Disponible en Netflix

Los creadores de Wild Wild Country vuelven a sorprender con esta serie documental de cinco episodios que cuenta viejas historias del mundo del deporte desde una nueva perspectiva.

Una de ellas es la del tenista estadounidense Mardy Fish, quien, desde la intimidad, cuenta la presión que ejerció el tenis en su vida para alcanzar el éxito de sus predecesores (McEnroe, Sampras y Agassi) o de su amigo entrañable, Andy Roddick.

El camino para ser número uno de su país no fue para nada fácil (entrenamientos de hasta triple turno, dietas estrictas, fortalecimiento mental), a tal punto que en los cuartos de final del US Open 2012 –y siendo número ocho del mundo–, la ansiedad y la angustia fueron tan grandes que lo llevaron a abandonar la competencia sin siquiera presentarse a jugar.

Un documental que narra mucho más que la vida de un tenista y trae a la mesa un tema universal que, de a poco, logra mayor visibilización: la salud mental en el deporte de alto rendimiento.