Emanero: "Me cuesta mucho hacer la diferenciación de en qué momento soy el personaje y en qué otro soy la persona"
El estreno de su concierto sinfónico en Planeta 9 Music corona un 2025 clave, que consolidó su identidad artística y marcó una etapa de expansión. En diálogo con EPU, el cantante reflexiona sobre su presente, el equilibrio entre la exposición y la vida personal, y los proyectos que comienzan a delinear el pulso del año próximo: “Tengo muchas ganas de seguir sacando canciones y de tocar en vivo, que es lo que más disfruto”.
El cierre del año lo encuentra a Federico Andrés Giannoni, más conocido como Emanero, en un momento de plenitud creativa y personal. Entre balances inevitables y la calma que llega después de meses intensos, acaba de presentar uno de los desafíos más singulares de su carrera: un concierto sinfónico acompañado por la gran orquesta de Planeta 9 Music, donde celebró su presente y puso en escena una identidad musical cada vez más definida.
El artista se movió con naturalidad en un universo de luces tenues y aires de bar, dando forma a un show íntimo y desfachatadamente elegante, con invitados como Abel Pintos, Rusherking, Pablo Tamagnini (La K’onga) y Antonio Ríos.
En esta charla íntima y reflexiva, repasa un 2025 de aprendizajes y lanzamientos, habla de la convivencia entre el personaje y la persona, reflexiona sobre el éxito y se anima a pensar en lo que viene sin perder de vista lo esencial. “La vida pasa por otro lado”, afirma en este mano a mano con El Planeta Urbano.
–Así como en diciembre uno se junta con amigos a brindar, los músicos suelen reunirse para compartir escenarios y despedir el año. ¿Cómo vienen siendo estos días?
–Nos cruzamos más en estos días que durante el año, es verdad. Estuve junto a La T y la M en su Movistar Arena para hacer un cover de Los Abuelos de la Nada, antes había estado junto a Karina… Son oportunidades para compartir un ratito con colegas que no vemos mucho si no es en esos shows. Ahora ya es momento de estar con familia, amigos, tranqui.

–A esta altura del año es inevitable no hacer un balance. ¿Cómo fue 2025 para Emanero?
–Superproductivo. Un año de aprendizaje donde tuvimos la oportunidad de perfeccionar muchas cosas que habían sucedido en 2024; lleno de estrenos, donde preparé un disco que está por lanzarse en febrero. Es realmente un logro profesional para mí.
–¿Y para Federico?
–Y para Fede lo mismo. (Piensa) A mí me cuesta mucho hacer la diferenciación de en qué momento soy el personaje y en qué otro soy la persona. Es algo que lo tengo bastante mezclado y me gusta que sea así. Cada tanto me gusta olvidarme de la carrera profesional por un ratito y después volver; voy y vengo todo el tiempo. Fue un año en el que tuve que poner a esa persona a disposición del personaje, pero los dos me causan mucha alegría. Quizás cuando soy Emanero estoy todo el tiempo haciendo cosas sin parar, y cuando soy Fede, estoy muchísimo más relajado.
–Esto representa la autenticidad de Emanero.
–Sí, yo lo vivo de esa manera, el cambio no es tanto en personalidad, a veces es un poco el chip que te tenés que poner para soportar algunas situaciones que no son tan naturales. Cosas lindas, eh. En lo cotidiano, hay días que si no me pongo el chip de Emanero me puedo agotar, y lo entiendo, es parte del trabajo. Es un poco saber entrar y salir de esas reglas del juego. Pero qué sé yo… Estar en un escenario cantando para tanta gente que está gritando tu nombre no es algo natural, entonces hay que entender que eso no te va a pasar todo el tiempo, que lo que llaman “éxito” y “reconocimiento” son momentos. Podés tener períodos tranquilos en los que la clave es no bajonearse porque después sí pueden llegar otros muchos más picantes, de esos de cinco shows en una semana, agotados, con gente tirándose encima de vos, y nada… la vida pasa por otro lado.

