Cai Guo Qiang: té oriental y 99 lobos

Sus monumentales instalaciones lo convirtieron en el artista chino con mayor proyección mundial. Expone en las ferias, museos y galeras más importantes del planeta y sus obras cotizan por arriba de los ocho millones de dólares. Un hombre de la Tierra, a punto de tocar el cielo.

 

Marchands y coleccionistas de todas partes lo dicen: China es la tercera potencia mundial en el mercado del arte y basta ver la prolífica y original obra de los exponentes de ese país para constatar, si no la veracidad de la afirmación, al menos su justicia. De todos los surgimientos del período posrevolucionario en la escena internacional, el de Cai (se pronuncia “zai”) Guo Qiang es definitivamente el más impactante y por tanto (si de arte contemporáneo se trata) el más significativo. Este escenógrafo teatral instalado en la ciudad de Nueva York desde hace dos décadas hizo su categórica presentación masiva como responsable creativo de las ceremonias de inauguración y clausura de los Juegos Olímpicos de Beijing en 2008, pero por entonces ya había sido el primer artista chino en tener una retrospectiva de su obra en el Guggenheim de la Gran Manzana.

 

 

La exposición en el edificio de Frank Lloyd Wright fue signada como “el” evento de ese año por la influyente revista The Economist. En adelante todo fue en ascenso y hoy es el hombre récord entre sus compatriotas luego de haber vendido una obra en 5,8 millones de euros.

 

 

Con referencias a las filosofías budista, taoísta y maoísta, la historia militar asiática, la tecnología, la pirotecnia, la mitología, la medicina china, eventos de actualidad e incluso la vida extraterrestre, se hizo conocido para el gran público por la gigantesca escala de sus instalaciones, con un estilo que combina la sobriedad estética con una intención lúdica. El resultado produce verdaderas paradojas que terminan por materializar la destrucción de un modo tan contundente como humanamente trágico.

 

 

“Falling Back to Earth” es su última muestra, actualmente en exposición en la Galería de Arte Moderno (GOMA), de Brisbane, Australia, cuyo título alude a un escrito del poeta chino Tao Yuanming. En palabras de Qiang: “El texto captura el concepto de la exposición y expresa la idea de ir a casa, regresar a la relación armónica entre hombre y naturaleza y abrazar la tranquilidad del paisaje”, explicó a los medios australianos.

 

 

 

Se trata de tres instalaciones a gran escala, entre las que se destaca la célebre Heritage (herencia), compuesta por 99 réplicas en tamaño real de animales dispuestos a tomar agua de un lago azul. ¿El punto de tensión? Depredadores y presas en una escena insólita que trasciende el instinto de la cadena alimentaria. Para hacer Eucalyptus utilizó un árbol de 30 metros de altura talado por un plan de urbanización. La pieza yace suspendida a lo largo de la galería central del GOMA proponiendo un espacio de reflexión junto al gigante caído. Ya icónica, Head On replica 99 lobos saltando en manada contra un muro de vidrio. “Corren, galopan y saltan hacia el extremo lejano de la sala de exhibición, donde se yergue una pared –describió Qiang a la prensa en la presentación–.

 

 

La valentía de los lobos es confrontada de frente por la pared inflexible. Conforme el lobo que guiaba a la manada cae, muchos más lo siguen con fuerza y determinación. Mientras los del frente caen y se acumulan unos sobre otros, los de atrás toman sus posiciones.” Se hizo conocido para el gran público por la gigantesca escala de sus instalaciones, con un estilo que combina la sobriedad estética con una intención lúdica.

 

 

Se hizo conocido para el gran público por la gigantesca escala de sus instalaciones, con un estilo que combina la sobriedad estética con una intención lúdica.

 

 

Un niño llamado Cai

 

 

Cai Guo Qiang fue uno de los primeros artistas contemporáneos convocados por la Galería de Arte de Queensland para producir una obra para chicos en 1999 y hoy su colaboración con los proyectos infantiles sigue siendo un aspecto central de su práctica. Paralelamente a la muestra “Falling Back to Earth”, el Children’s Art Centre del GOMA presenta “Let’s Create an Exhibition with a Boy Named Cai”, una propuesta interactiva donde los chicos pueden crear sus propias exposiciones. Se trata de una invitación a jugar con los métodos del artista y realizar actividades prácticas utilizando recursos multimedia para hacer sus propios dibujos con pólvora y explosiones virtuales. En ese espacio también se proyecta el corto de animación El arte y las aventuras de Cai Guo Qiang, relato que el Children Art Centre publicó en formato de libro de cuentos ilustrado.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Artículos Relacionados>

Por Marcela Soberano

Figura clave del teatro independiente y protagonista a su vez de grandes producciones mainstream, reestrena dieciséis años después El tiempo todo entero y repasa la huella de las dos compañías que marcaron su carrera. En esta entrevista, habla sobre su recorrido como artista y la potencia de crear junto a otros en un medio cada vez más individualista.

Por Marcela Soberano

Tras el estreno de Mis muertos tristes, la miniserie basada en el universo de Mariana Enriquez, la actriz y directora abre el diálogo sobre el valor de la memoria, las relaciones madre-hija, la resistencia frente al negacionismo y el motor vital que encuentra en el humor y las nuevas generaciones.

Por Rolando Gallego

Una de las creadoras más inquietas y reconocidas de su generación atraviesa un año de nuevos proyectos y preguntas que parecen adelantarse a lo que viene. Después del estreno de Pepita, la pistolera y Futuro desierto, la prestigiosa directora habla sobre las mujeres que desafían las reglas y los dilemas cada vez más íntimos que plantea la inteligencia artificial.

Por Ornella Sersale
Después de un año de estadios y grandes escenarios, el artista baja la escala para volver a encontrarse con su público en espacios pequeños y presentar un nuevo disco atravesado por el vértigo de la pasión y la desmesura.
Por Carolina Barbosa

Una de las figuras más singulares y talentosas de la escena nacional se entrega en su estado más puro con la obra Milagro, en el Teatro Santa María. Sin caretas sociales y acompañada por su sobrina, la actriz explora la sanación de los vínculos y el valor de autogestionar la propia voz.

Por Marcela Soberano

El artista –y comediante por vocación– atraviesa un presente de múltiples proyectos. Mientras protagoniza las obras Persona, héroe latino y Con la nuestra, explora otras facetas de su vida. En esta entrevista cuenta cómo fue crecer frente a las cámaras, los tropiezos que forman parte del oficio y esa certeza que lo acompaña desde chico: “Ser actor era inevitable”.

Por Noelia Tegli

Autogestiva, ecléctica y en constante reinvención, la referente del rock argentino presenta La impostora, un disco que abraza la madurez y la reconcilia con su trayectoria. Una charla a fondo sobre el arte como resistencia a las lógicas de la industria, la complicidad con su hija Mía y su próxima fecha en el Auditorio Belgrano.

Por El Planeta Urbano

Lo que empezó como una juntada entre amigos terminó convirtiéndose en uno de los fenómenos más convocantes de la escena porteña. Estos artesanos del sonido reversionan canciones, cruzan géneros y convierten cada encuentro en una experiencia donde conviven la precisión y la improvisación.