A los 33 años, la gran cantante británica largó un clip de 21 segundos que anuncia un nuevo tema y 30, su próximo álbum.


Su mirada –como siempre, delineada en negro- en el retrovisor del auto; la mano, de uñas largas y pintadas, saliendo por la ventanilla y dibujando olas en el aire al compás de un piano melancólico y artero; partituras volando. Espléndido blanco y negro.

Un clip de 21 segundos, nada más necesitó Adele para anunciar la salida de “Easy on Me”, su nuevo tema, que estará disponible el 15 de octubre y será parte del esperadísimo álbum de estudio tras 25, aparecido en 2015. Seis años de espera que, para los fans de la cantante británica, sonaron a eternidad.

¿Y del álbum que incluirá “Easy en me”, qué se sabe? Muy poco, sólo que Adele ha estado trabajando en nueva música durante los últimos tiempos. Sí hay un título: 30. Lo insinuó la propia artista en algunos posteos en redes sociales en 2019 (en ocasión de su cumpleaños número 31) y, más recientemente, lo confirmó la aparición de enigmáticos carteles en vía pública en ciudades centrales (Roma, Nueva York, París) exhibiendo con un lacónico “30”.

Lo cierto es que la cantante ha sido noticia en los últimos tiempos por circunstancias importantes de su vida pero (muy) poco por su música: se divorció de Simon Konecki, padre de su hijo, adelgazó cerca de 70 kilos, cambiando radicalmente su aspecto, y empezó una relación con Rich Paul, agente de LeBron James. Sin dudas, una entrada en su tercera década de vida signada por los cambios.

¿Será por eso que continúa con la tradición de titular álbumes con su edad, aun cuando había asegurado que la costumbre acababa con 25? Tal vez. Y aunque en este caso será inexacto (cumplió 33 en mayo pasado), parece toda una declaración de principios. Como si cada disco fuese el reflejo de su propio tiempo. Ahora es la treintena y, más allá de incoherencias cronológicas, esto es (será) lo que Adele tiene para decir.