Ciudades y países claves para entender al fenómeno bailable más hitero del mundo.


  • Panamá

Como el rock o el tango, el origen del reggaetón es difuso. Las grandes enciclopedias virtuales indican que nació en Panamá a mediados de los 70 y que se terminó de desarrollar en Puerto Rico. Migrantes jamaiquinos llegaron a tierras panameñas con una valija muy chica y el reggae en la espalda. Los locales festejaron el arribo, aceleraron el tempo y aportaron el baile y el ritmo caliente. El resto es historia conocida.

  • Medellín, Colombia

La meca del reggaetón, la ciudad sagrada. ¿Por qué? Fácil: J Balvin, Maluma, Nicky Jam, Karol G. Todos son de allí. La capital de Antioquia vive en este momento una industria musical poderosa que ha sabido sacar del gueto los ritmos urbanos y utilizar la potencia del reggaetón como fuente de energía fundamental de un movimiento que, en sólo dos años, ha llevado a la música latina a la cima de los grandes mercados globales.

  • San Juan, Puerto Rico

Sus callecitas pintorescas son testigos del surgimiento del reggaetón moderno. Ese neorritmo que mezcla la salsa con el hip-hop y el reggae. Daddy Yankee es su padre fundador, el responsable de llevar los primeros beats a las radios de los Estados Unidos. René y su Calle 13 de Trujillo Alto levantaron la vara, y el mundo perreaba el “Atrévete-te-te”. Hoy, su ejemplar más valioso es Ozuna, el negrito de ojos claros. Bienvenidos al semillero del mundo.

  • Santo Domingo, República Dominicana

Fusionando el dembow de Jamaica, música electrónica y tropical bass, República Dominicana hizo el reggaetón a su medida. Fue en 2010 que el dembow dominicano explotó en los Estados Unidos, especialmente entre la gran población dominicana de Miami y Orlando. El Alfa El Jefe es el exponente más grande de este nuevo estilo.

  • Miami, Estados Unidos

Como un trampolín, todo lo que llega a la ciudad más latina del norte se impulsa hacia arriba y al mundo. En el segundo estado más poblado de los Estados Unidos, el reggaetón funciona como una herramienta social, con una fuerte carga de inclusión. Latinos, yanquis y europeos bailan en La Covacha (famosa discoteca de la Florida), intercambian pasos y además cultura. Si en Miami es un hit, es un hit en todo el planeta.

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