Sofía Gala: "Yo nací en ese mundo, de esa mamá, atravesando esa vida, sin ninguna careta"

La actriz más punk de su generación interpreta a su mamá en Moria, la serie de Netflix que celebra la vida de un ícono pero también narra su propia historia. Define la experiencia como una “mega constelación” y cuenta cuáles fueron sus dudas antes de aceptar el papel.

El parecido impacta. Sofía Gala Castiglione luce una peluca color negro azabache, flequillo apenas por encima de los ojos bien delineados y los labios pintados de rojo; porque Ana María Casanova, esa joven de José Ingenieros que de la noche a la mañana debuta en el teatro de revista porteño, puede olvidarse de lo que sea, “pero de la boca roja, jamás”.

En Moria, la serie de Netflix que estrenó el 14 de agosto para acompañar el cumpleaños número 80 de “La One”, Sofía interpreta a su mamá en los inicios de su carrera. En sus gestos, su voz y su mirada está el ADN, ese sello inconfundible que la llevó a convertirse en una estrella de la cultura pop. “Me siento afortunada de vivir una cosa así, de poder interpretar la vida de mi mamá y que la nuestra sea algo que alguien quiere contar”, dice la actriz. Además de narrar la transformación de una mujer en ícono, Moria cuenta la historia entre una madre y una hija atravesada por el amor.

–¿Qué te pasó cuando te viste por primera vez como Moria?

–Se pareció mucho a cuando era niña y me disfrazaba de ella para jugar. Y le dije a mi mamá que no me había dado cuenta, pero particularmente cuando hice a Rita Turdero, que fue la primera semana de rodaje, ya me sabía toda la letra, porque yo estaba adentro de la panza de mi mamá cuando ella la hacía. Desde que nací, nunca no me supe ese monólogo: “Yo soy Rita Turdero, bla, bla, bla”. Dije: este es el primer papel de mi vida. Es como el papel para el que me estuve preparando desde que existo. El impacto tuvo que ver con algo más regresivo. Para todas las mujeres, creo que nuestra madre es nuestro primer personaje. Incluso si no somos actrices.

–Dijiste que fue una experiencia “sanadora”. ¿Por qué?

–Siento que fue una especie de terapia de shock lo que hice, una súper mega constelación, que está re de moda la palabra. Y al mismo tiempo, como una terapia de psicomagia. Todas las historias que me contaron desde que soy chica, todas las historias que conforman mi vida, desde cómo se conocieron mis papás hasta mi mamá contándome la primera vez que debutó en un teatro… todas esas historias las escucho desde que nací; son la matriz de mi vida. De golpe tenía todo un set construido a partir de estos recuerdos, que son recuerdos de mi historia, y recreados para que yo pudiera interpretarlos poniéndome en la piel de mi mamá. ¿Cómo no va a ser sanador? Si todo lo que es rever la vida, incluso la de los padres, es una manera terapéutica de atravesar.

–Hablando de constelaciones, te pariste a vos misma en la serie. En ese capítulo Moria te define como “su hechizo”. ¿Siempre supiste que lo eras? 

–Bueno, es mi mamá, supongo que algún tipo de debilidad va a tener por mí. Sé que soy un punto de inflexión en su vida, y es difícil ver en una mujer tan fuerte ese lugar donde se quiebra. Por más de que ella es re sensible, parece que no le entra ninguna bala. Pero sí, siempre supe. No quiero decir “su punto débil”, porque para mí es un punto fuerte el de emocionarse, sentir amor, o debilidad, o fortaleza por otra persona. Para mí no es el punto débil el que te vuelve vulnerable; al contrario, es el que te vuelve humano, el punto fuerte.

Moria. Sofia Gala as Moria in Moria. Cr. Alina Schwartz / Netflix ©️2025

–Apenas empieza la serie, hay una escena en la que un periodista le dice a Moria: “Se la ve como una mujer muy segura. ¿A qué le tiene miedo?”. Y ella responde…

–A no ser yo.

–A vos también se te ve muy segura. ¿A qué le tenés miedo?

–A lo mismo. En realidad, le tengo miedo a casi todo. Soy una persona muy miedosa, pero siento que no me frena el miedo. Creo que el tema de la valentía o de ser consecuente con una misma, en mi caso, tiene que ver con tener un montón de dudas y seguir para adelante igual. El miedo no me frena sino que me desafía. Entonces, le tengo miedo a muchas cosas, pero ninguna logra frenarme.

–¿Cuando te ofrecieron el papel dudaste o aceptaste de una?

–Lo recontra dudé. La propuesta vino de la mano del director, Javier Van de Couter. El había guionado Alanís; ya fue muy fuerte que Alanís la hice con mi hijo bebé, y es lo único que hice con un hijo. Y que de golpe viniera esta propuesta de parte de él también fue raro, para bien. Tuve muchas dudas.

