La nueva producción brasileña de HBO mostrará con humor y sin prejuicios la vida de la comunidad LGBTQIA+. Desde El Planeta Urbano hablamos con sus protagonistas.


Al principio se rieron, mezcla de sorpresa y sorna. Después llegó una catarata tuitera adscripta por nuevos puristas de la lengua que, no obstante, insultaban muy sueltitxs de cuerpo a todes y todxs. El lenguaje inclusivo irrita, pica, molesta. Una sociedad acostumbrada a restar tiene cuentas que no cierran.

La lengua se mueve al ritmo del cambio, y estamos viviendo el fin de las etiquetas. Fea, puto, gorda, torta, trava, pendejo, vieja, negro. A los patrones del lenguaje les gusta poner sellos en la frente, pero son tiempos diversos, múltiples y colectivos. El lenguaje, el cine y las series lo saben.

Mañana a las 23 se estrena Todxs nosotrxs, la nueva serie de HBO que llega desde Brasil para sacudir la timidez de propuestas más convencionales.

Te cuento sin spoilear: Rafa (Clara Gallo) es no binarix, se va de la casa de sus padres (que necesitan tres vidas para entender el concepto) rumbo a la de su primo Vini (Kelner Macêdo). Vini es un gay cosmopolita de San Pablo, pero no entiende que Rafa sea su primx y no su prima. Él comparte departamento con Maia (Julianna Gerais), quien trabaja en una empresa donde el acoso laboral está naturalizado y decide enfrentarse al sistema. Es mujer y negra, ¿qué es lo que podría perder?

La comedia será picante como una buena feijoada o dulce como un pão de mel, pero siempre inquieta. En su incomodidad está el encanto, y Vera Egito, creadora de la serie junto a Daniel Ribeiro, lo sabe.

Le pregunto si en Brasil la inclusión también raspa. “Claro que sí, hay una gran resistencia por dos motivos: el primero es un desconocimiento del concepto de idioma como organismo vivo que se va transformando dependiendo de las necesidades de los hablantes. Muchxs tienen la fantasía de que la lengua es algo fijo ya consolidado, y eso es erróneo”, responde, y agrega una teoría que va al centro de la cuestión: “El segundo motivo de resistencia al lenguaje inclusivo, para mí, es la transfobia. La gente es transfóbica, se resiste a abandonar el binarismo, a que existan otras opciones que no sean hombre o mujer, y esa resistencia es el miedo a un otrx desconocidx”.

Egito lo vive en carne propia: ser guionista y directora trans en una industria del entretenimiento dominada por hombres no es fácil.

La joven actriz Clara Gallo expone algo fundamental: “El idioma inclusivo intenta destruir una estructura que se conformó después de dinamitar las lenguas originarias y puede tener un alcance transformador. En Todxs nosotrxs, a partir del género y del no binarismo, llegamos a un nivel diferente donde se cuestionan y se deconstruyen viejos patrones”.

Correte que se cae el patriarcado. Mientras desmenuzamos los avatares del #MeToo y de la condena al director Harvey Weinstein, se suma a la charla la actriz que encarna a Maia. “Mi personaje no sufre el acoso laboral en persona, pero lo vive en el ámbito de trabajo y decide hacer algo aunque arriesgue su puesto”, comenta Julianna Gerais. “Como mujer negra que vive en una sociedad machista no tuve que prepararme tanto para el personaje, porque he sufrido eso toda la vida, tanto yo como muchxs de los que me rodean.” La tiene clarísima. Le pregunto para qué sirvió el #MeToo, y dispara: “El movimiento y la condena a Weinstein le dan voz a algo muy importante, porque aún hoy el cine está dominado por hombres. Su estructura es absolutamente machista. Nos enteramos por las pocas que hablan, hay muchas que todavía no lo hacen, pero es fundamental sumar representatividad”.

Todxs nosotrxs habla sobre minorías para darles voz y también para reírse con ellas. La policía del humor, esa que clama por la risa boba youtuber, va a encontrarse con el desprejuicio de Egito y Ribeiro. “La cosa es reírse con alguien y no de alguien. Hay gente que no debe ni puede hacer chistes porque no participa del debate. Si nunca fuiste aliado de la causa LGBTQIA+ ni te preocupaste por las muertes dentro del colectivo o la violencia que viven esas personas, no estás habilitado para bromear. Es de oportunista usar esas narrativas para tu beneficio si nunca apoyaste la causa. Ahora, si sos parte de la sigla, podés hacer comedia. La serie tiene que ver con eso”, explica Vera.

Ribeiro agrega: “Entre los guionistas hubo una gran diversidad, en la sala había gays, trans, negrxs, mujeres, y de eso se trata”.

“Había de todo menos hombres hétero, eso nos falta”, remata Vera.

Y nos reímos esperando que siga creciendo el círculo en las próximas temporadas. Tengamos fe y soñemos con futuras entregas.

Kelner Macêdo cree que un protagónico gay en tiempos de Bolsonaro es un acto de resistencia cultural. “Hay maneras muy diversas de existir y resistir en el mundo”, dice quien personifica a Vini. “Finalmente, estamos hablando sobre qué es ser gay, qué es ser una mujer negra o una persona no binarix dentro de este sistema opresor, blanco, violento, racista, machista. Se reforman las identidades en la sociedad y es un momento para hablarlo, sobre todo en Brasil, donde estamos perdiendo tantos derechos que habíamos conquistado.”

“Como mujer negra que vive en una sociedad machista no tuve que prepararme tanto para el personaje, porque he sufrido eso toda la vida, tanto yo como muchxs de los que me rodean.” (Julianna Gerais)

Me pregunto si una serie puede hacer la diferencia, y Kelner me tira pistas. “Es nuestro trabajo crear personajes que, si bien forman parte de una minoría, no deben estar al margen. Un gay llora, ríe, se divierte, tiene sueños. No sólo hay que hablar del puto sufrido y de la violencia que recibe esta comunidad en el mundo. Tratamos de crear espacio para nuevas posibilidades de existencia, y en televisión hay que hablar de eso.”

Meto la última pregunta, pido que tiren un deseo, y Ribeiro vocifera exultante: “Esperamos que Estanislao, el hijo del presidente Alberto Fernández, vea Todxs nosotrxs, estaríamos muy contentos”. Aplaudimos, que así sea.