Recomendados EPU - Especial sándwiches: Grasa, Jöl y Jotti
Hamburguesas, entrepanes con rellenos generosos y prensados hechos a pura imaginación. Tres propuestas de una preparación que es tendencia en la escena gastro porteña.
GRASA
Grasa abrió con una idea clara: hacer hamburguesas sin exageraciones, pero con el cuidado y la atención que se espera de un restaurante. Sin un menú extenso ni combinaciones forzadas, el eje está puesto en el producto, en cada ingrediente y en el contexto donde se lo sirve.
La carta es breve –dos opciones estables y una que rota– y eso juega a favor: todo está pensado, probado y ajustado. Las hamburguesas se cocinan mayormente a la plancha, con técnica smash, buscando sabor y la textura de moda. Respaldan buenas materias primas: carne de Muge, pan Martin’s, cheddar Milkaut, aderezos conocidos y algunas salsas propias bien calibradas.
El espacio acompaña la propuesta: adentro hay mesas, vajilla de verdad, copas para los vinos y un servicio atento; afuera, un formato más relajado. La barra baja frente a la cocina abierta es el mejor lugar para entender cómo funciona todo. Detrás de escena hay dos diseñadores que trasladaron su obsesión por el detalle. Grasa apunta a un público adulto que disfruta comer una hamburguesa sin resignar entorno, atención ni calidad.
Acevedo 986, Villa Crespo
IG: @grasa___

JÖL
Jöl es el proyecto de Misael Noé, joven cocinero de apenas 24 años que, cansado de trabajar para otros, decidió iniciar su propio camino. Dedicado a la cocina desde los 18, arrancó como bachero, aprendió, se fogueó y siguió su instinto. “Un día me pasaron a cocina”, recuerda. Ahí empezó a destacarse por su creatividad (“trataba de ponerle onda a la comida del personal”). Ya como líder, empezó a buscar algo propio: este espacio cuyo nombre remite fonéticamente a la palabra “hall”, ya que se encuentra en la entrada de un edificio.
Aquí, desde una cocina de apenas doce metros cuadrados, despacha sándwiches que se agotan a diario. La carta es breve: cuatro entrepanes –dos carnívoros y dos vegetarianos–, alguna entrada y un especial que varía según disponibilidad. Entre los más pedidos, el de tartar con mayonesa de ajo negro y el de tapa de asado con mayo de chimichurri.
Un solo postre del día, pocos vinos y vermuts completan una propuesta simple, directa y honesta, sostenida por la convicción de un cocinero joven y decidido.
Vilela 2982, Saavedra
IG: @jol.12m2

JOTTI
Jotti nace de un cruce poco habitual: un viaje, una observación callejera y la decisión de no copiarla exactamente. Santiago Olivera encontró en Asia Central una forma simple y contundente de comer con la mano. De regreso, junto a Dante Franco, transformaron esa idea en algo propio, adaptado al paladar porteño y llevado a otro nivel de elaboración.
El corazón del proyecto es el prensado (foto de portada): un pan brioche desarrollado a medida, pensado para contener rellenos generosos sin perder estructura. En su interior pasan cosas serias: carnes cocidas durante horas, salsas bien trabajadas, quesos fundidos, combinaciones que llenan pero no saturan. Hay opciones clásicas, otras más cargadas y una vegetariana bien resuelta. Todo llega caliente y con papas fritas.
El local refuerza el espíritu del proyecto: estética retro, neones, guiños pop y un clima relajado. De día funciona como café y pastelería; de noche, suma música y tragos. Jotti propone algo diferente, fácil de comer y que tienta a volver. Una categoría nueva que entiende que lo popular también puede estar bien diseñado.
Jorge Luis Borges 1627, Palermo Soho
IG: @jotti.ar