Moria. Sofía Gala as Moria in Moria. Cr. Alina Schrwarcz / Netflix ©️2026

Al principio venía a casa, supuestamente a convencerme, pero terminábamos charlando de la vida de mi mamá, llorando, contándole mi punto de vista… Y de golpe probamos y empezamos a improvisar sobre escenas que ya había escrito y las dudas se empezaron a disipar y me dieron ganas, pero me daba miedo. Todo me daba miedo: si lo podía atravesar, cómo iba a ser el resultado, cómo iba a quedar yo, si iba a quedar más loca de lo que estaba (se ríe). Y fue lo de siempre. En un momento terminé aceptando porque dije: “Si el motivo por el que no lo quiero hacer es el miedo, me voy a arrepentir”.

–A vos no te gusta exponer tu vida, sos reservada con tus cosas. ¿Qué fue lo primero que pensaste cuando te enteraste de que iban a hacer una serie sobre la vida de tu mamá, que también iba a contar tu historia?

–Siento que la serie cuenta algo del imaginario popular, por eso también es una ficción. Y es un punto de vista de un hombre queer. Hay un imaginario popular de Moria y aparte ella representa lo queer. Y creo que también, más allá de un montón de cosas que mi mamá contó y que están, hay algo del universo en el que está construida esta serie que es muy el imaginario popular queer. Desde lo que es la casa de Leloir, que nos reímos porque nuestra casa no tiene nada que ver con esa casa. Mi casa al lado de eso es cartón pintado, ¿entendés? Pero claro, en el imaginario de los trolos… Yo me lo imagino así (se ríe).

Moria. (L to R) Sebastian Rosso as Alberto Olmedo, Sofia Gala as Moria, Hernan Jimenez as Jorge Porcel, Micaela Riera as Susana Gimenez in Moria. Cr. Alina Schwartz / Netflix ©️2025

Entonces, está nuestro vínculo, está esta relación, están mis primeros veinti, la parte más conflictiva o más adolescente, pero también está desde un punto de ese imaginario. Y desde el punto Moria de la situación. Así que no me siento tan invadida, porque un poco es lo que ya se sabe. 

–¿Hay algo de su historia que hayas resignificado con la serie?

–No. No resignifiqué nada porque tengo muy claro lo que es mi mamá. Principalmente, si la saco de mi mamá y pienso en su historia como mujer, como ícono, o lo que sea. Lo que sí me pasó fue que crear este personaje me modificó mucho más de lo que yo pensaba, el hecho de poder habitarlo alejándome de mi mamá. Porque no hay manera de habitar un personaje sin juzgarlo, y es imposible no juzgar a tus padres. Entonces era fundamental correrme de ahí. Y poder encontrarme con esa persona, más allá de Moria, con esa mujer, en este caso, con esta piba de José Ingenieros que de un día para el otro hace esto (chasquea los dedos) a partir de su impronta, de su ímpetu, de sus ganas, de su curiosidad.

Haber atravesado a mi mamá sin pensar que es mi mamá, incluso sin pensar que es Moria, me permitió construir un personaje con un montón de facetas como mujer, que por ahí cuando uno habla de su madre es re difícil. Verla como otra mujer, que fue joven, se construyó… Haber hecho la parte de mi mamá previa a mí, fue muy interesante. 

–Más allá de los encontronazos que tenían, siempre se las vio muy cómplices y compañeras. ¿Hay cosas de Moria como mamá que hoy replicás con tus hijos?

–Sí, yo creo que sí, obvio. Quiera o no (se ríe). Creo que lo que más me gustaba de la crianza de mi mamá, era la no subestimación. ¿Viste que la gente tiende a subestimar a los niños por ser niños? “Callate, sos chiquito, vos no sabés”. Y yo siempre sentí que hubo mucho respeto hacia mi persona como ser humano, más allá de la edad. Y eso por ahí me llevó a experimentar cosas que cualquier persona te dice: “No, pero cómo…”. Pero al mismo tiempo, mi mamá nunca me careteó la vida que tenía. Me hizo vivir su vida con ella.

Yo nací en ese mundo, de esa mamá, atravesando esa vida, y la atravesé con ella sin ninguna careta. No es que de golpe me di cuenta a los 15. Siempre supe quién era mi mamá, siempre supe a qué se dedicaba. Lo único que no entendía mucho era la cuestión mediática, que fue algo que empecé a entender de más grande. Pero lo de la no subestimación, que para mí es re importante, trato de activarlo con mis hijos.

Moria. Sofia Gala as Moria in Moria. Cr. Alina Schwartz / Netflix ©️2025

Nunca “no podés hablar porque sos niño” o “porque soy tu padre”, todas esas cosas no existían. Por eso yo siempre pregunté lo que quise, me enojé si no me gustaban las cosas, siempre tuve esa posibilidad de expresión. Y eso hace que sea más libre, que no me coma ni una y que viva la vida lo más parecido a lo que yo quiero vivirla. Eso es algo que me encantaría que mis hijos tengan y que me lo inculcó mi mamá.

FOTOS: NETFLIX / MACHADO CICALA

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