Adrián Appiolaza: el diseñador argentino que conquistó el mundo
Quién es el elegido como nuevo Director Creativo de Moschino. Trabajó para gigantes como Alexander McQueen, JW Anderson y Loewe, pasó gran parte de su vida en Londres y hoy enfrenta el mayor desafío de su carrera.
Siendo desconocido para el mundo pero muy querido dentro del rubro de la moda, el diseñador argentino Adrian Appiolaza asumió como nuevo Director Creativo de la firma italiana Moschino. Con 51 años, dos décadas de estudio y un trabajo arduo en Europa junto a gigantes como Alexander McQueen, JW Anderson y Loewe, este hito marca un nuevo capítulo en su historia.
Su llegada no fue en uno los momentos más alegres de la marca. Luego de la renuncia de Jeremy Scott en 2023, quien estuvo en el cargo durante diez años, la junta directiva había asignado a Davide Renne como su flamante reemplazo; pero falleció de manera repentina a diez días de haber asumido.

A pesar de las circunstancias, el presidente ejecutivo de Aeffe S.p.A, Massimo Ferretti, declaró: “Inmediatamente me impresionó la explosiva creatividad de Adrian, una personalidad llena de energía y entusiasmo, elementos que siempre han distinguido la historia de esta marca. Le deseo todo lo mejor para construir una gran historia de éxito con nosotros”.
En su colección debut, presentada nada más y nada menos que en la Semana de la Moda en Milán y realizada en tiempo récord, Appiolaza demostró ser ideal para ocupar el cargo. “Estoy listo para transportar la Maison a un nuevo capítulo, con un toque teatral, al puro estilo de Moschino”, explicó a través de un comunicado.
UN ARGENTINO EN LA MODA
“Campeones en fútbol, religión y ahora en moda. Amoooooooo”, le escribió uno de los seguidores a Appiolaza apenas se supo la noticia, en el posteo que el diseñador le había dedicado a Messi levantando la copa del mundo. Y tenía razón: Argentina lo hizo otra vez. Esta vez, el país se posicionó en el mundo desde una perspectiva de diseño y de la mano de un creativo nacional.
Nacido en 1972 en Buenos Aires y debido a su gran influencia por la música inglesa, Appiolaza decidió viajar a Londres con solo 21 años para dedicarse a la moda. Durante su permanencia en la ciudad inglesa, pasó por distintos trabajos: repartió folletos frente al club nocturno Heaven, debajo de la estación Charing Cross, pasó por cocinas y restaurantes, y hasta dio algunos conciertos como bailarín. Todas esas experiencias le permitieron hacer amigos y contactos en una ciudad desconocida. “Era muy tímido pero estaba desesperado por explorar”, declaró en una entrevista.

Influenciado por su entorno, el diseñador invirtió sus ahorros en un curso de portfolio y así logró entrar a Central Saint Martins, la prestigiosa escuela de arte donde estudiaron referentes como Stella McCartney o John Galliano; y, casi en simultáneo, aceptó una pasantía junto a Alexander McQueen.
Pero luego de varios años de trabajo y estudio a tiempo completo decidió dejar el puesto. Sin embargo, su colección de graduación, presentada en el Victoria & Albert Museum e inspirada en la cultura gauchesca argentina, lo llevó a ganar el Premio a la Mejor Colección de Mujer y le valió una propuesta de trabajo junto a Phoebe Philo (Chloé). Desde ese momento, su carrera no tuvo frenos.
La lista de diseñadores con los que trabajó es interminable: Alexander McQueen y Miguel Adrover, Phoebe Philo (Chloé), Miuccia Prada (Miu Miu), Marc Jacobs (Louis Vuitton), Clare Waight Keller (Chloé otra vez) y, más recientemente, Jonathan Anderson en Loewe, donde fue el director de diseño del prêt-à-porter durante una década.
Hoy vive en París y su cuenta de instagram es la prueba más certera de su personalidad. @adrianappiolaza no tiene miedo de divertirse, siempre acompañado por su perro. Amante del fitness y con un gran amor por su país, el creativo de vanguardia publica su día a día rodeado de arte, archivos y mucha pero mucha ropa.

