En plena promoción de la esperada serie, las grabación de una nueva ficción televisiva y el rodaje de una película, la intérprete se hizo tiempo para una charla de amigos con El Planeta Urbano. Cuenta cómo lleva adelante su faceta de diseñadora y revela su relación con la moda. Además, se refiere a su militancia feminista en redes sociales y reflexiona sobre el trabajo más importante de su vida: ser madre de Charo, su hija de 14 años.


“Realmente no estoy dando notas porque me parece muy antipático decir ‘no puedo hablar del tema’. Tenemos firmado un contrato de confidencialidad con Amazon, que fue la plataforma que produjo esta serie, y no podemos decir nada hasta que se anuncie el lanzamiento y nos den luz verde. Me encantaría hablar, pero no puedo.”

Julieta Cardinali hace una excepción en su hermetismo mediático y conversa con El Planeta Urbano TV desde el living de su casa. La pantalla gigante, en los estudios de IP, la muestra radiante, con esa elegancia natural que la define, tomando un té en su escritorio y conversando con quien escribe, su amigo personal que ahora hace de periodista y conductor. Vamos a hablar de la vida y de su faceta como diseñadora, porque los intentos por sacarle un adelanto de Maradona. Sueño bendito son completamente inútiles.

–Lo único que podemos decir es que interpretaste a Claudia Villafañe y que este, a mi entender, será uno de los papeles de tu vida.

–Bueno, eso espero. Estamos trabajando con una producción muy importante que se ocupa de cada detalle. La verdad es que fue muchísimo trabajo y estamos supercontentos con los resultados. Ya terminamos la primera temporada y seguramente este año va a salir al aire; así que, ansiosos.

–Vimos en redes algunos adelantos, la caracterización de Nazareno Casero como el Diego de los 80 es impresionante.

–Nazareno la va a romper, y el elenco es enorme. Están Leo Sbaraglia, Juan Palomino, Nico Goldschmidt, Rita Cortese, Mercedes Morán, Laura Esquivel… Miles de actores y actrices, está buenísimo lo que van a ver.

–Y producción internacional de Amazon, lo que eleva mucho la vara. Pero no estamos promocionando eso así que te saco de ahí.

–Te prometo que cuando estrenemos voy al piso del programa.

«Cardinal tiene que ver con una impronta mía, con cómo a mí me gusta vestirme»

–Hecho. Pero ahora vayamos a tu faceta de diseñadora, que explotó en pandemia mientras no podías actuar y te dedicaste de lleno a tu marca, Cardinal.

–Este es el tercer año de Cardinal. Fue difícil en pandemia pero estoy muy contenta con los resultados, porque es algo que me gusta hacer. Va de la mano con la actuación, no es que hago una cosa o la otra. Yo igual seguí actuando, grabé una serie para Star Channel y ahora estoy grabando una peli.

–Pero cuando hubo parate total, ¿qué hiciste?

–Nosotros tenemos un showroom en la calle Nicaragua, y la venta online se puso muy interesante, la gente empezó a comprar así porque no quedaba otra, y eso a las marcas chicas como la mía, que no están en shoppings, las puso más a la par de las grandes, así que en un punto estuvo bueno.

–¿Cuánto te involucrás en los procesos de diseño y ventas?

–Tengo un equipo fabuloso y me apoyo mucho en ellos, en los que estudiaron, en los que saben. Pero yo me meto mucho en todo, desde que sale la primera prensa, elegimos las telas, los talleres; es un proceso larguísimo y yo aprendí muchísimo en el camino, estoy en todo.

–¿Qué relación tenés con la moda?

A mí me encanta la moda pero no soy adicta, no soy víctima de la moda. Cardinal tiene que ver con una impronta mía, con cómo a mí me gusta vestirme. Y hago mucho hincapié en la calidad, porque al tener una marca chica puedo ocuparme de que la prenda sea impecable.

–¿Cómo es tu vida fuera de la actuación? ¿Cómo llevás esta veta de emprendedora?

–Yo soy una persona muy activa y muy trabajadora, desde chica. Así que me gusta trabajar, lo llevo bien al tema del trabajo. Sé delegar cuando estoy filmando y no puedo ir a la oficina, pero estoy siempre online, siempre con la computadora. Me gusta estar en actividad, y con la marca me pasa que de repente hay días enteros en los que me toca hacer números, yo sola con la calculadora sacando costos. Es así.

