No hay horario fijo ni edad para disfrutarlo, es tendencia instalada en Europa y furor en Buenos Aires. Una bebida tradicional que recuperó terreno, aquí y ahora.


La Fuerza

El bar que la revista Times incluyó entre los 100 lugares del mundo de 2019 nació para alojar y servir al vermú homónimo creado en Mendoza por Julián Díaz, Sebastián Zuccardi, Martín Auzmendi y Agustín Camps. De identidad nacional, La Fuerza rojo –basado en vino Malbec– y el blanco –de Torrontés– (próximamente se suma un rosado) salen de canillas y se sirven con soda o tónica, además de ser la base de otros tragos. También vienen en botella para compartir en la mesa, llevar o recargar. La carta de comidas invita a probar varios platitos, todos exquisitos, como la fainazzetta o la tortilla de papa. El lugar recuerda a esos bares entrañables de vermú con ingredientes que frecuentaban nuestros abuelos. Para enamorarse a primera vista y volver siempre.
Dorrego 1409, Chacarita

 CSJ La Vermutería

La acogedora barra al frente de la Cantina de Café San Juan es un imperdible de San Telmo. El aperitivo de la casa sale de grifo y tiene Cinzano, Cynar y Fernet con soda. Al igual que el vermú, hecho en base a Cinzano Rosso, soda y limón. Las tapas del carismático Lele Cristóbal son lo que más se destaca. Irresistibles los montaditos de pan pita o de campo, las raciones de pulpo a la plancha, boquerones, langostinos, empanadas y pinchos.
Chile 474, San Telmo

Los Galgos

En el bar notable de 1930, recuperado en 2015 por Julián Díaz y Florencia Capella, siempre se sirvió vermú. Con una gran carga simbólica, es el nexo entre el viejo y el nuevo consumidor. Ese aire democrático se respira en Los Galgos. Hay tres grifos con Cinzano, Negroni y Galgos Panky (una reversión de Hanky Panky). Además ofrecen vermú de todo el mundo y están presentes todas las etiquetas nacionales. La cocina es típica porteña y de alta calidad, con imperdibles como la tortilla de papa o los buñuelos de acelga. Un clásico inoxidable.
Callao 501, San Nicolás

La Favorita

Con una estética retro de los 80 y 90 y fuerte presencia de las pasiones argentinas, evoca al viejo almacén de barrio. La carta tiene un toque de humor –imita a las páginas amarillas–, y tanto los platos como las bebidas remiten a un sabor familiar pero con una vuelta de rosca. El vermú de la casa sale de una fuente y está hecho en base a Cinzano Rosso más una mezcla secreta de aperitivos, licores y amargos. Esta hace que se oxigene, quedando más untuoso, dulzón y menos alcohólico. Sale con soda y una hierba de la huerta. Para acompañar, hay triolets con salame, quesos, jamones y conservas caseras, además de originales raciones. Para ser feliz.
Honduras 5288, Palermo

La Fernetería

El bar dedicado al aperitivo más popular entre los jóvenes lo ofrece en diferentes marcas, tragos y proporciones. Para catarlo, hay una degustación de las seis etiquetas. Buena idea para elegir el fernet para el trago. Además, se sirven originales cócteles creados por Mona Gallosi, Fede Cuco, Matías Merlo, Seba Atienza y Gon Cabado, que les hacen honor a los sabores italianos. Para picar hay trapizzinos (sándwiches callejeros romanos), raciones de fiambre, burrata y brusquetas.
Serrano 1349, Palermo

Mito Mercato

El bar de Maxi Salomón es también un almacén de vinos y salumería. Su nombre hace honor a uno de los más nobles aperitivos, el Milano Torino. La propuesta es bien italiana. Además, tienen 28 etiquetas de vermú de todo el mundo, ideal para ir variando tu aperitivo favorito. Para picar, podés armar tu propia tabla de degustación de salumería, quesos y conservas en una buena variedad y gran calidad de producto.
Soler 6036, Palermo

El Refuerzo

El barrio más arrabalero de la ciudad tiene un recinto diminuto, bullicioso, donde todos los días, alrededor de las 18, comienza la hora del vermú. Sus dueños, quemeros de alma y paladar, bautizaron sus tragos con referentes absolutos del Huracán de Parque Patricios. Por eso en la carta figura el René Houseman (Cinzano Rosso, soda y pomelo), el Ringo Bonavena (Fernet con soda, todo de sifón) o el Ángel Cappa (Amargo Obrero). Para acompañar, porotos al escabeche, berenjenas, quesos en oliva, anchoítas.
Chacabuco 860, San Telmo

Caras y Caretas Cocina

Junín 365 o Ravignani 1732. Radio o librería. En sus dos versiones, la cultura y la gastronomía conviven en armonía. Además de sus menús diarios y su nueva carta nocturna, la cocina de la Patria es vermú también. Trabajan con Lunfa, el primer argentino de alta gama. El vino proviene de Cafayate y se combina con un mix de 25 botánicos. Fresco, ágil, para maridar con alguna empanadita (carne dulce al horno, la mejor) o un arancini con azafrán y ragú de cordero. Y mientras tanto, la radio de fondo o un buen libro para terminar el día.
Junín 365, Balvanera
Ravignani 1732, Palermo

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