Tu oficina es el mundo: qué es el Workation, el fenómeno que transforma el trabajo en placer
Tener una call con los pies en la arena o en medio de la montaña con el sonido de los pájaros de fondo. De eso se trata el Workation, la práctica laboral que mistura la obligación con la distención, la rutina con el ocio, la laptop con la playa, el madrugar con el descanso. En definitiva: el trabajo (work) con las vacaciones (vacation), y por eso es furor entre los más jóvenes.
Si bien la pandemia ocasionada por el COVID-19 fue negativa para todos, lo cierto es que demostró que es posible trabajar en remoto sin que se vea afectada la productividad de las personas ni los intereses de las empresas. Según un estudio del Randstad Workmonitor, hoy en día el 81% de los trabajadores argentinos considera de gran importancia poder administrar sus horarios de trabajo, y el 75% valora altamente la posibilidad de trabajar desde cualquier lugar.
Es que realmente son muchos los beneficios que aporta esta modalidad, tanto para las personas como para las organizaciones para las cuales trabajan. Un win-win por donde se lo mire.

TRABAJO REMOTO = EQUILIBRIO
Está comprobado que el trabajo remoto es sinónimo de un mejor equilibrio de la vida personal en general. Esto les permite a las personas organizar su agenda de una manera mucho más armónica, pudiendo balancear su vida personal con su rutina profesional.
Un informe de la Fundación Europea para la Mejora de las Condiciones de Vida y de Trabajo (Eurofound) determinó que los empleados con un buen equilibrio entre trabajo y vida personal experimentan una mayor satisfacción laboral y un menor riesgo de agotamiento. El trabajo remoto los ayuda a atender sus responsabilidades personales sin disminuir su rendimiento, lo que crea una sensación de control y bienestar, y tiene un impacto positivo en su salud mental.

MENOS ESTRÉS, MÁS FELICIDAD
¿Puede haber algo más relajante que trabajar desde donde uno quiera? Sea en una playa en el Caribe, en una cabaña en medio de una montaña nevada o en medio de una selva enorme y exuberante. Cualquier plan que no implique estar en la city porteña y tomarse el subte en hora pico, reduce el estrés en niveles inimaginables. Por esa razón, muchas personas alargan su estadía post-vacaciones en el destino elegido, o bien arman más viajes con familiares o amigos, siempre con la compu a cuestas y la garantía de tener buena conexión Wi-Fi durante todo el período.
La elección de trabajar desde donde uno quiere, se convierte también en una herramienta poderosa para las empresas, ya que si las personas sienten un verdadero respeto por su tiempo y su espacio personal, seguramente mayor será su compromiso y desempeño. Un estudio realizado por la Universidad de Birmingham encontró que los trabajadores con mayor autonomía reportaban niveles más bajos de estrés y mayores niveles de satisfacción laboral.

LA FÓRMULA DE LAS DOS P: PLACER Y PRODUCTIVIDAD
Cuanto más felices estamos, mejor nos salen las cosas. Y así como un ambiente de trabajo ameno, tranquilo y respetuoso puede resaltar nuestras virtudes, mejorar el rendimiento y aumentar la motivación, qué decir si el lugar de trabajo lo elige uno, de acuerdo a sus principales intereses o gustos. Apenas la pandemia comenzó a dar una tregua y se reabrieron industrias como el turismo, fueron muchos destinos los que comenzaron a ofrecerse como EL lugar ideal para disfrutar del Workation. Aruba, por ejemplo, lanzó el programa “One Happy Workation”. La imagen elegida del sitio web es una reposera en medio de una playa paradisíaca, con el lema “Esta es tu silla de oficina. ¿Por qué no intentas trabajar desde el paraíso?”.
Otro de los destinos que incentivó esta práctica fue Japón, país en el que el gobierno apoyó económicamente a los parques nacionales para convertirlos en work-friendly. El objetivo: que las personas tuvieran todas las comodidades necesarias para su rutina laboral, pero que también contasen con la posibilidad de realizar ciclismo, kayak o stand up paddle al término de la jornada.
Es que trabajar desde destinos exóticos o soñados no solo aumenta la productividad sino que hasta puede incrementar la creatividad. Cuando las personas no se encuentran en entornos específicamente laborales, suelen aparecer soluciones innovadoras y hasta nuevas maneras de repensar ciertos procesos o acciones cotidianas de la rutina. El intercambio de ideas que surge en los espacios de coworking a los que las personas suelen acudir cuando se encuentran trabajando de manera remota, juega un rol fundamental en este último punto.

NÓMADES DIGITALES
Lo que hace algunos años (y no tantos, a decir verdad) parecía un sueño lejano e inalcanzable, hoy es toda una realidad. Combinar el trabajo con el placer, la agenda de reuniones con la montaña o el café de la mañana con un mojito en la playa al atardecer, es posible. Según una investigación realizada por el sitio turístico Booking.com sobre la Generación Z, un 72% de los jóvenes piensa que una de las cualidades más importantes a la hora de elegir un trabajo es que les permita viajar, y un 68% busca un trabajo en el que pueden experimentar otras culturas, lo que coincide con la idea de trabajar desde cualquier lugar del mundo.
Solo basta contemplar algunos requisitos tecnológicos mínimos, el cumplimiento de los horarios de conexión pactados, y tener en mente algunas consideraciones legales como la cobertura médica.
Así, la nueva camada de trabajadores y trabajadoras, nómadas digitales en su gran mayoría, pueden disfrutar de un mundo cada vez más conectado y más flexible. Un mundo que tiene todo por explorar y que, casi sin darnos cuenta, se convirtió en una gran oficina.


