Vuelta a los orígenes: una marca de gabardinas centenaria renueva credenciales con una colección cápsula
Era el año 1922 y Marcos Meischenguiser lanzaba en nuestro país una prenda que no existía en el comercio local: el icónico piloto con gabardina de lana, forrado con una tela de tartán, de gran peso y muy compacto, que abrigaba y era totalmente impermeables a la lluvia. Una prenda que fue vestida por toda una generación. La marca: Perramus.
Desde su creación, y hasta mediados de los años noventa, con su local propio en la esquina de Sarmiento y Maipú en el Microcentro (espacio que fue remodelado por completo), la firma logró posicionarse y convertirse en el sinónimo del buen vestir. Con el comienzo de siglo, y al mando de Diego Meischenguiser, nieto del creador, y actual CEO, lograron ampliar la familia de productos y abrieron nuevos horizontes a la marca con investigación de mercado en China y la posibilidad de abrir nuevos locales franquicia. Clásica, sobria y con destellos modernos que renuevan el guardarropas, Perramus se consolida como marca de lujo nacional.

En esta temporada otoño invierno 2024, la firma que lleva más de un centenar de años contando historias presentó “Back to origins”, una colección cápsula que relanza no solo sus trenchs clásicos sino también su estampado de tartán característico y completamente renovado. En diálogo con Guillermo Sanguedolce, Supervisor Visual Merchandising de la marca, conseguimos de primera mano algunas novedades de la nueva colección.
-¿Cuáles son los conceptos de la nueva colección?
-La colección es atemporal en general y hay algunos guiños muy modernos, pero solo guiños. Esta temporada tiene dos cápsulas, una que se llama “Back to origins” que reflota este tartán clásico de toda la vida. Ya se había sacado ese tartán, pero esta vez volvió con un poquito más de fuerza en marroquinería y en algunas prendas de sastrería. Vamos a hacer una línea sartorial unisex, o sea saco-pantalón y algunas para perritos. Por otro lado, tenemos una línea que es un poquito más moderna, quizás con telas más técnicas, prendas estampadas y mucho nailon.

-Con este nuevo tartán que incorporan ¿Qué buscan destacar?
-Lo que se está buscando es volver a los orígenes y hacerlo más aspiracional. En los principios de la marca era todo de ese tartán. De hecho, las prendas lo tenían en su interior, o sea, el tartán era la forrería y la gente buscaba eso y no una forreria lisa. Es volver al pasado y recuperar lo clásico de la marca.
-Cuando hablamos del universo Perramus ¿Cómo lo describirías?¿El tartán emblemático lo tomarías como parte?
-Es un universo bastante clásico, tanto para el hombre como para la mujer, pero con guiños modernos. El tartán no lo tomaría como un sinónimo de la marca porque hoy por hoy está y no creemos que lo sigamos manteniendo en el tiempo. Ya tuvo su momento.

-¿Cuáles son esas prendas icónicas?
-Sin duda el trench es la prenda que más caracteriza a la marca. Y hoy por hoy te podría decir que las camperas puffer también, porque no hay mucho puffer de buena calidad en el mercado. Igualmente estamos tratando de desestacionalizar un poco porque es muy fuerte el invierno para nosotros.
-¿Cómo fueron adaptándose a los cambios desde la creación de la marca?
-Primero estuvo el abuelo de Diego, luego el padre y después él, que es el que empezó a abrir locales y creó una colección mucho más grande, con un equipo de trabajo que lo secundo en todas sus ideas. Pero al principio se compraba mucho producto terminado e importado, y eran más bien trenchs, básicamente pilotería. Después Diego empezó a viajar a China, a conocer tendencias y demás, y bueno, ahí se amplió un poco más la familia de productos. Otro cambio con su sello es impulsar las franquicias.

-¿A qué tipo de clientes apunta la marca?
-El cliente que hoy por hoy más compra es un empresario, que tiene un nivel socioeconómico de medio a alto. También hay mucho abogado; pero a la vez también estamos incorporando gente mucho más joven, entonces ahí hay como que se mezcla un poquito.
-¿Cómo se lleva adelante la producción de prendas?
-Acá están los diseñadores y los talleristas, pero solamente para diseño y corte, después se manda a producir a talleres externos o a China.

-Con respecto a la visual y casting de modelos ¿Cuál es su visión?
-Bueno, ahí hay mucha incursión de la agencia, que nos propone distintos modelos y tratamos de que tengan cierto target con respecto a las prendas que, como te decía, son más bien clásicas. Entonces el modelo tiene que tener un guiño moderno, pero no ser extravagante en su aspecto. Que sea un poco más clásico, un poco más lírico. Pero generalmente la agencia es la que nos propone, ellos nos bajan un poquito el brief y todo lo que conlleva.
-¿Qué contextos suelen elegir para hacer las fotos de producción, hacen estudio o eligen locaciones?
-Hemos elegido las locaciones y hemos hecho mucho estudio también. Hoy por hoy, por ejemplo, la agencia que está trabajando con nosotros, que es nueva, eligió la playa y quiere seguir apuntando a lugares que tienen mucho que ver con lo natural de la marca. Relacionarla con eso: el exterior, la naturaleza.

