Santiago Motorizado, el chico tímido que conquistó el mundo: "Las cámaras y el ritmo de la TV me ponen un poco nervioso"

Con talento y los pies sobre la tierra, el cantante platense y su banda, Él Mató a un Policía Motorizado, están listos para todo, incluso para llenar dos Luna Park.

No importa que se haya convertido en una banda de estadios, Él Mató a un Policía Motorizado siempre será indie. Orgulloso del nuevo sonido que el grupo desarrolló en su nuevo disco Súper Terror, y de cara a su presentación oficial, nada menos que con dos shows históricos en el Luna Park los próximos 16 y 17 de septiembre, Santiago Motorizado confiesa que el secreto para mantener el foco es tomarse el gran momento que viven con tranquilidad y manejarse como lo hicieron siempre: a su manera.

–¿Cómo encararon la elaboración de este nuevo álbum tras el éxito del trabajo anterior, "La Síntesis O'Konor", y la expectativa que eso podía generar entre el público?

–Estábamos relajados porque sabíamos que no teníamos que esperar que volviera a suceder lo mismo. En el proceso creativo es fundamental estar concentrado y conectado con eso que a vos te dan ganas de contar y es un error estar pensando más allá. Para nosotros siempre fue importante tomarnos el tiempo necesario para que el disco tenga la forma que nosotros queramos y que saliera cuando tuviera que salir, no estar a las apuradas. Somos dueños de nuestros tiempos, de lo que queremos hacer, cómo, cuándo y por qué.

Orgulloso del nuevo sonido que el grupo desarrolló en su nuevo disco Súper Terror, y de cara a su presentación oficial, nada menos que con dos shows históricos en el Luna Park los próximos 16 y 17 de septiembre, Santiago Motorizado confiesa que el secreto para mantener el foco es tomarse el gran momento que viven con tranquilidad y manejarse como lo hicieron siempre: a su manera.

Algunos nos decían que había que sacar un álbum rápido aprovechando la atención que recibió La Síntesis O'Konor. Entiendo la lógica, si es eso lo que estás buscando. Todos buscamos la atención, no estamos abstraídos de eso, pero no es lo principal a la hora de componer un disco, sino que aparece cuando ya está hecho. Ahí sí estamos atentos a ver qué respuesta genera, y mala suerte si alguien se quedó esperando y se aburrió. Afortunadamente, a muchas personas les importó y estamos contentos con lo que generó este nuevo trabajo y esta nueva etapa de la banda.

–Las canciones de "Súper Terror" quizás sean las más pop que hayan hecho desde lo musical, pero las letras siguen manteniendo la melancolía y la oscuridad que los caracteriza. ¿Cómo fue el proceso de composición de este nuevo material?

–La particularidad que tienen estos temas nuevos es que las letras fueron escritas durante el período de gestación del disco y eso le marca una identidad muy propia de una época, que evidentemente está atravesada por la pandemia, sin nombrarla como fenómeno en sí, pero sí por todo lo que sucedió en esos meses de incertidumbre, de una realidad muy extraña, de mucha introspección sobre la vida, y también sobre la pospandemia, que fue volver al ritmo de siempre y cortar ese momento de reflexión de manera brusca, donde quedaron muchas cosas por la mitad.

De hecho, Súper Terror habla de lo mucho que cambió mi vida después de eso y, a diferencia de trabajos anteriores, este tiene un poco más de bronca. Mientras escribía tenía tres sentimientos muy presentes: la melancolía, la bronca y cierta luminosidad que aparece después de que algo se termina, como un nuevo comienzo.

–Él Mató es una banda indie tanto en lo musical como en su filosofía do it yourself para hacer las cosas. ¿Cómo enfrentan la masividad que implica hacer dos shows en el Luna Park y al mismo tiempo seguir siendo autogestivos?