–¿Esta reflexión es propia de la experiencia? Son muchos años de haber transitado la escena siempre fiel a tu estilo.
–Sí, es probable. Ya tuve momentos de mucho crecimiento en lo que era el nicho de la música urbana en Buenos Aires, entre 2012 y 2015, y fue una experiencia de subida superrápida con una bajada muy grande después. Entonces, ya tuve una especie de prueba piloto para entender cómo son las reglas del juego. Y hoy eso me ayuda a tomarme las cosas con más calma, porque de esa experiencia posterior, de bajón, aprendí a conocer mi capacidad de adaptación, a entender que dentro del mundo de la música uno puede tener etapas, y bien distintas entre sí, y que, sobre todo, la esencia está en otros lados: en cómo uno se expresa, en cómo es con los colegas… Creo que pasa más por ahí que por un tema de reproducciones y éxito.
–Esa versatilidad se traduce en tu presente, y el concierto sinfónico que acabás de presentar es una prueba. ¿Cómo viviste ese desafío donde se ponen en juego un montón de detalles ya no solo musicales, sino también estéticos y de puesta en escena?
–El sinfónico fue una experiencia hermosa, totalmente nueva para mí, algo que tenía ganas de hacer desde hacía mucho tiempo y una prueba para algo que quiero hacer el año próximo. Me encantó trabajar en este concierto junto a Planeta 9 Music y la enorme banda de Martín Mazzón, el director musical. Creo que hicimos algo muy lindo para la música y me encantaría que más artistas puedan pasar por la misma experiencia, porque fue realmente una producción muy entretenida y linda de llevar a cabo. Y además el formato está buenísimo porque es cien por ciento dedicado a la música, no hay nadie que te distraiga, nadie que se meta… es el artista, su banda y el público.

–Algo que se notó en la previa del show fue que tanto los músicos invitados como los fans que fueron a verte estaban felices de ser parte de esa noche para celebrarte y acompañarte. ¿Da gusto mirar en retrospectiva y sentirte tan querido?
–Sí, es hermoso. De todas maneras, yo me lo tomo exactamente al revés. Sé que puede sonar raro, pero nunca me siento cómodo siendo el celebrado. Lo viví más como una celebración hacia el apoyo que me estuvieron dando, mi manera de hacer un regalo con lo que me sale, que es la música. Soy una persona a la que no le gusta ni que le canten el “Feliz cumpleaños”.
–Claro, no sos del team de los que aplauden y acompañan el cantito sino de los que no saben dónde meterse y miran para abajo.
–Exactamente (se ríe). El hecho de que yo me obligue a mí mismo a ponerme en el centro de atención sacándome los complejos de la cabeza se da porque noto la felicidad que eso puede generar en un montón de personas. En el show se dio eso: ambas partes disfrutamos y hubo un ida y vuelta que generó algo divertido.

–Y además fue una noche de gala: la elegancia se convirtió en el toque Emanero.
–Sí, una linda casualidad que ahora es parte de nuestra identidad, porque después de vestirnos de traje para el video de “Bandido”, dije: “Che, lo podríamos repetir en ‘Sinvergüenza’”, y me encantó lo que se fue generando conceptualmente. Es darles un toque de elegancia a nuestros conciertos, a ese momento de disfrute.
–Hablando de “sinvergüenza” como concepto, ¿está bueno ser un sinvergüenza en algunos momentos de la vida?
–Es que la definición exacta es algo fea, negativa, y sin embargo nuestro lunfardo la rescata de manera cariñosa, caricaturizándola. Elijo esas palabras rioplatenses, como “sinvergüenza”, “bandido” o “atorrante”, para mostrar lo pintoresca que puede ser nuestra manera de ser, aunque yo me negaría a ser un sinvergüenza o atorrante de verdad (se ríe).

–¿Qué nuevos desafíos estás listo para encarar en 2026?
–Es un año que todavía no arrancó y ya hay un montón de fechas programadas, un disco que está a punto de lanzarse, una gira anunciada por España, shows en el Movistar Arena, repetimos Uruguay, vamos a ir a Chile por primera vez… Estoy supercontento por todo lo que se viene, es un año lleno de proyectos, muchos ya están escritos, otros son una hoja en blanco donde vamos a volcar mucha creatividad y trabajo. Tengo muchas ganas de seguir sacando canciones y de tocar en vivo, que es lo que más disfruto.
–En una de tus primeras canciones afirmabas: “Más tenemos, más queremos”. Después de tantos logros y metas cumplidas, ¿qué querés ahora?
–Con llenar esas hojas en blanco que tengo para 2026, sumado a todo lo que ya vengo haciendo, no necesito más, la verdad. Todo lo extra a eso, obviamente, es superbienvenido, pero con lo que está pasando, yo ya estoy, soy feliz.

PLANETA 9 MUSIC
Cuando la música ocupa el centro
Emanero fue el artista elegido para reestrenar esta nueva etapa de Planeta 9 Music, un ciclo que se transforma para volver a lo esencial: la música en estado puro.
Planeta 9 Music deja atrás el formato de entrevista y se convierte en un espacio cien por ciento musical, donde cada programa está pensado como una experiencia en vivo y el artista invitado es el protagonista absoluto.
Emanero inaugura este nuevo capítulo porque representa exactamente ese espíritu: una identidad sólida, canciones que conectan con el público y una presencia artística capaz de sostener la escena sin intermediarios.

En Planeta 9 Music ya no se viene a explicar la música.
Se viene a hacerla.
Planeta 9 Music, un formato de 1010mentecolectiva.
Fotos: Javier Rogoski @javifotoman y Germán Duarte @germanfotoartes

