15 días de locura fashion: cómo fueron las semanas de la moda en Milán y París
Grandes cambios, nuevas propuestas performativas a la hora de dar a conocer lo nuevo y hasta un robo, se marcaron como los hechos más relevantes que sucedieron durante las últimas propuestas S/S 2024. Fueron 393 los desfiles que, sumados, nos entregaron las semanas de la moda en Milán (del 19 al 25 de septiembre) y Paris (entre el 25 de septiembre y el 3 de octubre). Pasen y vean.
NUEVAS DIRECCIONES CREATIVAS, UNA FIESTA Y UN ANIVERSARIO
Los desfiles más esperados de Milán fueron los de Tom Ford y Gucci. Ambas casas presentaron a nuevos directores creativos. En el caso de Tom Ford (foto de portada), Peter Hawkings evocó su gran época de director de Gucci, ofreciendo una colección elegante y sostificada. La sastrería, la piel de cocodrilo y el cuero fueron los protagonistas.

A su vez, el debut de Sabato De Sarno en Gucci desilusionó. Los modelos simples y sinceros de la nueva propuesta, que priorizaron líneas limpias y detalles elegantes, dejaron atrás la magia y el dramatismo reinante en los años de Alessandro Michele, que terminaron en noviembre pasado. Definitivamente, el nuevo director (quien trabajó en Prada, Dolce Gabbana y Valentino) propuso una mirada modernizada y con un arduo trabajo de archivo sobre el ADN de la casa, proponiéndole un nuevo futuro al lujo.
En el caso de Diesel, la casa italiana dio un paso más hacia la democratización. Con más de 7.000 invitados, en una fiesta abierta al público el diseñador belga Glenn Martens mantuvo la rebeldía de la marca y ofreció un show a nivel recital de rock. El desgaste, lo destrozado y desteñido fue lo más destacado, haciendo que los resultados de cada experimentación textil sean únicos.

Por su parte, Moschino celebró sus 40 años. Sin tener todavía director creativo desde la marcha de Jeremy Scott, en marzo, la marca ofreció una colección firmada por cuatro de las diseñadoras más influyentes del momento: Carlyne Cerf de Dudzeele, Katie Grand, Gabriella Karefa-Johnson y Lucia Liu.
El estilo del creador de la casa, Franco Moschino, guió cada uno de los 10 looks que presentaron. Lejos de verse nostálgicas, dieron a conocer una propuesta adelantada en el tiempo, donde el glamour chic se fusiona con la provocación y la irreverencia característica de la marca, dando un show que superó las expectativas.

UN ROBO Y DOS DESERCIONES SIGNARON PARÍS
El robo de 50 piezas a Balmain previo al inicio de la semana de la moda en la ciudad francesa, generó tensión. Olivier Rousteing, director artístico de la firma, publicó en su instagram: “Nuestra entrega fue secuestrada. El camión fue robado. Gracias a dios, el conductor está a salvo”
Sin embargo lograron hacer frente a la adversidad y presentaron su última colección “Flowers? For spring?”, donde se recuperó la herencia de Pierre Balmain, el fundador de la casa. El director creativo reinterpreto estos códigos de forma alegre y colorista, alejándose del blanco y negro de la temporada pasada.

Por su parte, Sarah Burton y Gabriela Hearst ofrecieron sus últimos desfiles. Burton como directora de Alexander McQueen y Hearst de la marca Chloe. Tras 26 años, la directora que tuvo el honor de trabajar con el mismísimo McQueen fue despedida entre lágrimas y presentó una colección digna de ser recordada: corsets con estructuras, flecos y monos en diversas facetas: con transparencias, metalizados y ornamentales.
Asimismo, la directora de Chloe dio su última función en el Sena con una propuesta sobria, donde el blanco, negro y cuero predominaron en toda la pasarela. La diseñadora regresará a Nueva York, para dedicarse a su colección de autora, orgullosa por su paso en una institución esencial de la moda francesa. Ambas firmas quedaron a la espera de un nuevo capítulo en sus vidas.