–¿Cómo está tu psiquis a esta altura de la pandemia?

–Muy loca, muy loca.

–Igual que la mía, ¡loquísima!

–¡Estoy en mi peor momento! (risas). Estoy harta, no puedo creer lo largo que se hizo, a veces me despierto y pienso: “Esto es mentira, no puede ser que estemos en una pandemia mundial”, y tener que convivir con las noticias terribles que hay todo el tiempo en el mundo entero. Muerte, enfermedad, son todas palabras que estamos consumiendo diariamente que son muy fuertes y nos están haciendo mal.

Por supuesto, no hay manera de que así no sea. Nosotros, como privilegiados, tenemos herramientas para pasarlo mejor. Tengo una casa linda y estoy acá tomando un té, eso es un montón. Entonces en ese punto siento que no puedo quejarme, que tengo mucha suerte. Pero sí, más allá de eso, estoy hinchada.

–Hay muchas cosas que igual ya no hacíamos a nuestra edad, tipo salir de noche (risas).

–Sííí, yo soy re casera, te digo que hay un montón de cosas que siguieron igual (risas). Ni siquiera voy a fiestas o eventos, así que no extraño nada de eso, simplemente extraño la normalidad, la posibilidad de hacer lo que quiera. Pero mi casa me encanta, me bajé aplicaciones para hacer gimnasia acá y te imaginarás que no moví un dedo.

–Porque sos vaga para el ejercicio, como yo. ¿Cómo te pega el paso del tiempo? ¿Intentás combatirlo?

–No lo combato, me da cosa el tema de tocarme la cara. Soy coqueta, sí, voy mucho al dermatólogo, me hago las rutinas de cremas y un poco de láser o punta de diamante, todo eso me encanta, pero nada más. No me toco la cara ni loca.

–Sé que tenés muy buenas amigas, de toda la vida. ¿Qué importancia le das a la amistad?

–Tengo pocas amigas pero estoy mucho con ellas. La amistad me parece igual de importante que el amor de pareja. Soy buena amiga y le doy mucha importancia a la amistad, me parece que es el motor, lo que te salva. Mis amigas son familia.

«Siempre cualquier postura que tomes va a traer una consecuencia. Me parece bien ser combativa, pero no me voy a pelear con gente que no conozco, no entro en esa situación, no me interesa esa energía»

–En tus redes sociales se ve mucha militancia. ¿Cuáles son las causas que te convocan?

–Para mí tiene que ver con la justicia, con lo que yo considero que es justo. Los derechos de las mujeres, por sobre todas las cosas y desde siempre, la igualdad entre el hombre y la mujer. Igual siento que sigo mi camino, que no voy sólo a donde van todos. Por eso también defiendo otras causas que de repente no son el tema del momento pero a mí me parecen importantes, como en su momento el matrimonio igualitario. Me ocupo de lo que yo considero que requiere igualdad de condiciones para todos, no pasa solamente por la mujer.

–¿Siempre fuiste justiciera?

–Sí, siempre. Ahora de más grande peleo menos, pero de chica era terrible.

–Y eso trae sus efectos, sobre todo en redes sociales. Tomar o defender una postura tiene consecuencias.

–Siempre cualquier postura que tomes va a traer una consecuencia. Y en redes sociales mucho más, claramente. Yo, por suerte, no soy una persona que reciba mucho hate, para nada. Y de ser así, tampoco me engancho. Me parece bien ser combativa, pero no me voy a poner a pelear con gente que no conozco, no entro en esa situación, no me interesa esa energía.

–¿Qué aprendés de tu hija Charo y qué le enseñás?

–Aprendo muchísimo. Tengo una hija de catorce años que es superinteligente, es otra generación de pensamiento, viene con mucha información. Lo que más aprendo de ella es que se hace menos problema por todo, toma las cosas con más sabiduría que yo, y eso es genial. Me enseña a no hacerme tanto problema por las boludeces. Si me preguntás qué le enseño, voy a caer en todos los clichés. Me preocupo mucho por que sea feliz, que elija para su vida algo que le guste mucho hacer, le rompo mucho las bolas con eso porque me parece fundamental.

–¿Qué es para vos la maternidad?

–Es algo que me llena, que me es fácil, que disfruto y que es el motor real de mi vida. A veces pienso si debería haber tenido más hijos, pero está bien así, se dio así.

Fotos: Inés Tanoira
Make up y pelo: Maia Rohrer
Styling: Abril Bellati