LA NUEVA ERA MOSCHINO
Tuvo solo tres semanas para llevar adelante una colección. En su primera entrevista para Vogue, explicó: “Cada mañana, abro los ojos e inmediatamente empiezo a pensar en cómo afrontar este primer espectáculo. Sé que después tendré el tiempo y los recursos necesarios para dar lo mejor de mí. Pero por ahora tuve que usar los ingredientes que estaban aquí, no había tiempo para desarrollar otros nuevos. Entonces, se ha tratado de hacer malabares con lo que había para poder empezar a crear estos personajes y comenzar la historia que quiero contar en Moschino. La idea de obsesión por prendas arquetípicas o ideas de moda es parte del mensaje que quiero transmitir”.
La firma Moschino fue creada en 1983 por Franco Moschino, quien declaró que su objetivo era poner la moda “patas arriba” en un momento donde la industria atravesaba una etapa conservadora. Luego de varios años de jugar con lo irreverente, lo desenfadado y la ironía, el autor de la casa falleció tras una dura enfermedad, dejando un vacío en la marca. El éxito resurgió en 2013, cuando Jeremy Scott tomó el mando y volvió a posicionarla.

El espíritu rebelde y contestatario que siempre la mantuvo a flote será crucial para Appiolaza, quien como primera acción decidió volver a los orígenes, es decir, al archivo. Los mismos fueron traídos de Cattolica, en la Emilia-Romagna italiana, donde son conservados por el propietario de Moschino, el Grupo Aeffe.
Appiolaza puso énfasis en ciertos elementos clave: el volumen, la creación de siluetas y el universo de fantasía de Franco que deja en manifiesto la lógica del juego y de la diversión para crear nuevos personajes. “Como creativo y coleccionista, la lista de creaciones de Franco Moschino que han entrado en la historia de la moda es casi interminable. La esencia de su talento, para mí, es habitar su tiempo, una misión que llevó a cabo con una ligereza envidiable, abriendo una ventana para que todos nosotros imaginemos, a nuestra manera, el futuro”, dijo el nuevo Director.

COLLEZIONE 0
Durante la Semana de la Moda en Milán y en el Museo della Permanente, lugar donde se celebró la primera década de la marca con la exposición histórica “Moschino - X anni di Kaos! 1983-1993”, se dio el esperado debut de Adrian.
Los barquitos de papel ubicados sobre los asientos de la primera fila, con un empapelado del cielo celeste y nubes, confirmaron que el diseñador logró construir un nuevo lenguaje a partir de un vocabulario existente, apropiándose de las creaciones de hace 35 años y dándole vida a sus propios personajes. Appiolaza buscó otras formas de transmitir, a través de significaciones de los archivos, una nueva historia. “Ha sido un viaje muy intenso”, declaró entre bastidores.
Un patrón de nubes que fue presentado por primera vez en 1985, una expresión sonriente extraída de una chaqueta amarilla perteneciente a la colección permanente del Costume Institute, una cartera corazón de los ´90 usada por Fran Drescher en The Nanny, un conjunto de falda de tweed blanco y negro que homenajeaba a Coco Chanel, así como prendas adornadas con mensajes que abogaban por el amor y la paz, fueron lo más destacado del desfile.

La identidad italiana también quedó representada cuando un sweater de colores verde, blanco y rojo desfiló frente a los presentes. Hubo también trajes con signos de interrogación y lunares, corbatas convertidas en chalecos, turbantes, trenchs, faldas con volados, y hasta bolsos surrealistas con forma de baguette.
El arte pop y el surrealismo, que tanto utilizó Franco, reaparecieron para crear piezas que satirizan el consumismo desenfrenado y la clase burguesa. La Collezione 0 fue un gran archivero de recuerdos donde aquellos personajes ideados son “excéntricos pero reales”. Definitivamente, Adrian Appiolaza superó las expectativas y dejó una mezcla de curiosidad y suspenso para las próximas colecciones. Un argentino lo hizo de nuevo: con su primera colección, ya conquistó al mundo.

