Son muchas las almas inquietas que no sólo disfrutan de mirar el mar, sino también de atravesarlo y bailarlo por dentro y por fuera. La fuerza de la ola los impulsa y el show comienza. Es tan gratificante surfear como ver a aquellos que lo hacen. Hay tantos lugares como surfistas en el mundo para practicarlo, pero por distintas razones, los “tubos” de estas playas enloquecen a unos cuantos.

1- OAHU, HAWÁI, EE.UU.

Es una de las playas que más momentos históricos del surf registraron. Se surfea desde 1971 y anualmente da lugar a concursos importantes, como el Vans Triple Crown of Surf y el Pipeline Masters Surf Contest. Ubicada en la costa norte de Oahu, tiene las olas más fotografiadas y deseadas por los surfistas más aguerridos. En invierno pueden alcanzar los treinta metros. Son de un azul intenso y tienen un sonido cautivante. Quienes no las surfean se sientan en la playa para admirar su inmensidad con binoculares, una especie de viaje 3D.

2- LAGUNDRI BAY, INDONESIA

Un paisaje idílico, como detenido en el tiempo, alejado del universo all inclusive y los hoteles de lujo, rodeado de palmeras y arenas blancas. Muchos surfistas eligen esta bahía en forma de herradura ubicada en la costa sur de la isla de Nías, Sumatra, por la belleza y la perfección de sus olas, que pueden alcanzar hasta cinco metros. Fue descubierta en los 70 por los surfistas australianos Kevin Lovett y John Giesel. Hoy mantiene intacta la identidad de sus pueblos y su naturaleza.

2- MAVERICKS, CALIFORNIA, EE.UU.

Es una playa ubicada en Half Moon Bay, al norte de San Francisco, una zona en la que viven varios surfistas apasionados y empedernidos: se dice que acá se forma la ola más peligrosa y difícil de California. Según los expertos, al producirse por un arrecife submarino muy grande y romper sobre un fondo de roca tiene muchísima fuerza y velocidad. Todos los años es sede de Titans of Mavericks, un evento en el que se enfrentan veinticuatro “titanes” del surf para conquistar este verdoso y violento mar. La leyenda Jeff Clark fue el primero en animarse, en 1975.

4- PLAYA HERMOSA, COSTA RICA

Un paraíso particular e imperfecto en la costa del lado Pacífico de Costa Rica, en la provincia de Puntarenas, donde van a vivir y a instalar sus bares playeros muchos surfistas de los Estados Unidos. La energía de este lugar está embebida de la cultura y el espíritu del surf. Todo está bien en Playa Hermosa: sus olas, su arena volcánica con tonos grisáceos, el mar verde oscuro y profundo, sus atardeceres naranjas e increíbles y sus “surf-camps” para amantes de la filosofía “pura vida” en toda su expresión.

5- QUEQUÉN, ARGENTINA

Es uno de los spots predilectos de los surfistas locales. Para los que buscan escapar de la locura y la masividad de los paradores y eventos que abundan a lo largo de la costa atlántica, Quequén es el lugar ideal: una playa bien ancha que preserva su esencia, con un viento considerable y adorado tanto por aquellos que se instalan para aprender surf como por quienes ya lo practican desde hace tiempo. Hay varios campamentos de surf y algunos bares y hostels con energía reggae para pasar días más relajados y disfrutar del mar y las olas.

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