Gustavo Pucheta, icónico y eterno: "La marca es la historia de mi propia vida"
El diseñador chaqueño ganador del Martín Fierro de la moda a la innovación coronó su exitoso 2023 con ICONS, una muestra completamente inmersiva que reinventa las clásicas presentaciones de colección y lo confirma como uno de los creadores más interesantes de la escena actual.
Con gran capacidad de crear para causar impacto, el diseñador chaqueño Gustavo Pucheta, junto a su compañero de vida y socio Fabián Paz, propone alta costura bajo una mirada de vanguardia que se conecta directamente con sus raíces.
Definitivamente, 2023 fue el año de Pucheta; la sensación de poder e impresión que generan sus diseños lograron marcar relevancia momento a momento. Llevó adelante varios desfiles, celebridades como Moria Casán, Valeria Mazza y Cazzu eligieron sus diseños y logró ser reconocido con un Martín Fierro de la moda a la innovación.
El broche de oro fue ICONS, la presentación inmersiva que anticipa su próximo desfile donde más de 30 figuras de la moda, la música, el teatro e incluso influencers hacen honor a su creatividad en un fashion film. Pucheta es único y lo demuestra en esta charla con EPU.
–¿Cómo surgió la idea de ICONS?
–Todo tuvo que ver con el lanzamiento de una nueva colección de ropa y zapatos de una manera no tan convencional. Se nos presentó la idea de trabajar con Gabriel Rocca, un fotógrafo bastante icónico para la escena de la moda, y además convocar, con todo el equipo de Grupo Mass, a figuras para que justamente se sumen a esta especie de lookbook donde volver a encontrarte con personalidades que generan influencia en el mundo de la moda: estilistas y modelos. La idea, que surgió junto a Fabián Paz, tenía como iniciativa principal mostrar una nueva propuesta más que enfocarse en mostrar la nueva colección.

–¿Cómo te sentiste frente a esa nueva manera de hacer dialogar a la moda con la tecnología?
–A mí me gustó, porque fue como salir de la zona de confort con una nueva manera de proyectar una colección, más actual, donde tal vez la comunicación de moda tiene que ver con las personas que lo muestran y cómo lo muestran, más que únicamente con cómo es la ropa.
–¿Qué importancia le das a la narrativa detrás de cada colección que presentás?
–Para mí es fundamental porque hace que cualquier persona, sea de la moda o alguien que cayó a ver, ya sea el desfile o Instagram, sepa las historias detrás de ese ADN. Me parece que cuando la esencia o la historia detrás es tan fuerte, con ver ya sabés todo el tráiler de lo que está por venir. Esa es la inspiración y el texto base es el punto de partida. ¿Y sabés de lo que me di cuenta? Que si voy a los nombres de todas las colecciones, desde el inicio de mi carrera hasta hoy, tienen un desarrollo, no son situaciones aisladas, creo que eso tiene que ver con una parte genuina de la construcción de una marca, más allá de la creación de una colección de temporada.
–Es como que contás una historia de evolución de tu propia marca.
–Claro, y a la vez la marca es la historia de mi propia vida.
–¿Cómo logras ese juego entre lo tradicional y lo vanguardista en tus diseños?
–Creo que tiene que ver con la formación, yo estudié Diseño de indumentaria y Arquitectura, entonces tengo esa bajada de línea concreta, sobre todo con la parte sastrera, donde las líneas, la geometría y las matemáticas son muy rigurosas. Me apoyo en eso, en la moldería, y parto para la deformación, que es la modificación de estas líneas, de cómo tiene que ser.

