En búsqueda de nuevos faros artísticos, la actriz cruzó el Río de la Plata para grabar El revés de la sombra, su primer EP junto al compositor uruguayo Diego Presa.


La vida de las personas tiene pliegues, se multiplica en varias acciones, y muchas veces encasillar es la salida más rápida para comprender lo desconocido. Tal es esto, y tal, aquello. Julieta Díaz, reconocida por sus trabajos como actriz, le hace trampa a ese lugar común de las etiquetas y le agrega un nuevo ítem a su extenso currículum: cantante.

Su búsqueda expresiva no conoce de barreras creativas, y junto al músico uruguayo Diego Presa (fundador de Buceo Invisible, integrante de El Astillero) acaba de lanzar un EP al que bautizó El revés de la sombra. Con este trabajo de canciones propias, hace oficial su debut como voz cantora.

“Descubrí que Diego también era solista y me encantó su universo musical. En su poesía sentía que había cosas hermanadas con lo que yo hacía. Un día, charlando por Instagram, empezamos a hablar de música y le propuse hacer una versión de uno de sus temas o algún tema que nos gustara. En medio de esa charla, me dijo que le mandara algunos de mis textos. En dos semanas hicimos como seis maquetas de temas”, dice Díaz a El Planeta Urbano desde el living de su casa, entusiasmada con los nuevos desafíos y con la posibilidad de presentarse en vivo. “Me parece interesante el tema de buscar desde dónde le voy a cantar a la gente y cómo me voy a posicionar. Como público, soy muy fan de los shows en vivo”, recalca.

La actriz (y ahora compositora) que pasó por Gasoleros, Mujeres asesinas, Soy gitano, Pequeña Victoria y por las películas Dos más dos, Corazón de León, El fútbol o yo, o por videos musicales de Maná, Gustavo Cerati y Residente, hace un pequeño alto, pandemia de por medio, para mostrar su puñado de canciones íntimas y el pulso de su escritura. “Ojalá que a la gente le guste y una pueda repartir la agenda entre el teatro, el cine, la televisión y los shows”, dice.

–Fue una sorpresa escucharte cantar, ¿hace mucho que lo hacés?

–Estudio canto desde hace algunos años, medio intermitentemente. Cuando estoy con mucho trabajo, dejo. Me pasa lo mismo con las clases de yoga. Mi agenda cambia mucho y me cuesta mantener la regularidad. Pero vengo con el tema de meter el canto en el laburo y probar cosas con diferentes colegas, amigos, músicos y músicas.

–¿Pudiste combinar la actuación y el canto?

–Hace siete años hice de Morticia en el musical de Los locos Addams y me preparé para el casting. Buscaban actrices que cantaran y esa fue una experiencia fuerte, la más exigida. Después fui metiendo algunas cositas en mi trabajo. Hice de Tita Merello, y en vez de hacer playback propuse hacer una versión de “Llamarada pasional” con Esteban Morgado (guitarrista, compositor), una canción que en su momento Tita le escribió a [Luis] Sandrini. Siempre traté de hacer esas cositas.

–En este EP escribiste tus propias letras, ¿cómo trabajaste esa parte?

–Desde la adolescencia que escribo. Escribo prosa poética o cuentos medio autobiográficos. Más que nada para mí. Me gusta leer, pero no es que soy una intelectual. La cuarentena nos llevó a todos a otros lugares, y al estar con más tiempo empecé a grabar. Hice algunas cosas con Lito Vitale, con Raly Barrionuevo y un par de cosas con Javier Montalto, un artista emergente de Mendoza que es alucinante.

–¿La cuarentena ayudó a encauzar la grabación?

–Totalmente. A Diego Presa lo conocía por El Astillero, yo soy medio fana de ellos. Pero además descubrí que Diego era solista y me encantó su universo musical. En su poesía sentía que había cosas hermanadas con lo que yo hacía. Un día, charlando por Instagram, empezamos a hablar de música y le propuse hacer una versión de uno de sus temas o algún tema que nos gustara. En medio de esa charla, me dijo que le mandara algunos de mis textos. En dos semanas hicimos como seis maquetas de temas. Les empezó a poner música a mis letras y se generó movimiento. Me pasaba canciones suyas a las que le faltaban estribillo y yo le pasaba poesías mías que él usaba para sacar imágenes y componer una letra. Así empezamos a hacer temas juntos y la cosa fluyó. En un momento pude viajar a Uruguay por trabajo y me dijo que iba a hablar con el sello Bizarro para que produjeran el EP. Me fui allá, grabé las seis canciones y lo conocí a él, a sus hijas y a su mujer.

–Hay una camada grande de actrices que se están dedicando a cantar.

–Sí, hay muchas. Lo que no veo tanto es cantantes que actúen. Lo que sí, todas las cantantes en algún momento han tenido alguna experiencia de actuación. Me da la sensación y me pregunto: ¿será que hay más pudor en una cantante a la hora de actuar, porque ya se va para otro plano? Igual se puede ver desde el lugar que el actor o la actriz están protegidos por un personaje, en cambio el que canta está más desnudo. Cantar es eso. Para actuar también se necesita estar desnudo, en otro sentido, más desde la verdad, desde la honestidad como persona para poder contar una historia y no ser un artista superficial.

–¿La Julieta Díaz cantante le ganó terreno a la actriz?

–Creo que pueden convivir. Hay cosas de actuación que todavía tengo muchas ganas de hacer. Tengo proyectos de teatro, proyectos de películas y de series en las que estoy desde la génesis. Me encanta la actuación. En algún momento, si esto va para el lado que nos gustaría con Diego, la idea es seguir componiendo, seguir grabando y hacer shows. Ojalá que a la gente le guste y una pueda repartir la agenda entre el teatro, el cine, la televisión y los shows. Sería un sueño cumplido. Disfruto mucho cantar.

¿Cómo imaginás los shows con la banda?

–Me gustaría poder ensayar un poco más y tomarme un tiempo para conocer más a los músicos. Somos cinco en la banda. Cuando me imagino todo esto, me pregunto cómo se hace estando de este lado del charco. Me imagino viajando quince días para allá y poder hacer un par de fechas. Hay lugares muy hermosos en Montevideo. También me gustaría hacerlo acá en algún momento, pero me pregunto: ¿van a viajar todos para este lado? Es carísimo, ¿cómo se hace? (risas).

–¿Qué te gustaría de aquí en más?

–Me gustaría juntarme con mi familia, mis amigos, ir al teatro, hacer teatro, ir a comer algo dentro de un restaurante, que tengamos salud. Que todos los trabajadores de la salud puedan descansar un poco. También tengo mi parte pesimista, pero me parece mejor pensar que hay que estar informado, cuidarse, tener más conciencia en general para poder salir de la pandemia y saber que esto sucede porque estamos haciendo mierda el mundo. Si a esta altura algunas cabezas capitalistas no se dan cuenta de que vamos a quedarnos sin agua en diez años o morir por el glifosato, estamos mal. La pandemia tiene que movernos hacia la conciencia. Y tienen que liberar las patentes de las vacunas.