Año Nuevo, vida nueva: el Barrio Chino porteño y su actualizado circuito gastro
“Tomando un capuccino en el Año Nuevo Chino / en un restaurante argentino”, cantaba Andrés Calamaro en 1997, una especie de profecía de lo que iría a ser el Barrio Chino de Belgrano: un espacio donde hoy conviven los clásicos restaurantes orientales, que siguen abiertos desde sus inicios, con supermercados y tiendas con productos de todo el mundo, además de callecitas que invitan a perderse en busca de pistas.
Desde el Pasaje Echeverría, que se prolongó y le dio un aire de frescura y street food más al estilo Brooklyn con propuestas creadas por referentes de la gastronomía local, hasta Vía Viva, ese callejón iluminado que enseguida transporta a una ciudad que no parece Buenos Aires, un “no lugar” rebosante de estímulos, aromas y sabores.

MR. HO
Martín Ho se ha convertido en una especie de marca y sello de calidad. Su rostro picaresco, ilustrado en la puerta de un local, invita a disfrutar de la mejor comida coreana y sumergirse en un mundo estético, canchero y estimulante. Hace casi dos años, abrió esta sucursal de Mr. Ho bajo la modalidad take away y comida al paso, con los típicos platos insignia del lugar: bulgogi udon (fideos con carne marinada en soja y verduras), kimchi bokkeumbap picante, y entradas como el kimbap, las mandu (empanadas coreanas) y los baos. Todo está pensado para llevar y degustar mientras se recorre el paseo.
Arribeños 2310
@mrho_ba

NOODLES BY OREI
El lado B de Orei, ubicado a la vuelta del local de ramen de Roy Asato y su mano derecha, Guiomar Perez, comenzó como un espacio para elaborar noodles que abastecieran el restaurante. Desde hace menos de un año, sus puertas se abrieron al público, transformándose en un “Hodō Japanese pasta window” de donde salen platos de pasta con salsas típicas chinas y fusiones italianas, como la Amatrichaina, una versión que trae miso, huevos, manteca y salsa roja. O los noodles al pesto, reinterpretado con hojas de shiso, semillas de girasol, sésamo y miso, acompañados de gírgolas salteadas.
Todo para comer en la vereda o en modo omakase, una ceremonia para doce personas que se ubican en la barra y prueban diferentes platos maridados con vinos de pequeñas bodegas del norte argentino.
Montañeses 2074
@noodles.orei

HONGDAE
El barrio Hongdae de Seúl es una especie de Palermo donde siempre parece de día porque las luces nunca se apagan. Creado por una pareja de coreanos radicados en Buenos Aires, este espacio destaca por su intención de mostrar un poco de la cultura coreana real.
Sus ramions (ramen), están elaborados al modo auténtico, aunque cuentan con versiones no tan picantes. Como toppings siempre suman el mandu, una empanada coreana. Su mostrador ofrece más de seis variedades, además de gaseosas coreanas, que danzan al ritmo de las pantallas siempre encendidas y con videos de k-pop en continuado.
Pasaje Echeverría 1665
@hongdae.ba

PESCADITO
Este local, homenaje a la cocina de mar, desembarcó en Vía Viva hace un año y medio con una propuesta fresca y original que celebra la pesca y el espíritu playero. Hay desde empanadas de langostinos, panchos de pescado, fish burguers y fish & chips, hasta el bocata de calamar (sándwich de rabas), el pescamelt (sándwich de pez sierra), ceviches con mermelada de hibiscus y chow fan Pescadito, con salsa de ostras y aleta de calamar.
Mendoza 1730
@pescaditocdm

GANGNAM STREET
“Tu nueva adicción coreana está aquí”, proclama su Instagram. Cuenta Cristian, uno de los dueños, que desde que abrió la cuenta se le ocurrió hacer una especie de video incógnito para generar expectativa, y las chicas del local salieron a sorprender a la gente, vestidas con trajes de "El juego del calamar". Esa pequeña movida hizo que en pocos días sus seguidores se multiplicaran.
Abierto hace pocos días, el espacio juega con el k-pop, el animé, los carteles de neón del barrio de Gangnam y las películas y series coreanas más populares. Abierto de 6 a 2 am, su idea es no apagarse nunca y ya organizó un evento en el que sorteó trajes de la exitosa ficción de Netflix. Tienen una barra con productos coreanos de kiosco, como galletitas y gaseosas, cerveza de Suburbier, panchos y sushi, además de woks.
Mariscal Antonio Sucre 1651
@gangnam.street

