Trío porteño y gourmet: bifes premiados, pescado en cinco platos y pastas con relleno al horno de barro
OJO DE BIFE CON MEDALLA DE ORO
Cabaña Las Lilas obtuvo la Medalla de Oro, el máximo galardón del Campeonato Mundial de Carnes 2026, competencia internacional que evaluó más de 200 muestras provenientes de diez países. El reconocimiento fue para el Bife Ancho alimentado a pasto de Aberdeen Angus Novillo, corte que en la carta del restaurante se presenta como Ojo de Bife (foto de portada).
El restaurante también obtuvo una Medalla de Bronce en la categoría Bife Angosto alimentado a pasto, correspondiente al Bife de Chorizo, y una Distinción a la Excelencia en Sabor por el Bife Ancho alimentado a pasto. El jurado, integrado por 68 sommeliers de carnes, expertos internacionales y consumidores, realizó la evaluación a ciegas y consideró atributos como terneza, jugosidad y sabor.
De los cuatro ganadores de Medalla de Oro del certamen —dos de Argentina y dos de Uruguay—, Cabaña Las Lilas es el único cuya carne premiada puede probarse directamente en un restaurante de la Argentina. Tanto el Ojo de Bife como los demás cortes distinguidos están disponibles en la carta.
CABAÑA LAS LILAS
Av. Alicia Moreau de Justo 516, Puerto Madero.
IG: @cabanalaslilasrestaurante

UNA PESCA, CINCO PREPARACIONES
En Grau Cebichería, el chef Raúl Zorrilla Porta trabaja con distintas variedades de pescado fresco para mostrar diferentes caras de la cocina peruana. Lenguado, trucha, salmón, corvina y lisa —según temporada y disponibilidad— se exhiben enteros para que el comensal elija la pieza que llevará a la mesa.

A partir de allí comienza la llamada “Experiencia Grau”: un pescado de alrededor de tres kilos se aprovecha en hasta cinco preparaciones, con distintas técnicas y recetas. Puede pasar por un cebiche, un tiradito y un chicharrón, además de un chupe —sopa cremosa elaborada con ají amarillo, pescado o langostinos, cubos de queso fresco y huevo poché— o preparaciones a la parrilla y a la plancha.
La propuesta permite seguir el proceso y ver cómo una misma pieza de pescado cambia de textura, cocción y preparación a medida que llega a la mesa.
GRAU CEVICHERÍA
Guardia Vieja 3372, Abasto.
IG: @graucebicheria

EL FUEGO TAMBIÉN ENTRA EN EL RELLENO
En Allora Pastas, el chef Martín “Bizzo” Bizzozero lleva el horno de barro al interior de la pasta rellena. La idea parte de cocinar previamente los ingredientes del relleno con fuego de leña, antes de encerrarlos en una masa artesanal. Carnes, vegetales, ajos, pescados y mariscos pasan por distintas técnicas: sellado, braseado, caramelización o ahumado.
El osobuco, por ejemplo, recibe primero un golpe de calor en el horno y después se brasea durante cuatro o cinco horas en vino tinto, cebolla y zanahoria. El boniato y la calabaza se cocinan hasta concentrar sus azúcares, mientras que los ajos y langostinos de los tortellonis marinos se asan antes de mezclarse con queso crema y cilantro. En los triangoli de mar, el salmón rosado se ahúma lentamente y se combina con eneldo y queso crema.

La carta propone trece rellenos y se mantiene en movimiento. Hay ravioles de osobuco; agnolotti del pino con hongos, provoleta, ricota y nuez; cappellacci de boniato, queso azul y castaña de cajú; tortellonis de langostinos; triangoli de salmón ahumado; caramelle de cebolla caramelizada y tres quesos; raviolones de espinaca; sorrentinos inspirados en la pizza; ravioles de cabutia; tortelli rosso de tomate seco y pesto; ravioles de bondiola con corazón de batata caramelizada y ravioles de cordero. La novedad más reciente son los sorrentinos “Asantinos”, con un blend de carnes, chorizo y provoleta, cuyos ingredientes se asan con leña antes de convertirse en relleno.
Bizzozero aprendió a hacer pastas con su abuelo Alejandro, un inmigrante italiano que amasaba para los almuerzos familiares de los domingos. Después se formó en gastronomía, estudió en Italia las técnicas de Emilia-Romaña y trabajó en Benedetta. De esa formación tomó el trabajo sobre la masa y las formas, pero su propuesta se aparta de la reproducción estricta de la tradición italiana: busca llevar al interior de un raviol sabores porteños y técnicas vinculadas al fuego.
ALLORA PASTAS
Av. de los Incas 4691, Parque Chas.
IG: @allorapastas

