Toti Quesada y Cande Urquiza: la mesa está servida

Papel craft, productos de estación, acuarelas, bocados para degustar con la mano, materiales reciclados y frascos de conservas artesanales formaron el sello de esta dupla creativa que diseña “platos lindos para ver y ricos para comer”.

Un espacio de trabajo las acercó: se veían, cruzaban charlas, se llevaban muy bien. Entre las paredes de Salú –un club de cocina instalado dentro de Facón, tienda de diseño artesanal– empezaron a unir fuerzas. Apareció una chispa común entre la chef Teodelina Quesada (más conocida como “Toti”, con un taller de cocina propio en Villa Ortúzar en el que da clases y hace eventos, además de asesorar emprendimientos gastronómicos) y Candela Urquiza, arquitecta, artista y creadora de espacios.

“Me convocaron para organizar la presentación del libro de un artista. Desde mi lugar de gastronómica, sentí que me faltaba otra mirada, quería hacer algo sensorial. Cande estaba cerca, nos entendíamos, hablábamos el mismo idioma. Le propuse encararlo juntas, lo hicimos y chau. Nació una historia de amor que no se acabó”, recuerda Quesada, entre risas compartidas con Urquiza, mientras reconstruyen el relato a la par. “Logramos una sinergia tangible de arte, gastronómica y visual. Hay emoción, hay color, vibra a través de todos los sentidos”, describe la arquitecta.

Ese fue el inicio de algo que no quisieron encasillar. Decidieron no ponerle un nombre a ese proyecto conjunto nacido en 2019, pero avanzaron. Toti aportando la gastronomía y Cande la parte visual, desarrollaron una identidad propia: papel craft, productos de estación, acuarelas, bocados para comer con la mano, materiales reciclados, frascos de conservas y dulces artesanales, textiles teñidos naturalmente, flores, dibujos, entre otros elementos, formaron el sello de esta dupla creativa.

Hicieron mesas en casamientos y cumpleaños, menús que sirvieron en Salú, eventos y kits para marcas –un brunch junto a Aperol y una box junto a Andes Origen, por ejemplo–, presentaciones de libros y colecciones de diseño. Durante la pandemia lanzaron “La mesa está servida”, un banquete metido adentro de una caja para abrir y crear una experiencia foodie en el living de casa. “Platos que sean lindos para ver y ricos para comer” es uno de sus lemas.

La dupla creativa que diseña “platos lindos para ver y ricos para comer”

¿Cómo llevaron a la acción esa conexión que había entre ustedes?

Toti Quesada: –Ponerse de acuerdo y avanzar puede ser complejo, pero siempre unidas, crecimos mucho juntas. Que viniera Cande y opinara sobre un plato al principio me daba malhumor, pero yo quería tener esa otra mirada, era interesante. Si me quedaba entre gastronómicos, iba a ser siempre lo mismo. Cande tiene otra mente, otra frescura. Hoy miro la comida de otra forma, aprendí otro imaginario gracias a ella.

Candela Urquiza: –Nos entendimos con el diálogo, cada una aportando algo. Lo que ella veía desde el sabor, entre combinaciones de ingredientes, yo lo pensaba desde la estructura del plato. Toti aportó a mis dibujos la calidez de la cocina. Con exigencia mutua fuimos armando algo que nos gusta mucho.

¿Por qué decidieron no ponerle un nombre al proyecto?

T. Q.: –Armamos un equipo. Si me llaman a mí, cuento que trabajo con ella, y viceversa. Lo pensamos, nos preguntamos si crear una marca. Pero no, nos unimos en algo distinto, no queremos perder nuestra identidad. Trabajamos juntas y cada una por separado, siempre apoyándonos. Aportamos un concepto: hoy es la comida, mañana una instalación. Estamos en movimiento para no encerrarnos.

C. U.: –También estamos abiertas a sumar a otras y otros emprendedores cuando podemos, gente que se especializa en cosas en las que nosotras no. ¡Ahí aparecen más nombres todavía!

Durante la pandemia lanzaron “La mesa está servida”, ¿cómo surgió ese proyecto?

C. U.: –Nosotras arrancamos a trabajar juntas en 2019, tuvimos una demanda altísima de eventos, todo florecía y funcionaba; y cuando empezó la cuarentena, tratamos de no perder ese impulso. Nos encanta laburar, entonces reflexionamos: ¿cómo hacés para hacer un evento cuando no se puede salir? Frente a esa pregunta, armamos un evento en una caja. Vos pedías comida, pero no teníamos un catering, queríamos brindar una experiencia, esa sensación de encuentro.

En sus propuestas logran una sencillez muy atractiva. ¿Cómo lo describen ustedes?

T. Q.: –Tanto en los eventos como en la caja que armamos en pandemia buscamos generar sensaciones, una experiencia que te ponga en movimiento. Si estás en tu casa, queremos que despliegues el mantel de papel en el piso y te descontractures, comas con la mano; lo mismo en un evento, siempre buscamos resaltar el ingrediente y el arte, y no tanto el decorado. Todo lo que ponemos en la mesa se come, no usamos material decorativo.

C. U.: –Nos gusta generar esa sensación de que todo tiene un principio y un fin. Invitamos a participar, a desplegar el mantel, a armarlo, a compartir. Conectarse con la sensibilidad de sentidos para componer y disfrutar no sólo del sabor sino de lo visual. Y que todo termine con ese mantel hecho un bollo. Tratamos de que no sea tan artístico, cosa de que no lo quieras ni comer, ni tampoco al revés.

¿Cómo es el detrás de escena creativo?

T. Q.: –Cuando nos convocan para un evento o el lanzamiento de un producto, siempre queremos saber de qué se trata, qué historia tiene, qué lo inspiró. Ese material nos sirve para que la mesa acompañe, que no resalte demasiado ni sea algo que nada que ver. Buscamos sincronía. Lo más difícil es cuando un cliente busca velocidad, necesita ya un presupuesto. No es nuestra lógica.

C. U.: –Tenemos el desafío de descubrirnos a partir de las propuestas. Nos motiva hacer cosas nuevas, lograr instalaciones únicas. No sólo damos de comer: en esas mesas pasan otras cosas.

¿Cómo planean seguir con este proyecto compartido?

T. Q.: Venimos hablando para crear algo nosotras, por amor a este espacio artístico. No sólo esperar a que nos convoquen sino proponer otras ideas. Se nos ocurren cosas constantemente, queremos hacer tiempo en nuestras agendas para que eso pueda avanzar.

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