A pocos días de cumplir 68 años, el cantante y guitarrista de Serú Girán y Pescado Rabioso ganó seis Premios Gardel –Oro incluido– y se convirtió en la figura de la entrega de galardones que organiza la industria discográfica. Ahora está por hacer su primer concierto online, en vivo esta noche desde el Movistar Arena.


En muchos reportajes realizados durante las últimas dos décadas, David Lebón lamentaba que en la Argentina no hubiese un mayor reconocimiento para los músicos con mucha trayectoria, y señalaba los casos de los Estados Unidos e Inglaterra, donde las entregas de premios siempre encuentran un lugar para celebrar a los pioneros. Sin duda que el panorama cambió para bien, y Lebón no sólo volvió a ocupar el lugar que merecía en la escena local sino que también grabó un gran disco de dúos (Lebón & Co.), que tuvo mucha difusión radial y en las redes. Además, hubo premio mayor: la semana pasada el álbum fue el gran ganador de los Premios Gardel, donde obtuvo seis galardones, incluyendo el Gardel de Oro.

Esa noche participó en la ceremonia online con una sorprendente versión de “Ana no duerme” junto a Lisandro Aristimuño, Wos y Mateo Sujatovich. Y triunfó en las categorías de Álbum del Año (Gardel de Oro), Grabación del Año, Mejor Álbum Artista de Rock, Ingeniería de Grabación, Productor del Año (Gabriel Pedernera) y Mejor Canción de Dueto (“Mundo agradable”, junto a Ricardo Mollo).

Hoy, David está en su mejor momento y lo disfruta, se emociona fácilmente y se lo ve feliz. El 5 de octubre cumplirá 68 años y casi a manera de celebración anticipada tocará esta noche en el Movistar Arena, sin público presencial y en formato de streaming. Anteayer, a punto de iniciar uno de los últimos ensayos antes del concierto, respondió preguntas con su habitual mezcla de humor, honestidad y emoción.

–Ya ganaste un Gardel de Oro, te presentaste en el Colón, llenaste estadios y tocaste en Plaza de Mayo. ¿Qué sueños te quedan por cumplir? ¿Ganar un Grammy? ¿Tocar en el Madison Square Garden o en el Royal Albert Hall?

–¡Exacto, todo eso! Ganar un Grammy y tocar en el Royal Albert Hall con Eric Clapton. ¡Y ojo, que si me invita a tocar a la casa también voy!

–¿Pensás que hoy la Argentina es más justa con los artistas con décadas de carrera?

–Me encanta que me hayan reconocido, soy muy feliz y agradecido por eso. Hay tanta música y músicos que le dan arte a la Argentina que van a pasar unos años en llegar a equilibrar la balanza. Las modas siempre estuvieron, pero premiar el camino recorrido es fundamental.

“Me encanta que me hayan reconocido, soy muy feliz y agradecido por eso. Hay tanta música y músicos que le dan arte a la Argentina que van a pasar unos años en llegar a equilibrar la balanza.”

–Desde que salió Lebón & Co. se comentaba que sin duda era un disco ideal para ganar en los Premios Gardel. ¿Realmente no te imaginabas que “ya era hora” de ganar un premio y que este álbum era el indicado para lograrlo?

–No, no me lo imaginaba. El disco es buenísimo por donde lo mires, pero me tiró un poco para abajo no ganar el Grammy Latino el año pasado. Cuando llegué a Las Vegas, en los pasillos y en las entrevistas todos me decían que era el ganador y luego no sucedió. Eso me hizo pensar que quizás tampoco podía ganar el Oro o alguna otra categoría. De todas maneras, yo ya estaba feliz con el disco y con lo que sucedía con la gente, con los colegas y con los shows en vivo.

–Otros músicos que ganaron el Gardel de Oro fueron Charly, Spinetta, León, Cerati, Calamaro y Divididos. ¿Se te ocurre alguien que lo merezca y no lo haya ganado todavía?

–Pappo y Pedro Aznar.

–El año que viene quizás te toque entregar en mano el Gardel de Oro al nuevo ganador. ¿A quién te gustaría entregárselo?

–Uh… al que se lo merezca, sin duda.

–En muchos reportajes reconocías que en Lebón & Co. por primera vez diste un paso al costado de la producción y te concentraste en tocar y cantar. ¿En serio nunca antes se te ocurrió dejar todo en manos de un productor, o simplemente no se te ocurría con quién hacerlo?

–Tuve productores en algunos de mis otros discos. Con algunos laburé mejor que con otros, pero siempre estuve metido en lo que era lo musical. Esta vez, por alguna razón, entregué el timón y no me arrepiento.

“Los shows online que más me gustaron fueron los de Conociendo Rusia; Elena Roger; obviamente, el cumpleaños de Ringo Starr, y el de los Rolling Stones en One World: Together at Home.”

