Charly García, la máquina de hacer canciones: cómo se gestó el nuevo disco del máximo exponente de la música argentina
La mayor leyenda viva del rock argentino vuelve a sorprender con su esperado nuevo álbum, La lógica del escorpión. Con la colaboración de viejos amigos y hasta la voz de Spinetta, una vez más deja la vara alta, reafirmando la grandeza y el genio que definen su arte desde hace más de cinco décadas. En esta nota, David Lebón, Fernando Samalea, Fernando Kabusacki y Renata Schussheim analizan su más reciente obra.
Un nuevo álbum de Charly García es, sin dudas, el acontecimiento musical de 2024. A siete años de Random, la máxima figura del rock nacional regresa con La lógica del escorpión, un disco que recoge elementos de toda su carrera para adaptarlos al siglo XXI y llevarlos más allá. ¿Qué se puede esperar de alguien que, en los últimos años, se mantuvo alejado de la escena pública y bien cuidado por su entorno? Afortunadamente, muchísimo. A los 72 años, Charly ilusiona con un trabajo que no decepciona en ningún momento, manteniendo viva la llama de sus mejores canciones.
Los tiempos de aislamiento por la pandemia de covid-19 despertaron la inspiración de muchos artistas. Al igual que Paul McCartney con McCartney III, Charly aprovechó el mundo a cámara lenta para escribir material nuevo y recuperar viejas ideas que merecían una nueva oportunidad. Con las primeras aperturas, volvió al estudio junto al ingeniero de sonido Matías Sznaider, y sin apuros, comenzaron a trabajar. Al igual que el ex Beatle, García tocó casi todos los instrumentos antes de convocar a algunos amigos para darles más fuerza a los temas. "Fui asomando lentamente a las sesiones en el estudio Happy Together, cada vez que el líder me invitaba", cuenta Fernando Samalea, a cargo de la batería en ocho de las trece canciones del álbum. Siete de ellas están en el lado A y seis en el B, en un orden estrictamente diseñado por García. "Se trataba de encuentros esporádicos, a veces con pausas de meses", describe el baterista.

Para 2023 ya estaba listo, aunque recién se lanzó este 11 de septiembre de 2024, coincidiendo con el Día del Maestro. "El disco ya está terminado. No sé cuándo saldrá, pero está grabado y tiene varios invitados. Ojalá que salga pronto porque es re lindo", había anticipado Rosario Ortega a El Planeta Urbano el año pasado. En La lógica del escorpión, ella e Hilda Lizarazu, otra colaboradora habitual de Charly, se ocuparon de los coros.
El título se inspira en la fábula del escorpión y la rana, atribuida a Esopo. En esta historia, el escorpión pide a la rana que lo ayude a cruzar el río, prometiendo no picarla, pero a mitad de camino lo hace, condenándolos a ambos. "No tiene lógica lo que acabas de hacer", dice la rana. "No, pero no puedo evitarlo, está en mi carácter", responde el escorpión. Esta versión, narrada por Orson Welles en Mr. Arkadin (1955), fue elegida por Charly para recitarla a dúo con Rosario en la pista que da título al disco. Aunque es el momento más extraño del álbum, funciona como la coda perfecta para el clímax del lado B, una versión de "Watching The Wheels" de John Lennon, grabada por primera vez para Kill Gil.
"La verdad es que para el momento que vivimos en el país, este lanzamiento es como un aliento refrescante de felicidad", reflexiona Renata Schussheim, quien volvió a colaborar con el músico en el arte de tapa. La lógica del escorpión sale en plataformas digitales, en vinilo de lujo y en una edición limitada de siete mil copias. Luego tendrá una edición estándar y en CD. "Trabajar con Charly siempre fue muy estimulante", admite la artista, que también diseñó la portada de Música del alma y la histórica escenografía de la presentación de Yendo de la cama al living en Ferro en 1982.

