la serie “El rock argentino es Universal”, que ya incluyó reediciones de discos de Luis Alberto Spinetta, Virus y otros clásicos nacionales.

Pero en el caso de Chaco hay algo más profundo que la nostalgia. El disco funciona hoy como una especie de “eslabón perdido” entre el rock argentino y buena parte del lenguaje musical actual. En foros, redes y comunidades de fans, muchos lo siguen describiendo como una obra “adelantada a su tiempo”, capaz de anticipar cruces entre rap, funk y pop que recién décadas después se volverían centrales en Latinoamérica.
Tal vez por eso la reedición no se siente como una pieza de museo. Chaco no vuelve para recordar una época: vuelve porque suena vigente. Porque esa mezcla de irreverencia, virtuosismo y libertad estética todavía conserva algo raro, incluso hoy. Y porque pocas veces un disco argentino logró construir un universo tan propio sin perder calle, humor ni groove en el camino.
Fotos: Nora Lezano

