Benjamín Vicuña: "Hay series para pasar el rato y otras que te marcan la vida"

Amante de los personajes complejos, ferviente seguidor de tramas policiales y dedicado hombre de familia, el actor chileno atraviesa un momento laboral expansivo que aprovecha con talento y versatilidad. En un mano a mano exclusivo con El Planeta Urbano, comparte sus planes futuros, desentraña sus secretos para elegir proyectos y revela que, tarde o temprano, incursionará en la dirección.

En un 2024 intenso, Benjamín Vicuña reparte su tiempo entre rodajes y el crecimiento de sus hijos. Al reciente estreno del reality "La isla de las tentaciones" en Prime Video, se suman la obra de teatro Felicidades, en El Nacional; el rodaje de Corazón delator, junto a Julieta Díaz para Netflix, y el próximo estreno de la película Mensaje en una botella, con Luisana Lopilato.

Además, hace pocos días fue el lanzamiento de La voz ausente en Disney+, en donde retoma el papel de Pablo Rubiot, creado por Gabriel Rolón y ya interpretado en Los padecientes. En diálogo con El Planeta Urbano, el actor chileno se sincera sobre su presente y revela detalles de su vida.

–¿Cómo fue volver a Pablo?

–Fue un privilegio poder regresar al mundo de Rolón, con novelas tan increíbles como Los padecientes y La voz ausente. Interpretar a un personaje tan emblemático como Pablo Rubiot, que tiene muchos fanáticos, significó profundizar, descubrir nuevas capas, y darles más sentido a los textos. Fue un desafío, pero estoy contento.

–¿Lo habías soltado, te habías olvidado?

–No del todo. Seguí leyendo todo lo que publica Gabriel. Además de ser un genio y un autor, lo considero un amigo. Cuando llegó esta propuesta, me pareció interesante regresar a ese universo lleno de cosas increíbles. Un thriller psicológico con un protagonista que tiene el don de leer a las personas, algo tan analítico relacionado con la terapia y el psicoanálisis, puesto al servicio de un thriller de suspenso, de un policial. Me pareció increíble.

–El personaje tiene, más allá de lo poco que expresa, un universo de cuestiones que no revela, fantasmas que lo acechan. ¿Es difícil interpretar a un personaje con tantas aristas?

–Me sentí preparado porque, al ser la segunda vez que me adentro en ese mundo, tenía más capacidad para agregar capas. Al contar la historia de este terapeuta devenido investigador, le sumamos la dimensión de sus sombras, sus demonios y sus adicciones, todo para darle mayor potencia al relato. Se van contando varias historias a la vez: la búsqueda del asesino, la de sus propios demonios, su intento de catarsis y sanación, y una tercera capa con el personaje de Bermúdez [Gimena Accardi], que es el amor o la esperanza que surge en un personaje acechado por sus fantasmas y una vida compleja.

–¿Te gusta el género policial?

–Me encanta.

–Últimamente te vimos más en comedia.

–Sí, pero me gusta el género policial o el thriller de suspenso, tanto como consumidor como público, y también como actor porque requiere un compromiso físico. En el caso de esta serie, se filmó prácticamente de noche, lo que exige al cuerpo un nivel de estrés y entrenamiento. Me gusta lo que provoca, el tono actoral con el que uno enfrenta una historia así, y sobre todo cuando el guion es un mapa tan efectivo. La serie, al estar inspirada en la novela, nos daba la garantía de que la historia funcionaba. Es una fórmula que sabemos que funciona.

–Consumís el género y leíste las novelas. ¿Qué otro tipo de género te gusta ver como espectador?

–La gracia de los thrillers y el policial es que viajan mucho. He visto series y thrillers daneses, franceses, ingleses, porque es un código que prevalece más allá de lo local. Últimamente he estado consumiendo cosas de época. No sé, me pintó; es bonito, romántico. Pero si tuviera que elegir como público, el thriller es maravilloso para maratonear.

–¿Sos de hacer eso? ¿Sale una serie y te dicen: che, hay que ver esto?

–Sí, porque los hábitos de consumo de series han cambiado. Ahora las plataformas a veces tiran episodios semana a semana. A mí me gusta cuando entregan todo y podés distribuir el tiempo a tu gusto. Soy de ver todo de una y también de quedar con una especie de duelo o abstinencia después de ver una serie. Tengo mi propia escala de intereses. Hay series para pasar el rato y otras que te marcan la vida.

–¿Una que te haya marcado la vida?

–Muchas, pero son como los primeros amores. Homeland creo que fue una serie que me marcó; 24 también; Lost no me atrapó tanto; The Office me gustó mucho. Pero bueno, tantas, tantas.

–Además de series estás haciendo teatro, cine, escribiste un libro. ¿Cómo organizás tus días?

–Corriendo. Este ha sido un gran año, que tiene que ver con esfuerzo, sacrificio, suerte y trabajo. Filmé Corazón delator, con Julieta Díaz y dirigido por Marcos Carnevale. Ahora empiezo una película con Celeste Cid, dirigida por Hernán Guerschuny: Papá por dos. Luego empiezo El rey del ring en octubre. Ha sido un año de cine y teatro. Espero que el año que viene pueda enfocarme en un par de proyectos.

–¿Descansar?

–No, para eso están las otras vidas, la eternidad.

–¿Y dirigir?

–Es difícil. Me encanta la actuación y darle muchas vueltas. Un director tiene que estar en muchas áreas: iluminación, fotografía, guion, historia, lo técnico, lo artístico, y muchas veces hasta en la producción. Es superdifícil. La actuación es infinita y me divierte. Por ahora, eso. Si llegara a dirigir, primero haría un documental antes que una película. Estoy más cerca de eso. Estoy desarrollando, produciendo, un documental, pero hay un director.

