Un repaso por la historia de la telefonía móvil en la Argentina. Empresas, frecuencias y la crónica de un congestionamiento anunciado.

 

Hace 25 años, los habitantes de las ciudades de Buenos Aires y La Plata fueron los primeros beneficiados con la telefonía móvil. Los aparatos se acomodaban en pesadas valijas portátiles, con grandes pero breves baterías, hasta que su evolución los fue optimizando, achicando y congestionando. En 1993, de la mano de Miniphone (Telecom y Telefónica) nacía la telefonía celular en el área metropolitana de Buenos Aires. Ya existía Movicom y para el interior se había creado CTI, dividiéndose cada una las regiones del país. En 1998 el futuro parecía legar de la mano de Nextel, con su innovadora tecnología “Push to talk”, completando un mapa de dos millones de abonados entre cada una de las operadoras. Un año después se inauguró la banda de frecuencia de 1.900 MHz y se reorganizaron las empresas en cinco: CTI, Personal, Unifon, Movicom y Nextel. En 2004 se genera la fusión Movicom y Unifon para convertirse en Movistar y se devuelve el espectro vacante de la banda de 850 MHz y 1.900 MHz, ese mismo que recién hoy tendrá un nuevo destino. En 2005, tan sólo nueve años atrás, los teléfonos habían pasado de ser “valijas” a “ladrillos” y convivían el Nokia 6160 con el recién lanzado Motorola StarTAC. En 2006 la Argentina tenía un 80 por ciento de penetración en telefonía móvil y comenzaba la migración hacia la norma europea GSM y 3G. Desde entonces hasta la actualidad, el crecimiento exponencial de las tecnologías y el avance de los dispositivos desequilibraron la balanza de las comunicaciones, legando a superar en 2014 el 117 por ciento de penetración. Es decir, más de un celular por habitante y 45 millones de teléfonos móviles en funcionamiento.

 

 

El problema de haber crecido un 300 por ciento en los últimos diez años, y de no haber actualizado las redes, es similar a la superpoblación en una ciudad con menos casas de las necesarias. La solución levará de dos a cinco años. A raíz del anuncio del Gobierno de la licitación de las bandas 4G (120 MHz en la banda AWS, 90 MHz en la banda de 700MHz), 7.5 MHz en la banda 850 MHz, y 30 MHz en la banda 1.900 MHz (para aliviar los servicios 2G y 3G), no sólo comenzarán las inversiones sino que, al ocuparse el espectro vacío, se tendrá la sensación de haber construido algunas casas más para esta densa población. Una vez que se liciten las bandas de 4G y comiencen las inversiones, los teléfonos que utilizan datos 3G pero tienen la capacidad de funcionar en LTE (lo que se conoce como 4G) comenzarán a disfrutar los beneficios de una verdadera navegación veloz, similar a la que experimentamos en casa con el wi-fi.

 

 

Como si además de tener más casas por habitantes, estas fueran grandes y confortables. En este lapso, el recambio tecnológicode los argentinos irá ampliando la base de quienes disponen teléfonos con capacidad de navegar en LTE para aprovechar las nuevas redes, sólo disponibles para navegación. La comunicación telefónica se seguirá haciendo a través del 3G.

 

 

Según la consultora Carrier y Asociados, en la Argentina sólo el 4 por ciento de los smartphones que se venden son compatibles con 4G, el resto, un 52 por ciento, son equipos 3G y el 47 por ciento 2G. Se estima que las mejoras comenzarán dentro de los seis meses con la adjudicación de las bandas 3G, aunque faltarán dos años más para saber cuál será el estado de las redes LTE. Mientras tanto, la obsolescencia programada nos ayudará a seguir actualizando teléfonos y prepararnos para lo que vendrá. Lejos quedaron las valijas y los ladrillos, los teléfonos públicos y los fijos, aunque el teléfono descompuesto sigue siendo el mismo.

 

 

La cajita feliz Android Box

 

 

Ni computadora ni conversor. Es el Apple TV de Google. Se llama Android Box y permite conectar tu tele (LCD o led con HDMI) en un smart TV. El diferencial es la gran cantidad de aplicaciones disponibles, muchas más que para el Google Chrome o cualquier otro genérico. La cajita tiene diferentes capacidades y se vende de la mano de varios fabricantes, las hay con un GB de RAM, procesador dual core, conexión wi-fi y HDMI, aunque también hay con RCA para equipos de la generación anterior. Por eso, sus precios varían según la marca y modelo. Arrancan desde los mil pesos.

 

 

Un microondas saludable

 

 

Podríamos definirlo como un dos en uno. Tiene las características típicas de un microondas, pero ofrece la opción de utilizarlo como una freidora sin aceite o, más exactamente, un horno que calienta por convección y usa aire para cocinar productos con un acabado similar a la fritura pero totalmente saludable. Si bien no es lo mismo, la comida queda crocante. Se llama Samsung Slim Fry, e incorpora un sensor de humedad para controlar la comida y avisarte antes de que sea demasiado tarde. Saldrá a la venta hacia fin de año a 500 dólares.

 

 

Surface, en la cresta de la ola

 

 

Microsoft acaba de presentar la tercera versión de su tableta Surface Pro, sorprendente por su delgadez a pesar de tener un procesador Intel Core i7 (el mismo que llevaría una notebook de última generación) en su interior. Tiene 12 pulgadas, pesa sólo 800 gramos y ofrece una imagen HD excelente. Como sus hermanos menores, viene con funda (Type Cover), con teclado incorporado y un sistema de deslizamiento que permite ponerla en cualquier posición según se necesite. Su lapicito se parece a un bolígrafo real e incluye un botón para encender la pantalla. Un chiche. Se vende desde 800 dólares, según la configuración.