A poco de estrenar la tercera temporada de El marginal, el actor uruguayo que construyó a lo largo de los capítulos a uno de los personajes más entrañables del último tiempo habla del éxito de la serie y del momento único que atraviesa su carrera. Diosito, otra vez, tomó el control.


“Ahora está enjaulado, como un perro atado, sin su amor, sin su libertad…” y la cumbia de El Bobo Negro da sus primeros acordes hasta el final de la segunda temporada de El marginal. Diosito se ríe, como lo hizo durante toda la serie. Tuerce la boca, se tapa el diente y, otra vez, se vuelve a reír.

Nicolás Furtado construyó a lo largo de los 21 episodios de la serie a uno de los personajes más entrañables del último tiempo y que ya forma parte del imaginario popular de estas tierras. Así como Lombardo en El puntero (un De la Serna fuera de serie) o el Loquillo de Staltari en Un gallo para Esculapio, el menor de los hermanos Borges se suma a la mesa de esos pocos. Nominado en los Premios Platino como “Mejor Interpretación Masculina en Miniserie”, el pibe chorro, de pelo rubio y agua oxigenada, se prepara para una nueva (¿y última?) aventura que ya tiene fecha y lugar de estreno: el 9 de julio en la TV Pública.

–¿Y ahora con qué nos vamos a encontrar en El marginal 3?

–Cronológicamente, está situada después de lo que pasó en la segunda temporada, cuando los Borges matan al Sapo y se quedan con el control total de San Onofre. La tercera temporada va a ir por ese lado, por las nuevas aventuras de estos hermanos que parecen salidos de un cómic. En cualquier situación que estén, siempre algún bardo hay por resolver, nuevos desafíos que tendrán que vérselas para arreglarlos. Hay sorpresas que no podemos revelar, pero como ya se vio en el tráiler oficial, hay personajes nuevos, muchos. El de Alejandro Awada, por ejemplo, un personaje antagónico a Mario Borges (Claudio Rissi); Toto Ferro; Ana María Picchio, ahí en la cúpula junto a Antín (Gerardo Romano), el jefe del penal. Hay unos cuantos actores nuevos que le aportan a la historia otro condimento especial.

–Justamente, ¿qué tiene de especial la serie? ¿Por qué el éxito entre el público y la crítica?

–Yo creo que la gente en El marginal ve personajes, eso es lo que más atrapó a los televidentes. Si bien es un policial que puede tener acción, peleas, sexo y mil cosas más, tiene personajes psicológicamente muy desarrollados y los vínculos entre ellos son muy fuertes. Lo más curioso es que hablamos de delincuentes y gente políticamente incorrecta, pero ahí está el desafío de los actores: construirlos para que la gente pueda empatizar con ellos. De alguna forma y sin juzgar a los personajes, tratar de justificar sus actos desde la actuación en un entorno muy atractivo como puede ser el patio de una cárcel o los pasillos de una villa improvisada en el patio. A la gente le interesa mucho ver cómo funciona eso, es algo que no tienen muy cercano.

–Particularmente, Diosito, tu personaje, se convirtió en una especie de santo pagano; un personaje que ya quedó en el imaginario popular. ¿Por qué?

–Diosito, a pesar de todo lo malo que pueda ser, tiene unos códigos muy fuertes con las personas que quiere y es leal a lo que cree y siente; es impulsivo, parece una caricatura. Ya sabemos con qué puede salir pero igual siempre sorprende. Es un personaje muy colorido, muchas veces distiende desde el humor y la comedia en una serie donde de repente pasan cosas muy heavy. Con alguna estupidez o una pavada que dice, te saca una sonrisa donde no debería haberla.

–¿Qué hay de Nicolás Furtado en Diosito?

–Hay mucho, sobre todo las boludeces que hace. Me divierto mucho haciéndolo, me gusta trabajarlo como si fuera un clown, desde lo físico o con miradas y silencios, haciendo chistes malos y buenos. Siempre trato de ponerle esa cuota de humor que creo que me caracterizó siempre en mi vida.

–¿En qué cambió tu personaje desde la primera temporada (2016) hasta esta, que tiene fecha de estreno el 9 de julio por la TV Pública?

–En realidad, él me cambió la vida a mí. Hay un antes y un después de El marginal. Temporada tras temporada, me trae más cosas, más reconocimientos y, profesionalmente, más propuestas. Es el proyecto en el que cualquier actor quiere estar.

–¿Sentís que te va a costar abandonar a Diosito? O, mejor dicho, ¿creés que el público va a poder disociarte de él una vez que termine?

–Imagino que me tendrán que confiar otro personaje muy característico para que la gente vea que puedo hacer otra cosa. En algún momento se va a dar, ya llegará ese día. Soy joven y esto es lo primero que hago así tan fuerte, y creo que con el paso de tiempo van a poder seguir conociéndome a mí más como actor en otras facetas. Mientras tanto, no reniego y aprovecho muchísimo todo lo que me está dando el personaje.

­–El éxito de El marginal, Un gallo para Esculapio o El lobista responde quizás a una mayor exigencia del público en cuanto a la calidad del producto. La gente ya no se conforma solamente con la telenovela de los canales de aire.

–Sí, por supuesto y por suerte. Quiere decir que ni los actores ni los productores nos podemos relajar. Tenemos que estar todo el tiempo a la altura de las series internacionales que vemos a través de las nuevas plataformas. Entre tanto que podés elegir, si no hacés algo bueno, estás afuera. A nosotros nos fue bien. Recién volvimos de México, de la entrega de los Premios Platino, donde El marginal fue preseleccionada como mejor serie de habla hispana (N. de la R.: Terminó ganando Arde Madrid, de España) y yo competí como mejor interpretación masculina en miniserie (N. de la R.: Ganó Diego Luna por, Narcos, México). Mucha gente está como loca con El marginal. En México ya compraron los derechos para poder hacerla allá. Lo mismo pasa con Un gallo para Esculapio. El secreto, y no descubro nada, es Underground, la productora que realiza estas dos series y que va por el camino correcto. Sebastián Ortega está muy enfocado en esto de estar a la altura, labura mucho para eso y por eso siempre el reconocimiento.

–Y, por si fuera poco, el año pasado terminaste de grabar Amor de película, tu primer largometraje como protagonista junto a Natalie Pérez.

–Sí, no paro, hay que aprovechar hasta que se den cuenta. La pasé bárbaro, y lo lindo es que es una cosa totalmente distinta de lo que venía haciendo. Para empezar, es una comedia romántica. Es la historia de una pareja cuya relación, de repente, corre peligro, e intentan ver la manera de sobreponerse a esta nueva escena. Pasan cosas muy graciosas, pero la parte dramática es realmente muy verdadera, vale la pena verla. La fecha de estreno todavía no está pero suponemos que va a ser a mitad de año en todos los cines del país. Lo único que voy a spoilear es que Diosito no va a estar.

“Yo creo que la gente en El marginal ve sobre todo personajes. Si bien es un policial que puede tener acción, peleas y mil cosas más, tiene personajes psicológicamente muy desarrollados y los vínculos entre ellos son muy fuertes.”