Samalea afirma que el disco fue hecho "con buena energía, diseñado al milímetro ‘como un collage’, como solía comentarnos Charly con fino humor". Con la misma (falta de) lógica del escorpión, el álbum combina nuevas composiciones, reversiones y covers con una cohesión perfecta, algo que solo García puede lograr, siempre un paso más allá de los simples mortales. Aunque el material proviene de distintas épocas, suena moderno y actual. "Siempre se buscó un sonido fresco, mirando al futuro, como una vanguardia", dice Fernando Kabusacki, responsable de gran parte de las guitarras. Say No More lo entiende mejor que nadie: la vanguardia es así.
De lado a lado
El lado A abre con otro tema de Kill Gil, "Rompela", una versión en castellano de "Break It Up" que es como un puñetazo en la cara y la prueba de que Charly sigue rockeando. Le sigue "Yo ya sé", un mid-tempo en el que reflexiona con gran lucidez: "Freud lo ha arruinado todo, como internet".
"El club de los 27" es un blues puro, de esos que no abundan en su discografía. El tema rinde homenaje a músicos fallecidos a los 27 años, como Jimi Hendrix, Janis Joplin y Kurt Cobain. En una autorreferencia, Charly alude a sus propios excesos y cómo escapó a la muerte: "No voy a entrar", canta con sorna sobre el selecto club de ultratumba. David Lebón se luce con un solo de guitarra que lleva su inconfundible sello. “Es un disco genuino, creativo y honesto. Carlitos es el referente vivo más importante del rock y esta obra lo sigue demostrando. Disfrutamos mucho los días que grabamos, las risas cómplices me hicieron sentir inmensamente feliz”, confiesa el ex Serú Girán.
Lebón también participa en "La medicina Nº 9", con un acompañamiento funky que remite al "Rap de las hormigas". Charly despliega un solo de teclado impresionante y pone su voz bien al frente y sin filtros, cantando con el estilo grueso que desarrollaron Bob Dylan y Lou Reed en su madurez. Quien asoció el número 9 a The Beatles acertó, ya que García repite el "number nine" de "Revolution 9".
“Te recuerdo invierno” es una de las primeras composiciones de García. Es una canción que Sui Generis tocaba en sus ensayos, pero que nunca llegó a grabar. Su único registro data de 1995, cuando Charly la rescató del olvido y la incluyó en el álbum en vivo Estaba en llamas cuando me acosté, firmado como Casandra Lange. Más de medio siglo después recibe el tratamiento que merecía en el estudio, aunque su aura pastoral fue reemplazada por un aire tanguero, mientras que una caja de ritmos la sitúa en un contexto completamente atemporal.
"Autofemicidio" regresa al rock distorsionado y las grandes melodías. El título busca la polémica y es una manifestación de la incorrección política de Charly: "Hay gente que se suicida, para salir en la tele, en diarios y revistas", canta. La primera parte cierra con "América", un dueto con Pedro Aznar, quien grabó la batería, el bajo y la guitarra, además de aportar voces. El sonido cristalino y new wave recuerdan a las bandas más dark de los 80. Si bien la reunión de Serú Girán no se materializó en este álbum, es posible que su regreso anunciado para el Quilmes Rock 2025 se haya gestado en esas sesiones.

El lado B comienza con "Juan Represión", eliminada de Pequeñas anécdotas sobre las instituciones, de Sui Generis, por miedo a la censura. Esta nueva versión es más oscura y tensa, como si Charly hubiera querido cargarla con todo el peso de aquellos años fatídicos –el disco del dúo fue publicado en diciembre de 1974– de la historia argentina. Con "Estrellas al caer" la luz vuelve a brillar, tomando como base la melodía de "Chipi-Chipi", pero más acelerada y rockera. Es el shot de energía que prepara el terreno para "La pelícana y el androide", una de las canciones que Luis Alberto Spinetta compuso para el álbum en conjunto que nunca grabaron. Charly encontró un demo y añadió nuevos arreglos que reflejan lo que habrían logrado de haber trabajado juntos. Mantuvo la voz de Spinetta en el centro y él apenas intervino en los coros. Además, le dio una atmósfera más etérea, como si se tratara de una danza espacial.
Tras "Watching The Wheels" y "La lógica del escorpión", el álbum cierra con "Rock And Roll Star", una versión en español de "So You Want to Be a Rock ’n’ Roll Star" de The Byrds, con Fito Páez en las voces. El beat electrónico la conecta directamente con Clics modernos. Es toda una declaración de principios: "No te olvides jamás de que sos un rock and roll star", parece decirse Charly, recordándonos que, aunque este fuera su último álbum, siempre será la estrella más grande del rock nacional.
Fotos: Nora Lezano
Agradecimientos: Sony Music

