Santiago Motorizado, el camino del héroe: "Es muy importante buscar la comedia en este mundo horrible"

El líder de Él Mató a un Policía Motorizado acaba de lanzar su primer álbum solista, una obra íntima que recorre todas sus pasiones: el cine, el fútbol, el humor, el misterio y el amor. Antes del comienzo de su gira internacional, reflexiona sobre la velocidad del mundo actual, confiesa su devoción por los comediantes e imagina cuál de sus canciones se podría transformar en un hit de cancha.

Un día en la vida de Santiago Motorizado puede empezar en Ciudad de México, después de presentarse en el Foro Indie Rocks!, seguir con un vuelo de más de nueve horas con destino a Buenos Aires, incluir una entrevista con El Planeta Urbano y cerrar con el armado de una nueva valija para partir hacia Madrid. Es que el lanzamiento de su primer álbum solista, El retorno, lo tiene ocupado con lo que más le gusta: “Me encanta grabar, pero lo más divertido para mí es tocar en vivo”, dice del otro lado de la pantalla.

Aunque todavía falta para que comience su gira internacional, que recorrerá ciudades como Nueva York, Madrid, Berlín, Dublín, París y hasta Sídney, el músico ya está presentando algunas de sus nuevas canciones por el mundo. Canciones que, en su mayoría, tienen su origen hace más de una década, cuando comenzaba a experimentar con un mundo sonoro más pop y romántico, en paralelo a la evolución de Él Mató a un Policía Motorizado, su banda de siempre.

La historia cuenta que, en su momento, estas composiciones de guitarra y voz circularon de forma casi secreta entre amigos por MSN, y más tarde terminaron filtrándose en internet y cobrando vida propia entre fans. Pero no tuvieron su lanzamiento oficial hasta este año, que renacieron con un sonido renovado. Por eso Santiago explica: “Es verdad que cuando se filtraron esas canciones, eso calmó mi urgencia por mostrarlas. Pero yo quería armarlas con banda completa, como están ahora en el disco. Entonces, son canciones viejas pero también son nuevas, porque todo lo que les pusimos encima es muy de ahora”.

En esta charla, que transcurre desde su cuarto frente a una computadora, el artista cuenta cómo fue volver a encontrarse con ese material, por qué le costó tanto terminarlo y cómo convive su proyecto solista con la banda que lo vio nacer.

–Esta vez, todas las canciones cuentan con un videoclip protagonizado por vos. De a poco se va yendo esa timidez de la que hablás siempre, ¿no? ¿Con qué tuvo que ver este cambio?

–Sí, nunca se va del todo, pero en el acostumbrarse a la exposición, uno se amiga con eso. Un poco el porqué de este proyecto paralelo era hacer cosas que no entraran en el universo de Él Mató. En los videos de la banda nunca actuamos, y me pareció que ahora estaba bueno, a nivel concepto y estético, aparecer yo, acompañando ese tono más de humor que tienen las canciones. En una parte de mi cabeza, que se olvida de que soy tímido, me gusta la idea de actuar, me divierte. Antes lo soñaba pero después no lo hacía, no me sentía cómodo.

–Decías que ahora jugás más con el humor. ¿Qué cosas te hacen reír hoy?

–Un poco lo mismo de siempre. Es muy importante buscar la comedia en este mundo horrible, es como un salvavidas. Para mí, arriba de todos los artistas, están los humoristas. Después están los músicos, los directores de cine, mis pintores y escritores favoritos… Pero arriba de todo, los comediantes. Veo una dificultad ahí que me genera una atracción especial. Y siempre estoy buscando cosas, me gusta ver los especiales de humor que hay en las plataformas, por ejemplo. Los de Ricky Gervais, los de Adam Sandler, hay uno de Aziz Ansari muy bueno…

–Algo que me llamó la atención del disco es que, en la época de las colaboraciones, no hay ninguna. ¿Esto también fue una decisión?

–Sí, la verdad es que no se me vino a la cabeza ninguna. Yo creo que tiene que haber una pulsión real de decir: “Che, esto estaría buenísimo con esta persona”. Porque si es porque sí… A veces porque sí está bien, pero estamos rodeados de muchas colaboraciones que están hechas medio por conveniencia. ‘Juntemos tus likes con mis likes y ganemos más dinero.’ No tan naturales, me parece. No se me vino nadie a la cabeza porque también son canciones que yo vengo tratando de terminar hace mucho, y me pareció que estaba bien que las terminara yo, como las había empezado en aquellos años. Era algo que no podía terminar de hacer y lo tenía que hacer solo.

–Es un disco que abarca todos tus universos: el fútbol, el cine, la música, el humor, el amor. Hablando específicamente del fútbol, ¿te gustaría que hicieran una canción de cancha con alguno de tus temas? ¿Cuál te imaginás?

–Lejos, me vuelvo loco. Cualquiera. Evidentemente, tiene que ser una muy popular para que penetre en la barra. Es difícil, ¿no? “El tesoro” podría haber sido, digo porque es de las más populares que hice. Pero no llegó, ojalá. Justo ayer veía un video de Joaquín Levinton contando que cada vez que escucha su canciónen la cancha se emociona, la canta con la letra de la barra y suele decirle al que está al lado: “Esa la hice yo”. Y el de al lado pone cara como diciendo: “¿A mí qué me importa?” (se ríe).

