Cada vez son más las personas que eligen experiencias nuevas en contacto con la naturaleza. Un repaso por algunos destinos que se renovaron para esta temporada y se perfilan en línea con lo trendy y lo sustentable.


Cariló y Pinamar

El perfil de la costa atlántica cambió por completo con el Plan de Reconversión del Frente Marítimo: los antiguos balnearios se demolieron para darles paso a nuevas estructuras hechas de madera, con diseños ecosustentables y una arquitectura mucho más trendy. Ahora la playa es la verdadera protagonista de la escena.

En Cariló hay paradores que son un hit año tras año, y Hemingway es uno de ellos. Con su estilo relajado y una construcción hecha con materiales livianos y desmontables, invita a los turistas a disfrutar de una propuesta más que canchera, con terraza vidriada y vista al océano. “Su estructura se encuentra elevada del nivel natural del médano para permitir la dinámica de los vientos y el efecto sobre la duna. Además, fue construido totalmente en madera, que salió de bosques plantados exclusivamente con el fin de producirla”, explica Laura Bernaola, la arquitecta del proyecto. Hemingway tiene un sector dedicado a la lectura, otro de recreación para chicos y ofrece ciclos de arte y música en vivo para conectar con el entorno de forma distendida.

Llegando al norte de Pinamar, el balneario Rada Beach tiene todo lo necesario para estar de moda: cocina de autor a cargo del chef Pedro Demuru, una muy buena bodega y arquitectura moderna con estética cool. El Rada está construido sobre pilotes que cuidan los médanos, tiene ventanales que aprovechan al máximo la luz natural y posee una terraza con deck de madera y sillones, ideal para tomar un trago al atardecer.

Proyecto Alterra

Ahora se apuesta mucho por las construcciones amables con el entorno y, en este sentido, los containers son grandes aliados del diseño sustentable. Además de bares y paradores, hay hoteles emplazados en medio del bosque que adoptaron esta modalidad de construcción. Pionero y con cualidades distintivas, el proyecto Alterra ofrece un alojamiento de este estilo para los fanáticos de Pinamar. Bajo el concepto glamping (camping con glamour), reutilizaron contenedores para agrandar un espacio que ya existía. “Combinamos una galería de arte diseñada por el arquitecto Clorindo Testa con los ateliers. Le sumamos habitaciones, pero en vez de construirlas de manera tradicional, lo hicimos con containers que trajimos del puerto de Buenos Aires.Emplazamos las viviendas sin tocar el ambiente, procurando talar la menor cantidad de pinos posibles”, explica la diseñadora Silvana Spina, directora del emprendimiento, y agrega: “A nuestros huéspedes les enseñamos a reutilizar los residuos, a cuidar la ropa blanca y les ofrecemos una huerta orgánica con plantas y especies aromáticas para condimentar las comidas. Cuidamos el planeta sin ser fundamentalistas, encontrando el equilibrio entre lo que es natural y lo que se necesita en estos tiempos tecnológicos”.

José Ignacio y Punta del Este

Cruzando el charco, también hay alojamientos que apelan a un turismo activo y responsable con el entorno. En José Ignacio, Containers Design Loft fue uno de los primeros en construirse con contenedores reciclados. Una experiencia que va totalmente en línea con la premisa de este pueblito uruguayo: bien natural.

La sustentabilidad hoy impacta directamente en la forma de hacer negocios, y muchas empresas desarrollan estrategias en línea con lo ecológico para mejorar su producción. Bodegas Garzón, ubicado muy cerca de Punta del Este, es el primer bodegón sustentable de América latina, emplazado sobre terrazas naturales en el terreno de las sierras. El proyecto cuenta con un restaurante a cargo del reconocido chef Francis Mallmann y un exclusivo club de vinos y recibe anualmente a unos 20 mil turistas por año.

Costa Esmeralda

El nuevo balneario top de la costa argentina cuenta con un programa de reciclado que nació para posicionar al lugar como un destino sustentable. “Costa Recicla buscó desde un principio generar una opción de separación de residuos, invitando a los vecinos a separar los materiales reciclables de aquellos que van a la basura en sus hogares”, explica el gerente de Proyectos de Eidico, Santiago Valledor. Además, el barrio cuenta con un sector deportivo en el que funciona un patio gastronómico con food trucks, que se desarma cuando termina la temporada sin dañar al medio ambiente. Adoptar buenos hábitos y disfrutar con conciencia del tiempo libre es, en definitiva, algo que nos beneficia a todos.

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