–Significa que hay un montón de gente que quiere ir a vernos y eso nos encanta, más allá de lo histórico de tocar ahí y presentar nuevas canciones. Todo el camino de Él Mató con respecto a la masividad y esa llegada a lugares que a priori parecieran no ser parte de una cultura independiente siempre fue muy gradual y por eso creo que nos agarró bien parados. Veíamos que cada disco generaba más expectativa que el anterior y que el público crecía, pero siempre en unos tiempos muy fáciles de recibir, no es que hubo un salto.

“El fenómeno de mayor exposición que sentí en este último tiempo fue cuando canté 'No podrás', de Cristian Castro, que se hizo viral. Cuando veía que replicaban el video en todos lados me superó un poco, me generó timidez, pero está todo bien.”

Disfrutamos un montón que la banda crezca, que cada vez se escuchen más nuestras canciones y que venga más gente a vernos, eso para nosotros es muy gratificante, pero lo tomamos con tranquilidad. La verdad es que el fenómeno de mayor exposición que sentí en este último tiempo fue cuando canté “No podrás”, de Cristian Castro, que se hizo viral. Cuando veía que replicaban el video en todos lados me superó un poco, me generó timidez, pero está todo bien, hace 20 años que hago esto, así que estoy listo para cualquier cosa.

–¿Es una decisión consciente la de evitar la exposición mediática?

–No la buscamos. En un momento pusimos un semáforo rojo para la televisión. No queríamos ir de ninguna forma, a menos que fuera para un programa especial de música. Las cámaras y el ritmo de la TV me ponen un poco nervioso y no me hacen sentir cómodo.

–Una de las características distintivas de Él Mató es que toda su estética, tanto las tapas de los discos como los afiches de los shows, está hecha por vos. ¿Cómo conectás la música con el dibujo?

–A mí me gusta dibujar desde muy chico. Tenía facilidad para la figura humana y tanto en la primaria, como en la secundaria y en la facultad de Bellas Artes me decían que dibujaba bien, pero después me di cuenta de que eso era una herramienta, no un fin en sí mismo. Descubrí con Él Mató un lugar donde desarrollar esa habilidad y a pensar en la cara visual que es parte de toda la obra de la banda.

En aquellos años donde todavía no había Spotify y no podías ir a escuchar rápidamente si te interesaba o no una banda, algo tenía que atraparte que no tuviera que ver con la música. Apostamos a eso entre el nombre del grupo y esos primeros afiches que rompían un poco el estándar de esa época.

“La esencia de la banda está directamente asociada a La Plata. La lejanía con cierta dinámica que se respira en la Capital, donde está la atención de todo, y la forma en que se vive en la periferia aporta otros tiempos, otro ritmo y otras ambiciones.”

–Él Mató lideró un nuevo movimiento de rock nacional a principios de los 2000 junto otras bandas similares, muchas de ellas encolumnadas en Laptra, el sello que ustedes fundaron, bajo el rótulo de indie platense. ¿Es La Plata parte de su identidad musical?

–La esencia de la banda está directamente asociada a esa ciudad. En ese momento nos nutríamos básicamente de la música de La Plata, de salir de noche a recorrerla y a buscar shows, donde conocimos a músicos que tenían nuestras mismas afinidades. La lejanía con cierta dinámica que se respira en la Capital, donde está la atención de todo, y la forma en que se vive en la periferia aporta otros tiempos, otro ritmo y otras ambiciones.

Cuando arrancamos con este proyecto sabíamos que iba a ser independiente, nunca dudamos de eso y tiene que ver con que convivíamos con un montón de proyectos que eran autogestionados, artesanales y que nos emocionaban. La ciudad no solo me inspiró artística y poéticamente, sino que también me permitió entender que yo también podía armar una banda con mis amigos e intentar grabar mis canciones en un casete. Esa motivación de hacer cosas con pocos elementos, pocas herramientas y poco presupuesto está relacionada directamente con el lugar del cual venimos.

Fotos: Guido Adler y Prensa Él Mató a un Policía Motorizado

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