MORETTI GIN BAR
Es el primer bar de gin de Destilería Moretti, creado por los hermanos Bruno y Franco Moretti, quienes recibieron dos premios internacionales a la innovación en la industria de la spirit por su gin tonic tirado. De su barra salen desde el clásico trago y negronis, hasta un gin-fashioned o una gin-pirinha.
Su propuesta de coctelería al paso es rápida y sofisticada: una opción diferencial en Vía Viva para tomar un trago y seguir, o quedarse un rato en su barra de mármol después de pasear por esa callecita llena de estímulos. Para ser parte de su club, se puede comprar el copón Moretti, llevarlo a casa y regresar por un refill.
Olazábal 1780
@moretti.ginbar

ESCANDALOSO HOT DOGS
Los hermanos Moretti se unieron con @lagalacervecera, presente en distintos barrios de Buenos Aires y en San Martín de los Andes, para darle una vuelta de tuerca a una de las opciones de comida callejera más populares de todo Occidente: el pancho.
Decidieron fusionarla con el mundo oriental, con ocho sabores disruptivos: el de sushi, con alga nori y creamcheese; el explosivo ultra spicy, con criolla de jalapeños y jalapeño fresco; o el provocador, con choclo enchilado, cream cheese, nachos y sriracha. Los panes tienen colores que indican el nivel de picante: rojos, verdes y negros que salen de la barra junto al legendario gin tirado de Moretti.
Vía Viva s/n
@escandaloso.hotdogs

YATAI YATOI
Hace poco más de un año se encendieron los neones de este restaurante de street food, que abarca sabores del sudeste asiático, Tailandia, Filipinas, Vietnam, Corea, Japón. Matías, una de las cabezas al frente de Green Bamboo, se incorporó recientemente y renovó toda su carta, que ofrece desde un ceviche filipino hasta un pad thai tailandés o sushi.
La mayoría de sus ingredientes son traídos de los países de origen de cada plato, en busca de sabor y calidad fieles a las raíces. Además, incorporaron un carrito en la calle, donde venden propuestas como el corn dog con distintos toppings. A partir de febrero, abrirán sus puertas en Palermo, en la esquina donde antes se ubicaba Green Bamboo.
Pasaje Echeverría 1665
@yataiyatoi

SANDO DE AMÉRICA
Uno de los pioneros en Pasaje Echeverría se renueva. A sus clásicos sandos (sándwiches japoneses) y su estética rosa, estridente y sandresca, se le suma un mural y una nueva propuesta de vajilla y platos para sentarse en la barra al ritmo de los vinilos noventosos que suenan en la Chintonería, ubicada al lado.
María Teresa Jiménez, flamante chef del lugar, actualizó el katsu sando: milanesa de cerdo apanado en panko, con salsa katsu, mostaza Sando y repollo con alioli de ajo, entre panes esponjosos. También le dio un nuevo toque al de pollo crispy picante: pechuga marinada en salsa de ostras en tempura, mayonesa kewpie, picante Sando, pickles de pepino y cebolla morada. Sumaron a su carta vinos de Stella Crinita y birras de Strange.
Pasaje Echeverría 1677
@sandodeamerica

DE PASTURA, MERCADO CONSCIENTE
En mayo del año pasado abrió el primer mercado consciente de alimentos de origen animal. Ofrece Oriunda, una marca de carnes de ganadería a pasto certificada con el sello Grassfed (puede verse en el QR de cada corte) y diferentes alimentos orgánicos de productores todo el país, en busca de una misión de triple impacto: que sus productos sean buenos para los animales, buenos para el planeta y bueno para los consumidores. Entrar en este espacio es una forma de conectar con el campo, la naturaleza y la alimentación real.
Sus creadores, y quienes lo atienden, asesoran acerca del origen de cada producto y transmiten las bondades de la ganadería regenerativa, que además de recuperar la salud del suelo donde se crían las vacas ofrece una carne con mucho más sabor y propiedades beneficiosas para la salud.
Montañeses 2226
@depasturamercado