–¿Sos de verte en pantalla?

–He pasado por ciclos. A veces no veo nada, y en otros momentos empiezo a encariñarme y ver algunas cosas. Sobre todo en el día a día, en cine o televisión, cuando los directores te muestran lo que hiciste. Hubo momentos en que no miraba nada pero ahora lo uso como una herramienta de confección, como un bailarín o un actor puede usar un espejo. Depende del ciclo y el momento de la vida.

–Hoy en día, ¿cómo elegís los proyectos?

–Primero, es un trabajo y hay necesidades. Luego, las oportunidades. En las oportunidades, sí hay una selección de materiales que también tienen que ver con la vida. Hay momentos para comedia, para zonas más oscuras, y momentos de necesidad en que hay que trabajar. Cuando se trata de elegir, busco que el proyecto y el guion sean interesantes. A esta altura, intento estar rodeado de amigos o gente de confianza, porque eso te da garantías.

–Hablabas de trabajar con gente querida. A vos la gente te quiere mucho. ¿Cómo manejás eso?

–Ese es el gran "porqué" de esta profesión: la búsqueda de un abrazo, un reconocimiento, el amor. Afortunadamente, tengo eso. Me preguntan por los haters y el odio en las redes, pero veo mucho más lo otro. No es que sea un optimista, pero veo lo otro y vivo de eso. La popularidad o la fama me parecen vacías si no hay un porqué. En mi caso, es un oficio, un trabajo. La foto por la foto no me divierte, pero si tiene que ver con un personaje o un trabajo, me gusta. A la salida del teatro, esa foto tiene que ver con personas que destinaron su tiempo y recursos para verte. Pero si es solo porque soy el de la tele, no me divierte. La hago igual por respeto, pero es lo menos.

–¿Cómo estás con tus hijos, con Amancio que cumple tres años?

–Creció un montón. Me regaló una muñeca para el Día del Padre, porque va a una guardería Waldorf donde aprenden muchas cosas de manualidades. Entonces, tengo esa muñeca que es un tesoro. Fue un año increíble con la familia, con la gran familia, con los míos, con todos.

–Es lindo verte siempre presente, acompañando, apoyando.

Para mí es la prioridad número uno y es lo que me mueve. Te levantás a las cinco o seis de la mañana, cambiás pañales, hacés el desayuno, pero también tenés esos momentos de gloria cuando todo está bien. Si algo sale mal en la familia, uno no puede hacer su trabajo y se nota en todo lo demás. Es el pilar de la vida.

–Estás construyendo algo lindo.

–Sí, estoy viviendo una etapa superbonita, de crecimiento, de aprendizaje y mucha emoción. Es un ciclo diferente, donde las prioridades han cambiado, y también uno aprende a disfrutar y agradecer todo lo que tiene. Es un momento de plenitud, de calma y de mucha felicidad.

AGRADECIMIENTOS

Make up: Celeste Dunan

Pelo: Jon Horne

Vestuario: Majo Fuertes / Renata Montalbano (asist.)

Rochas

Artículos Relacionados>

Por Facundo Cancro

La ex nadadora olímpica presenta Ninfas, una exposición fotográfica con imágenes tomadas bajo la superficie, y cuenta cómo el agua dejó de ser un territorio de exigencia para convertirse en uno de exploración y libertad. En esta entrevista, reconstruye su paso del alto rendimiento a la práctica artística y define: “Hoy es un espacio que me abre las puertas a la creatividad”.

Por Marcela Soberano

Luego de su paso por En el barro y con su primer protagónico en Amor animal, la actriz da un salto decisivo en su carrera. En esta charla, habla del desafío de sostener un personaje central y de las exigencias del rodaje.

Por Rolando Gallego

La figura del teatro argentino regresa al Metropolitan con Maldita felicidad y se reencuentra en escena con Paola Krum. En esta entrevista, dialoga sobre las cosas que dan sentido a la vida y pone en valor el encuentro con el otro: “Cuando uno es bueno y hace algo por el otro, siente un bienestar”.

Por Gimena Bugallo

A treinta años de su irrupción en la industria, la cantante mexicana regresa a Buenos Aires con un repertorio que sigue atravesando generaciones. Desde su ciudad natal y en diálogo con EPU, anticipa su show en el teatro Gran Rex.

Por David Lifschitz

En la segunda temporada de Rocky, el actor y productor redobla la apuesta con una superproducción que cruza épica, emoción y riesgo en la calle Corrientes. Con el aval de Sylvester Stallone y el apoyo del público, reflexiona sobre el oficio, el negocio del espectáculo y la resiliencia como motor de su vida: “Rocky somos todos, porque nos caemos y nos levantamos. Yo no veo forma de no levantarme”.

Por Carolina Barbosa

Músico de origen y actor por impulso, habita el escenario con una intensidad que roza lo hipnótico. En una charla profunda, recorre el vértigo de interpretar la poética transgresora de Copi, el pulso colectivo de Los Bla Bla y el universo de Mika, su identidad transmedia. Un perfil que revela a un artista que entiende el teatro como energía vital y como un espacio de resistencia frente a la automatización.

Por Facundo Cancro

A una década de haber iniciado su proyecto propio, la cantante sigue mirando hacia adelante. Nuevos escenarios, nuevas canciones y la misma convicción que la impulsó desde el comienzo: seguir ampliando el lugar de las mujeres dentro del cuarteto y mantener viva la conexión con el público que la acompaña desde hace años.

Por Marcela Soberano

Los une una amistad que nació sobre el escenario del San Martín y se mueven con naturalidad en diferentes formatos. En esta entrevista con EPU, la dupla de actores analiza el éxito de La gaviota y rompe prejuicios sobre la juventud y sobre los clásicos teatrales.