Mariano Mellino y su nave insignia: AUDIOHOLICS aterriza en Buenos Aires para un final épico
Después de un recorrido internacional que lo consolidó como uno de los artistas electrónicos argentinos más influyentes del momento, el DJ Progressive vuelve a Buenos Aires para despedir el año en Mandarine Park.
Mariano Mellino es un artista que no solo pasa música, sino que invitan a habitarla. Por eso, el cierre del año del ciclo AUDIOHOLICS no es simplemente una fecha más en la grilla porteña. Es un episodio final, un aterrizaje cuidado después de una travesía que recorrió medio mundo y dejó huella en cada punto cardinal.
El próximo 20 de diciembre, Mellino regresa a su tierra para pilotear un open to close en Mandarine Park, epicentro histórico de grandes noches electrónicas en Buenos Aires. Allí, donde tantas historias musicales encontraron su clímax, la nave vuelve al origen. AUDIOHOLICS alcanza un cierre que se siente a la vez íntimo y monumental, como un reencuentro largamente esperado entre artista y comunidad.

2025: el año en que la nave cruzó todas las fronteras
Decir que 2025 fue un año consagratorio para Mellino, es apenas describir el impacto de una agenda que lo llevó por continentes, festivales y clubes donde su sonido consolidó una identidad global. Una marca Mellino que combina groove melódico, narrativa emocional y sets construidos con precisión quirúrgica.
En Estados Unidos, la gira fue una sucesión de logros: Miami agotado, compartiendo cabina con Maxi Degrassi y Nico Moon, seguido por noches intensas en Nueva York y Los Ángeles, donde la comunidad latina y la escena local vibraron con el pulso orgánico de su propuesta.
El salto a Oceanía marcó otro punto de inflexión. El debut en Australia, con un festival open air en Noosa, lo situó frente a una audiencia completamente nueva, ávida por sonidos frescos. Luego llegó Auckland, una fecha que terminó de sellar su desembarco en la región. La nave cruzó mares que pocos DJs argentinos pisan, y lo hizo con una naturalidad sorprendente.
En el eje Asia–Europa la historia continuó creciendo. La energía nipona recibió por primera vez el universo AUDIOHOLICS, mientras que Ámsterdam —capital indiscutida de la electrónica mundial— fue testigo por segunda vez del concepto. Allí, Mellino volvió a demostrar que su propuesta no entiende de idiomas ni geografías: solo de conexión.

En Argentina, la ruta también fue intensa: Corrientes, Mendoza, Córdoba, Santa Fe, Neuquén y otras ciudades tuvieron su dosis de viaje cósmico. Pero si hay un punto que marcó especialmente al público este año fue su reciente paso por Forja Indoor (Córdoba), un hito donde la palabra “épico” se quedó corta. El dúo Melodiam abrió el ritual con un warm up preciso; Eze Arias elevó la curva con potencia; y la coronación llegó con un B2B histórico entre Eze y Mariano, un choque de fuerzas que hizo vibrar el lugar y quedó tatuado en la memoria colectiva de los marcianos presentes.
Mandarine Park: el cierre de una historia y el inicio de otra
Todo ese recorrido desemboca ahora en Buenos Aires. No es casual: AUDIOHOLICS nació como una experiencia local que, con los años, mutó en un proyecto global sin perder su esencia comunitaria. Mandarine Park es el escenario ideal para cerrar el ciclo porque representa el ADN de Mellino: noches largas, entrega absoluta y un público que no solo escucha, sino que acompaña.

Este episodio final promete ser un viaje extendido, una sesión construida minuto a minuto por un artista que entiende el tiempo de la pista como pocos. Mellino no solo musicaliza, narra. Cada transición funciona como un capítulo; cada track, como un paisaje.
Una colaboracion de otro planeta
La unión entre REVOLVER y Mariano Mellino sumó otro hito al año del artista. Desde la marca destacan “el enorme orgullo y placer de trabajar con alguien tan talentoso, con quien además tenemos una relación muy especial”. Para celebrar su nuevo local en Palermo OFF, idearon un POP UP sorpresa anunciado apenas dos horas antes, donde Mellino tocó en vivo en un formato íntimo y experimental.

En paralelo, lanzaron una remera de edición limitada inspirada en la estética “marciana” del universo AUDIOHOLICS. La respuesta fue inmediata: cientos de personas se acercaron espontáneamente y las prendas se agotaron en minutos, consolidando una acción tan audaz como efectiva.

