Albariño en Mendoza: seis años de pruebas para encontrar una expresión de montaña
Pulenta Estate presenta su primer Albariño, un blanco nacido en Alto Agrelo, Mendoza, después de seis años de investigación y ensayos en viñedo y bodega. El proyecto comenzó en 2019 con apenas 395 plantas y una pregunta como punto de partida: cómo podía expresarse una variedad asociada a las regiones oceánicas en un entorno continental, seco y de marcada amplitud térmica, al pie de la Cordillera de los Andes.
Originario de la península ibérica y especialmente reconocido por sus expresiones en las Rías Baixas españolas y el norte de Portugal, el Albariño suele destacarse por su acidez, frescura y perfil aromático. El trabajo en Mendoza buscó conservar esos rasgos y, al mismo tiempo, encontrar una identidad propia. En 2021 se realizó la primera microvinificación y, a partir de sus resultados, la bodega decidió ampliar el proyecto al año siguiente con una hectárea plantada en espaldero alto. Los dos sistemas de conducción permitieron comparar respuestas de la variedad y ajustar el manejo del viñedo.

La cosecha 2025 marcó el punto de llegada de esa primera etapa. Según Javier Lo Forte, head winemaker de Pulenta Estate, uno de los desafíos fue determinar el momento de cosecha para preservar la acidez natural y proteger los racimos de la radiación solar de Alto Agrelo mediante el manejo de la canopia. El enólogo también destaca la adaptación de la variedad a esas condiciones, en particular por el grosor de sus pieles.
La elaboración prescindió de la madera para priorizar la expresión de la fruta. La fermentación se realizó en vasijas de concreto y tanques de acero inoxidable, con funciones complementarias: el concreto aportó trabajo sobre la textura y el volumen, mientras que el acero ayudó a conservar la frescura y la nitidez aromática. Luego, el vino permaneció entre dos y tres meses sobre sus borras finas, con el objetivo de ganar volumen y textura sin perder tensión.

El resultado presenta aromas de fruta blanca y flores, frescura y una boca con volumen y textura. Esa relación entre acidez y estructura también amplía sus posibilidades de acompañamiento gastronómico.
Para Edu Pulenta, gerente comercial de la bodega, el lanzamiento responde al interés por elaborar una interpretación propia de una variedad que el equipo venía probando desde hacía tiempo. La apuesta se inscribe, además, en un contexto de diversificación de los vinos blancos argentinos, con variedades y zonas que buscan expresar características diferentes de los perfiles más conocidos.

Pulenta Estate Albariño 2025 tiene un precio sugerido de $ 24.500.

