María Lana: la marca que entrelaza conciencia y sostenibilidad con la belleza de lo local
María Lana, la marca de tejidos en dos agujas y crochet, cambió por completo su visión cuando María José Tamborenea, la emprendedora y diseñadora que está detrás de la firma, durante un viaje a Uruguay descubrió el fieltro. “Me enamoré de esa técnica y tomé la decisión de dejar todo lo demás para dedicarme por completo a esta nueva pasión”, cuenta.

El regreso a Bolívar, su ciudad de origen, fue crucial ya que le permitió reconectar con sus orígenes y desarrollar una creatividad más profunda haciendo centro en la autenticidad, la pasión y el respeto. La creadora indica que “trabajar con lana, un material tan noble, sentir su olor, acariciarla, amasarla con agua tibia y jabón y ver cómo se va transformando en una prenda u objeto es algo mágico, sanador y terapéutico, un placer para los sentidos. Es como meditar”
Ella cree que el impacto cultural y espiritual se traducen en la transmisión de saberes ancestrales a través de clases y voluntariado. Su misión se focaliza en revivir el uso de la lana, revalorizando este material olvidado y llevando estas enseñanzas incluso a lugares inusuales, como un penal de varones, donde el fieltro se convierte en un medio de transformación.

TRABAJO ARTESANAL Y COMPROMISO AMBIENTAL
El proceso detrás de cada pieza es meticuloso y artesanal. Desde el diseño inicial hasta el acabado final, cada paso se realiza con cuidado y dedicación. La técnica nuno, de origen japonés y usada con el fieltro, se destaca por su versatilidad y ligereza, permitiendo la creación de prendas únicas, con texturas y efectos sorprendentes, lo que la hace ideal para el invierno.
La marca forma parte de AMSOAR, una asociación dedicada a promover la sostenibilidad en el mundo del diseño. María Lana se compromete a trabajar de manera transparente y ética en todas sus operaciones, desde la selección cuidadosa de materiales hasta la colaboración con proveedores locales y programas de entrenamiento, en un esfuerzo por ser un ejemplo de responsabilidad social y ambiental.

Además, sus diseños, realizados desde una mirada sostenible y consciente, lograron ser presentados durante Mola Fashion Week, la semana de la moda sostenible en Latinoamérica, que se celebró durante el mes de marzo en Punta del Este. “Representar a la Argentina junto con otros diseñadores en este evento es un logro significativo. Más allá de ser una marca de moda, nuestro objetivo es dejar un legado de triple impacto contribuyendo al valor social y ambiental de nuestra comunidad”, declaró en ese momento.
María José destaca que es fundamental la inclusión y desarrollo de habilidades a través de programas de entrenamiento, junto con la transmisión de conocimientos sobre el arte del fieltro a ONGs y promoción de insumos y mano de obra locales.

“Cuando me acuesto a la noche siento que soy feliz haciendo lo que hago, que es mi canal para drenar lo que sale del alma, comunicarme, llegar a la gente, ayudar a otros. Sé que aún me falta, pero estoy en el camino correcto hacia donde quiero llegar”, finaliza.

