El vino de cru con espíritu bordelés que nació en Mendoza hace 25 años presenta su añada más desafiante
La cosecha 2023 en Mendoza fue una de las más tempranas y exigentes de las que se tenga registro: heladas tardías en octubre de 2022, verano con olas de calor sucesivas y precipitaciones mínimas. En ese contexto, Cheval des Andes —la bodega nacida hace más de dos décadas de la alianza entre Pierre Lurton, de Château Cheval Blanc, y Roberto de la Mota, entonces en Terrazas de los Andes— presenta ahora su añada 2023.

El vino proviene de 47 hectáreas divididas en 36 parcelas históricas: una parte en Las Compuertas, Luján de Cuyo, a 1.070 metros sobre el nivel del mar, con vides plantadas en 1929; la otra en Paraje Altamira, Valle de Uco, a 1.150 metros, con plantas de 1945. Cada parcela se vinifica por separado —“una parcela, un tanque”— y el ensamblaje final define el vino del año.
La 2023 combina dos tercios de Cabernet Sauvignon y un tercio de Malbec. Este último proviene de vides de pie franco —sin injertar— y aporta fruta y textura; el Cabernet Sauvignon sostiene la estructura. La cosecha fue manual, en cajas pequeñas, con enfriamiento previo a la vinificación. La crianza, 12 meses en barrica.

Para enfrentar el calor extremo, la bodega aplicó un manejo parcelario preciso: riego diferenciado en cada sector y un trabajo agroecológico que incluye coberturas vegetales y especies forestales entre hileras, con el objetivo de reducir el impacto térmico y mejorar la eficiencia hídrica. La vendimia arrancó el 27 de febrero y cerró el 14 de marzo, guiada por degustación en planta más que por calendario.
El perfil del nuevo Cheval es, según el equipo técnico, más fresco y aromático que estructurado: accesible desde joven, con taninos de madurez suave. De todos modos, la bodega enfatiza que el vino gana con aquello que, románticamente, siempre se le atribuye a las grandes etiquetas: el paso del tiempo en botella.

Precio sugerido: $159.100.

