Vinos de alta montaña: un proyecto familiar que busca retratar un terruño único del Valle de Uco
Gustavo Bertagna Wines es un proyecto vitivinícola familiar con base en San Pablo, Valle de Uco, uno de los terruños más fríos y elevados de Mendoza, situado entre 1.300 y 1.700 metros sobre el nivel del mar. La filosofía que guía cada decisión en la bodega es la de mínima intervención: respetar la uva, el suelo y el tiempo que la montaña impone. "Buscamos un lujo austero: una enología de baja intervención, respetando la uva y tratando de mostrar un paisaje en un vino", define Gustavo Bertagna, enólogo y fundador del proyecto.

El terruño de San Pablo es el centro de todo. Su clima continental con gran amplitud térmica, sus suelos aluvionales y calcáreos de excelente drenaje y la influencia de la Cordillera de los Andes generan condiciones poco comunes: una maduración lenta y paulatina que preserva aromas, acidez natural y tensión en los vinos. Es ese frío extremo el que permite que variedades borgoñonas como el Pinot Noir y el Chardonnay expresen sus características con una nitidez difícil de encontrar en otras zonas del país.

El portfolio de Gustavo Bertagna Wines se organiza en dos líneas y cuatro etiquetas, todas elaboradas con esas dos variedades.
La línea Interpretación, a $58.000, incluye un Chardonnay fermentado en barricas de 500 litros con 24 meses de crianza sobre lías, que aporta cremosidad y textura, y un Pinot Noir fermentado en piletas de concreto con un ocho por ciento de racimos enteros y crianza en roble francés de tercero y cuarto uso.
La línea Estado Puro, a $38.000, propone un perfil más fresco y directo: una Mezcla de Blancas de Chardonnay y Sauvignon Blanc con doce meses en contacto con sus borras, y un Pinot Noir de máxima pureza varietal, fermentado en acero inoxidable con extracción suave.

Gustavo Bertagna es tercera generación de una familia vitivinícola mendocina. Estudió Enología en la Facultad Don Bosco y completó un posgrado en la Universidad Juan Agustín Maza. Tras sus primeros años trabajando junto a su padre, pasó tres temporadas en Europa —dos en Alemania y una en Francia— antes de incorporarse a Susana Balbo Wines, donde llegó a ser primer enólogo. A fines de 2022 decidió abrir su propio camino con una bodega en El Peral, Valle de Uco, acompañado por su familia: su esposa Elisa y sus hijos Juan Cruz y Benicio, que ya crecen entre viñedos y barricas, como él mismo lo hizo.