–El estribillo de “Oh Dana” para mí da.

–¿Decís? Puede ser, eh.

–Cuando presentaste “Google Maps”, lo hiciste con una acción sorpresa en Turdera, Banfield y Castelar. Incluso te subiste al tren Roca. Más allá de que fue en el marco de un lanzamiento, pensaba en la importancia de llevarle a la gente un ratito de música gratis, ¿no?

–Sí, obvio. Estaría bueno que hubiera más situaciones que ayuden a los músicos a poder hacer estas presentaciones gratuitas. Esto no fue mucha movida, pero estaría bueno un show con banda, con más producción, y que la gente pueda tener un descanso de tanta cosa cara. Es raro, porque hay muchos eventos extranjeros muy caros. Obviamente que debe de haber un mercado de gente que tiene plata y que puede consumir estas cosas, pero hay una gran mayoría que no entra en ese círculo y ve pasar los shows por sus teléfonos. Y eso genera una frustración grande, porque, ¿qué onda? Hay un montón de gente que está sufriendo. Lo tengo presente y queremos hacer cosas gratuitas, sobre todo para los que no pueden.

–El nombre del disco apela mucho a la nostalgia, y eso me llevó a pensar en si hay objetos de otras épocas que te gustaría volver a ver o usar.

–Bueno, el otro día me encontré con un iPod abandonado y lo que tenía de bueno era que no te distraías con otra cosa, eras solo vos y la música. Y extraño un poco eso… Primero, extraño el misterio; es un mundo que ya no acepta el misterio. Todo tiene que estar ahí puesto, masticado, sin lugar para esa cosa misteriosa que nos alimenta el deseo. También parece un mundo que destruye el deseo, que destruye la aventura de ir a buscar algo. Yo no soy nostálgico, e incluso cuando pienso en estas cosas digo: “Qué bueno que lo viví”.

–Lo ves al revés.

–Claro, estoy tranquilo conmigo mismo y lo lamento por los más jóvenes, quizás. Pero había algo en la aventura de ir a buscar una canción y en el camino encontrarte con una persona que estaba buscando lo mismo… Ese tesoro, al final, te enamoraba o te decepcionaba, no importa; pero esa alimentación del deseo era muy potente. A la hora de encontrarse con el objeto buscado, había una explosión de algo que no tiene una comparación inmediata. Después, la música es indestructible, y aunque no tengamos esa experiencia, mañana nos va a emocionar una canción nueva hasta las lágrimas; pero hay algo de lo inmediato, de lo efímero, que nos rompe esa distancia que era buena. Y tiene que ver con eso, con el deseo, el misterio, la aventura. Eso lo extraño. Hoy vamos a lo rápido, a lo fácil, y la esencia de estas cosas que amamos, que puede ser la música o incluso nuestras relaciones personales, se empieza a debilitar. Ese confort que nos da la tecnología debilita esas pasiones.

–Hablando de tecnología, te hiciste un canal de difusión en Instagram donde vas charlando con tu público. Uno de los últimos mensajes decía: “Tengo una depresión letal. Creo que es momento de empezar a grabar otro disco”. ¿Estamos más cerca de ver un nuevo disco de Él Mató o de Santi solista?

–A ver, lo que pasa es que este disco tiene cuatro canciones que quedaron afuera. Están terminadas, pero como me parecía muy largo, dije: “Bueno, quedan para el próximo, total, tengo otras que están a medio hacer”. Entonces, no hay que trabajar mucho más para que salga otro álbum. Con Él Mató pasa algo parecido. El proyecto de Súper Terror era muy amplio y tenemos muchas canciones a medio hacer.

–¿Entonces?

–Lo que pasa es que con Él Mató siempre fuimos medio fiaca para grabar, y también nos copamos mucho con los 20 años del primer disco. Todo lo que pasó a partir de eso estuvo bueno, y queríamos hacer algo con los 20 años de La ruta del Sol. La trilogía de Él Mató…, así que estamos pensando en eso. No sabemos si vamos a hacer una película, alguna sesión, pero queremos volver a esas canciones. Eso sí va a salir antes que mi segundo disco.

Un breve retorno

El retorno recorre todos los universos de Santiago Motorizado. A continuación, el músico cuenta quiénes son sus héroes y heroínas en esos ámbitos.

–¿Un héroe y una heroína del fútbol?

–Héroe, Diego Maradona, está claro. Y una heroína… Bianca Recanati, que hace de Caniggia en el video de “La revolución”. Ella es jugadora de Newell’s, actual campeona del fútbol argentino, y nos hicimos amigos hace un tiempo. Ídola total.

–¿Del cine?

–Tengo un montón. Últimamente estuve hablando mucho de Tarantino, porque me copé con el western. Y heroína, ¿a quién puedo elegir? Valeria Bertuccelli, su última película, Culpa cero, me pareció genial. Soy fan.

–¿De la música?

–El primero que se me viene a la cabeza es Joey Ramone, héroe máximo. Y heroína, Rosario Bléfari.

–¿Del humor?

–Voy a elegir a Adam Sandler y a Sarah Silverman.

–¿Y del amor?

–Mis viejos.

Fotos: Nacho Chinchilla

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