–¿Vos cómo serías como productor de otro artista? ¿A quién te gustaría producirle un álbum?

–¡Uf, qué difícil! Sería como soy, natural. Lo más importante en una producción es no perder la identidad de la banda. Eso sí, yo como productor haría sonar mucho más fuerte las guitarras (risas).

–Con respecto a los managers que has tenido, ¿cómo es trabajar actualmente con tu mujer, y qué recordás de gente como Oscar López, Ohanian y Grinbank?

–Hasta ahora, con la que mejor laburé fue con Pato (N. de la R.: Patricia Oviedo). No es fácil trabajar y convivir, porque convivimos hace más de diez años y fue siempre un desafío. Ella me empuja hasta el límite y más… y yo soy medio fiaca (risas). También trabajé mucho con Ohanian y muy a gusto; me sacó de donde estaba y me puso en un buen lugar. Tanto Oscar López como Grinbank hicieron cada uno en su momento lo que tenían que hacer.

–¿Cómo vienen los preparativos y planes para encarar un Lebón & Co. volumen 2?

–Hay una selección de 22 temas. Patricia me la pasó, la revisé, le agregué temas que a mí me gustaría hacer y se las pasamos a Gaby Pedernera. Por ahora, hasta ahí estamos… ¡Gaby, teléfonoooo!

–Con respecto al show en el Movistar Arena, ¿cómo pensás que te va a impactar la imagen de tocar ante un estadio sin público?

–Va a ser raro, difícil de asimilar. Es mi primer streaming, y colegas que ya lo hicieron me dicen que lo disfrute porque es distinto. Así que lo voy a disfrutar tanto como los ensayos con la banda. ¿Será una especie de ensayo en vivo, tal vez? (risas).

–¿Estuviste viendo shows por streaming? ¿Cuál te gustó?

–Sí, vi muchos y de distintos géneros. Me gusta comentar en el chat que a veces tienen las distintas plataformas. Me pongo nervioso cuando los veo y algo falla, porque entendamos que todos estamos aprendiendo de esta nueva modalidad y que las fallas dependen de muchos factores, no sólo de la plataforma. Qué sé yo, quizás alguien no tiene buena conectividad en su casa o a veces depende de los canales que prestan señal o de las telefónicas. Muchas cosas pueden fallar y la gente debería ser más solidaria con eso, porque se hace mucho esfuerzo para hacer un streaming. Es prácticamente la única fuente de ingresos de mucha gente y de verdad se trabaja mucho. ¡Yo la veo a Patricia trabajar más para el streaming que para el Colón! (risas). Los shows que más me gustaron fueron los de Conociendo Rusia; Elena Roger; obviamente, el cumpleaños de Ringo Starr, y el de los Rolling Stones en One World: Together at Home, donde Charlie Watts tocaba al aire. En ese streaming hubo muchas cosas que me gustaron, como Keith Urban tocando todos los instrumentos partido en varias pantallas. Y me gustó mucho uno de los que hizo Pedro, creo que fue el segundo. También morí con el tercero de Kevin Johansen.

–¿Qué es lo primero que vas a hacer cuando termine la cuarentena? ¿Viajar, tocar en vivo?

–¡Tocar en vivo y viajar, en ese orden, sin lugar a dudas!

“El de esta noche es mi primer streaming, y colegas que ya lo hicieron me dicen que lo disfrute porque es distinto. Así que lo voy a disfrutar tanto como los ensayos con la banda.”


Pequeño Lebón ilustrado

A la hora de recorrer la trayectoria de David Lebón, salta a la vista la increíble versatilidad que demostró desde sus primeros pasos en la década del 70: fue bajista en Pappo’s Blues, baterista en Color Humano, guitarrista en Pescado Rabioso, tecladista en Espíritu y cantante en un álbum solista de Claudio Gabis (donde hizo “Esto se acaba aquí”, que merecería reflotarse y ser un hit).

También lanzó en 1973 su primer álbum solista, en el que tocó casi todos los instrumentos. Además, integró La Pesada del Rock and Roll, estuvo en la banda de apoyo de Sui Generis y armó Polifemo.

En Serú Girán comenzó a unir sus diferentes facetas y se lució como cantante, guitarrista y compositor. Después se dedicó de lleno a su carrera como solista, grabando más de una docena de discos con hits como “El tiempo es veloz”, “No confíes en tu suerte”, “Quiero regalarte mi amor”, “Hacelo hoy conmigo”, “Y si de algo sirve”, “Puedo sentirlo” y “Tu llegada”.

Su álbum multiganador de los premios Gardel es Lebón & Co., en el que regrabó doce éxitos de toda su carrera junto a figuras como Andrés Calamaro, Ricardo Mollo, Julieta Venegas, Fito Páez, Pedro Aznar, Lisandro Aristimuño y Eruca Sativa.