Kate Winslet: "Espero que gran parte de lo que fue Lee Miller se quede conmigo para siempre"
Es verla actuar y creerle todo. De su aparición en "Criaturas celestiales", de Peter Jackson, donde, con apenas 18 años, deslumbró en el papel de una jovencita tan fantasiosa como psicópata, hasta la atormentada detective de "Mare of Easttown", la miniserie que le valió una decena de premios, incluido un Emmy (el segundo de su carrera, tras su magnífico trabajo en Mildred Pierce) y un Globo de Oro (de los cinco que ha obtenido en total). Kate Winslet es una intérprete a tiempo completo: todo lo que toca lo transforma en oro.

Con más de tres décadas de carrera, la actriz británica ha dejado hitos imborrables. "Titanic" la convirtió en un ícono mundial junto a Leonardo DiCaprio narrando la historia de amor fou más breve y trágica de la historia del cine. Luego vinieron títulos como "Eterno resplandor de una mente sin recuerdos", "La lectora" (film que le dio su –por ahora– único Oscar) o "Steve Jobs". Su firme lucha por la igualdad de género en la industria audiovisual también es una marca registrada de su trayectoria.
A la pantalla grande pertenece también su último gran trabajo, por el que otra vez logró una nominación a los Globos de Oro: "Lee", el filme que marca el debut como realizadora de la reconocida directora de fotografía Ellen Kuras.

Allí, Winslet encarna a Lee Miller, la fotógrafa y fotoperiodista estadounidense que alcanzó notoriedad por las impactantes y arriesgadas imágenes como corresponsal durante la Segunda Guerra Mundial. Una labor que reflejaba su frondoso pasado: modelo de renombre en la Norteamérica de los años 20, amante y asistente entre 1929 y 1932 del célebre Man Ray, fotógrafa de tintes surrealistas en su estudio neoyorquino ya en los 40, y, finalmente, cronista de guerra. Recorrió las convulsionadas Inglaterra, Francia y Alemania para retratar con coraje la tragedia del conflicto y lograr imágenes inolvidables. Entre ellas, la icónica fotografía en la bañera de Adolf Hitler, en el búnker donde el dictador se suicidó junto a Eva Braun.
Winslet se involucró a fondo en la producción: consiguió coproductores, reclutó a buena parte de sus colaboradores (desde Kuras hasta el laureado director de fotografía Pawel Edelman, pasando por el músico Alexander Desplat, encargado de la banda de sonido) y hasta contrató a un historiador para hacer una réplica exacta de la cámara de Miller.
Como siempre, las críticas fueron laudatorias de su trabajo frente a cámaras. “No es difícil creerla como una mujer que se jactó de su belleza y luego de su determinación para pasar de las sesiones fotográficas para revistas al campo de batalla; la suya es una actuación seductora y férrea”, consideró Benjamin Lee en The Guardian. En diálogo exclusivo con EPU, y mientras prepara su debut como directora en "Goodbye June", filme que rodará con producción de Netflix, la actriz detalla la construcción de un personaje que la atraviesa y que conoce desde el anuncio del proyecto, allá por 2015.

–Venís de un gran año interpretando a dos mujeres muy diferentes: Elena, en "El Régimen", y Lee Miller, en "Lee". ¿Cómo fue cambiar de piel para interpretar a esta mujer tan fuerte?
–Sinceramente, creo que soy tan mayor que, después de 32 años haciendo esto, aprendí a organizar mi cerebro para dejar atrás un personaje y empezar otro. Pero "Lee" fue una parte muy importante de mi vida, porque pasaron nueve años desde que empecé a trabajar con Anthony Penrose (hijo de Miller) para desarrollar la película. En 2015 empecé a armar el proyecto, a discutir cómo sería el guion, a encontrar a los guionistas, y luego a nuestros maravillosos jefes del departamento creativo y a nuestra directora, Ellen Kuras. Yo impulsé todo el proyecto desde el principio hasta ahora. He vivido en el mundo de Lee completamente durante casi una década y ha sido simplemente extraordinario. Poder hablar de la película ahora… hay una parte de mí que realmente no puede creer que esté hecha.
–¿Tan imposible te parecía?
–Es que incluso cuando veo la película todavía no puedo creerlo. Pienso: “Oh, ya no tengo que seguir interpretando ese personaje, está realmente terminado”. La encarné durante mucho tiempo y es increíble que ahora la gente la esté viendo y teniendo unas reacciones realmente encantadoras. Estoy muy contenta de haber tenido la oportunidad de interpretar a esta maravillosa mujer, de verdad que lo estoy.

–¿Fue difícil dejar atrás a Lee después de tanto tiempo de trabajo?
–Creo que es la primera vez que interpreto a un personaje y sé que hay partes de ella que definitivamente se quedarán conmigo para siempre. Me preparé durante años, fue un capítulo enorme de mi vida. Mi hijo tiene 10 años y todo lo que recuerda es que yo estuve tratando de hacer Lee Miller durante toda su vida. Ha sido una experiencia muy inusual en mi carrera, principalmente por el tiempo que tomó. Me siento tan inspirada por quién era y cómo vivía: era empática, nunca juzgaba a nadie, realmente creía en decir la verdad, aunque sufriera por ello. Era una persona extraordinaria, y espero que gran parte de lo que fue se quede conmigo siempre. No siempre me siento así; normalmente, no veo la hora de deshacerme de un personaje y seguir adelante, así que esto es realmente increíble para mí.
–¿Por qué creés que era importante contar la historia en este momento?
–Era una historia increíblemente importante de contar, porque creo que las mujeres de hoy en día viven alejándose de las ideas tradicionales de feminidad. Lee Miller redefinió la feminidad hace 80 años como sinónimo de resiliencia, valentía, poder, compasión y unión. Así es como las mujeres de mediana edad vivimos nuestras vidas hoy. Por eso, es fundamental mirar a esa pionera que inspiró no solo a vivir de esa manera, sino también a dar testimonio, a documentar la verdad y a ofrecer al mundo pruebas visuales de lo que realmente ocurre.
Fotos: gentileza Golden Globes.

