Desde aguas luminiscentes y lagos congelados hasta un volcán que libera lava azul. La naturaleza está llena de sorpresas y, aunque no lo creas, algunas todavía no tienen explicación científica.


  • Lago rosado, en Australia

Si pasás tiempo en Instagram, es probable que hayas visto alguna foto del lago Hillier tomada desde un dron. Es que, claro, ubicado en la isla Middle, frente a Australia Occidental, se diferencia por su mágico color rosa chicle. Si bien las razones de su coloración no están del todo claras, los científicos sospechan que tiene que ver con la presencia de algas con mucho betacaroteno (un pigmento rojo-naranja que también está presente en las zanahorias) y halobacterias de color rojizo. Así, la mezcla entre estos dos microorganismos da como resultado este extraño fenómeno natural.

  • Fuego azul, en Indonesia

En la isla indonesia de Java se encuentra el Kawah Ijen, un volcán de 2.386 metros de altura y un cráter de 20 kilómetros de diámetro. Pero no es su tamaño lo más atractivo para los turistas, sino el espectáculo que brinda cuando libera lava azul hacia la superficie. Este color se debe a la gran cantidad de azufre que hay en su interior, el cual entra en combustión y alcanza temperaturas de más de 600 grados. Pero, ojo, el fenómeno no se da siempre. Las condiciones para que suceda son mejores en verano, cuando el clima es más cálido y seco (y sólo puede verse de noche).

  • Burbujas de metano, en Canadá

A simple vista podrían parecer medusas, pero en realidad son bolsas de metano congelado que se forman cuando hojas secas o animales se hunden en el agua y son consumidos por bacterias que liberan este gas (¡sumamente inflamable!). Este fenómeno puede observarse durante el invierno en miles de lagos del Ártico, aunque el mejor lugar para hacerlo es el lago Abraham, en la provincia canadiense de Alberta. Las burbujas quedan atrapadas bajo el agua helada y el paisaje se convierte en una imagen, cuando menos, surrealista.

  • Bioluminiscencia, en México

Sí, estás pensando bien. La bioluminiscencia no es más que la capacidad de emitir luz que tienen algunos seres vivos. Este fenómeno es producido por organismos diminutos, como peces, insectos, gusanos o moluscos. Por eso, la mejor manera de observarlo es a través del agua. Tres playas ideales para hacerlo: Holbox, Xpicob y Bucerías. ¿Te imaginás nadar de noche en un mar totalmente iluminado?

  • Aurora austral, en Nueva Zelanda

Y si hablamos de espectáculos de la naturaleza, la aurora austral no puede quedar fuera de la lista. Este fenómeno atmosférico permite la aparición de manchas luminosas en el cielo (que pueden variar en sus formas, tamaños y colores) y es producido por efecto de la radiación solar en el hemisferio sur del planeta. En territorio neozelandés, puede observarse desde el lago Tekapo, la isla Stewart, Queenstown y el planetario del Museo Otago, ubicado en Dunedin. Claro, siempre y cuando sea de noche.