Esto no solo lo hago en la moldería, diseños y procesos creativos sino también en la vida, es un camino que lo llevo con esa mixtura del juego entre contrastes que hay todo el tiempo y esa convivencia a la vez que me parece que es lo que hace que un diseño sea de Atelier Pucheta: sastrería clásica, pero a la vez totalmente forrada en brillos o piedras; o un vestido que parece un clásico corte de Valentino pero con una cola de ocho metros que no entra en ningún lugar.
El exceso y contraste de lo que podría estar bien pero a la vez es un gran riesgo. Esas cosas que hacen que te sientas cómodo, poderoso, fuerte y vivo. Esa fuerza es lo que me hace sentir que es un diseño mío.
–Vos naciste en Chaco, en un pueblo algodonero, ¿cuáles son las características de este algodón y cuál fue tu objetivo al elegirlo para tus prendas?
–El algodón, el lienzo, es justamente uno de los materiales más nobles no solo porque es 100% algodón, sino también porque es un género que es muy noble para la piel, para nuestro clima y para miles de cuestiones más. Poner en valor y exponerlo son cuestiones que, más allá del diseño extraño, raro, volumétrico, tenía como objetivo dejarlo en alto. Creo que con el tiempo se fue entendiendo.
–Fabián Paz es tu compañero de vida y también tu socio profesional. ¿Cuál es tu enfoque al trabajar con él y cómo logran fusionar sus mundos creativos?
–Se fue dando de una manera muy concreta, estricta y didáctica, porque él es zapatero de profesión pero tiene conocimiento de diseño general. Justamente decidimos hacer esta última muestra juntos porque también él trabajó conmigo en la parte del diseño de cada producto, en la curaduría, en la parte de talleres, en la parte del proceso de los prototipos de cada cosa, de la prueba, de la bajada formal también, del uso contextual.

Creo que hay una cuestión donde yo me puedo correr de mi idea, de hacerla más compleja, y empezar a debatir cómo debería ser el diseño. Ese fue el aporte que Fabián hizo a Atelier Pucheta y ahora, en conjunto, Pucheta y Paz se transformó casi en una marca o una dupla bastante sólida, no solo porque uno hace una cosa y otro hace otra, sino también porque los dos podemos convivir. Aparte no hay cosa más linda que trabajar con alguien que valorás y de quien estás enamorado. Mucho de mi vida tiene que ver con esa cuestión, con el amor que le pongo al trabajo, y si en eso encima puede estar mi vida personal involucrada es placentero.
–Tus diseños son llevados por María Becerra, Valeria Mazza, Moria Casán, entre otras personalidades, ¿cómo lográs recrear looks para las distintas facetas de la escena argentina?
–Generalmente estas situaciones están en un contexto de uso donde uno puede divagar mucho más y no solo pensamos en cómo tiene que ser, sino también en cómo nos gustaría que sea. Entonces, hay un porcentaje de la figura y un porcentaje de la marca. Nos apoyamos mucho en la personalidad, en qué quiere contar cada uno, ya sea Moria, ya sea Juli Poggio, un artista o un músico. Acomodamos el diseño o las prendas con base en eso para que no sea solo el tamaño de la prenda, sino la acción de generar un momento de moda.
Tomamos la actitud y la personalidad de cada uno y lo transformamos con elementos e ítems de diseño, buscamos que eso represente lo que somos como marca, que nada se corra de eso, sobre todo en un proceso donde estamos mostrando solo el inicio de lo que vamos a hacer, y te cuente a grandes rasgos quiénes somos: tanto la persona que se lo pone, como el proceso creativo, el diseño y el diseñador que hay detrás. Me parece que hoy las personas no queremos ver solo una prenda, sino un momento, algo icónico, movilizador. Es casi como hacer política con la moda: yo vengo a dejarte esto, no vine a mostrarte un vestido lindo y nada más.

–Con una mirada siempre hacia adelante, ¿cuáles son tus aspiraciones como diseñador en constante evolución?
–Yo creo que justamente hoy es la intención, estamos proyectando intenciones: el diseñador que se transforma en una marca, eso es lo que, por lo menos yo y con el trabajo del equipo, con Fabián, estamos buscando.
Fotos: Nahuel Mutti y gentileza prensa

