Qué es el 'Amsterdam rainbow dress', una obra de arte viva contra los gobiernos anti LGBTQI+ y que en Argentina lució Flor de la V
En el marco de la realización de la Conferencia Mundial por la Coalición por la Igualdad de Derechos, la Embajada de los Países Bajos presentó por primera vez en Argentina el "Amsterdam Rainbow Dress", un vestido que resulta ser una obra de arte viva y a la vez constituye un reclamo político dirigido a las naciones que no respetan, aceptan ni tienen en cuenta los derechos de la comunidad LGBTQI+.
Se trata de un imponente outfit de 15 metros creado por cuatro diseñadores y realizado con las banderas de los países en los que ser LGBTQI+ es ilegal, bajo pena de prisión, tortura o muerte.

Qué es y de qué se trata el Vestido Arcoiris, compuesto por 71 banderas
Esta pieza conceptual y política no sólo interpela directamente a las naciones que criminalizan al colectivo, sino que cambia su composición cada vez que un país allí representado adopta una legislación inclusiva. Cada vez que eso ocurre, la bandera respectiva es reemplazada por una con los colores del arcoiris –símbolo de la lucha de lesbianas, gays, bisexuales, trans, queers, intersexuales y no binaries–.
Está compuesto por 71 banderas nacionales de países que no cuentan con legislación inclusiva e incluye los 9 países en los que los actos homosexuales pueden resultar en pena de muerte.
En Argentina, Flor de la V fue elegida para lucir esta creación "artivista". La conductora y referente de los derechos LGBTQI+ vistió esta pieza en un shooting que se realizó en locaciones icónicas de Buenos Aires como el Teatro Colón, las escalinatas de la Universidad de Derecho de la UBA y Caminito.

Gracias a esta iniciativa, en cada ciudad en la que desembarca el "Amsterdam Rainbow Dress" se realizan charlas, conferencias y sesiones de fotos con la misión de "difundir y generar atención y consciencia sobre la posición de las personas LGBTQI+ para ayudar a mejorar su situación, combatir la discriminación y promover la conciencia general sobra la legislación anti-LGBTQI+".
Flor de la V sobre el "Amsterdam Rainbow Dress": "Es una declaración política"
"Ojalá que este grano de arena sirva para cambiar el mundo", dijo Flor de la V, cuando la Sra. Bahia Tahzib-Lie, Embajadora de Derechos Humanos Neerlandesa, la invitó a compartir su experiencia al vestir una pieza que es todo un reclamo político. Conmovida, la activista y host de Intrusos (América) explicó qué significa para ella haber podido ser parte de este fuerte mensaje de concientización hacia las naciones anti LGBTIQ+.
"Es muy fuerte lucir este vestido, porque detrás de las estadísticas hay personas que sufren, familias destruidas. A mí me echaron de mi casa a los 17 años. Las personas trans tienen un promedio de vida de 35 años. Cuando asumimos nuestra identidad nos echan de casa. A partir de ahí lo único que te queda es la prostitución, y cuando tenés que vender tu cuerpo para vivir es algo imposible", sostuvo Florencia.
Para culminar, compartió ante la prensa invitada: "Yo nunca pensé que iba a tener una vida como la que viven las personas heterosexuales. Me casé, tuve hijos. Si hasta los años 90 pensaban que éramos enfermos mentales. A veces se siente que no se avanza, pero lo importante es seguir -aseguró-. El vestido es una declaración política porque están las que se lo quieren sacar, y quienes lo ven como objeto de deseo".

La palabra de uno de los diseñadores del Vestido Arcoiris
"El Amsterdam Rainbow Dress es una obra de arte 'viva'. Desde el inicio del proyecto en 2016, sólo seis países cambiaron su legislación. El vestido está cambiando pero con demasiada lentitud y ni siquiera estamos cerca de ver un enorme vestido de arcoiris", dijo durante la presentación a la prensa argentina Arnout van Krimpen, uno de los cuatro creadores de la pieza.
"Todavía, un tercio de los países del mundo tienen legislaciones anti LGBTQI+. Con el vestido queremos crear conciencia sobre los miembros de nuestra comunidad que corren peligro de ser arrestados, perseguidos, torturados o incluso asesinados por las autoridades sólo porque son quienes son", agregó.
Más adelante, señaló: "Todos deberíamos indignarnos cuando las personas sufren discriminación. La opresión es siempre política, a menudo religiosa, a veces tradicional, pero nunca natural. Los derechos humanos se aplican a todos los seres humanos. La opción de excluir a ciertos grupos de la protección pone en peligro no sólo a estos grupos, sino a la sociedad en su conjunto".


