El grupo argentino del momento cerró el año pasado con un show al aire libre ante cien mil personas y una gira de más de 70 conciertos en diferentes países. Ellos aseguran ser más metódicos que creativos, no se dejan tentar por los excesos y afirman que su única adicción es la Coca Light.

 

Chano Moreno Charpentier es el chico de tapa, líder del grupo, cantante y compositor de todas las letras de la banda. Es, además, conocido por mucha gente que no sabe de la existencia de los Tan Biónica gracias a –o a pesar de– su relación con la bellísima actriz Celeste Cid. Es que el músico está enamorado, y eso se nota, aunque prefiera no hablar de la chica del prime time que le quita el sueño. El amor, según contará más tarde, “es una cosa neurótica que tiñe la vida de otro color”.

 

Detrás del número uno del grupo está Bambi, eximio bajista y hermano de Chano. Bambi habla mucho, razona, exhibe sus ideas de manera impecable, ordenada, y basta conversar un par de horas con él para adivinar que resulta el punto de eje y equilibrio del estelar Chano. A esta pareja de talentosos hermanos criados en Saavedra se suman Diego, baterista y tuitero principal de la banda, y Sebastián, tal vez el más callado y retraído, al frente de la guitarra.

 

Los cuatro se conocen de toda la vida, son amigos del barrio, de la infancia, del colegio, del club. Los cuatro toman Coca Light de manera casi compulsiva, hasta seis litros diarios cada uno. Y en eso están, tomando Coca, cuando nos encontramos en el lobby de un hotel playero, horas antes de uno de sus tantos shows de verano.

 

 

–¿Qué hacen tomando este jarabe sin azúcar?

 

 

Chano: –No nos gusta la Coca común.

 

 

Sebastián: – Cuando la empieces a tomar seguido, te vas a hacer adicto.

 

 

 

Chano: –Quiero ver qué pasa con vos después de esta nota, a ver si seguís tomando Coca común o Coca Light. La tenés que entender, en un momento la agarrás y decís: “Ok, esto es lo mío”. Yo soy flaco porque tomo Coca Light, sino sería un chancho. Ponete una semana a tomarla y después contanos si te cambiaste de bando.

 

 

–Se ve que son adictos radicales a esta bebida.

 

 

–Sí –dicen todos.

 

 

–No –corrige Chano–. Yo no soy adicto. La elijo totalmente, la elijo por error, pero a conciencia. No soy adicto a ese producto, ni en pedo.

 

 

–Ya que entramos en tema casi sin querer, Chano, ¿cómo te preservás de los excesos?

 

 

–Es una lucha, todo el tiempo. Contra las costumbres, contra la relación que tengo con las cosas. Todo el tiempo tengo que estar pendiente de la relación con lo que consumo, es parte de mí.

 

 

–Al parecer, lo manejás bien.

 

 

–Sí, lo manejo bien porque estoy acá, porque puedo cumplir con mi trabajo, con mi vida, con mis amigos. Pero es así, hay una relación directa entre cumplir con las pautas de responsabilidad del grupo y no desbordarme, es directamente proporcional. Hasta es necesario darse cuenta cuando uno no puede relacionarse con determinada droga y decir: “No, no puedo”.

 

 

 

 

 

“Tratamos temas universales, sin respuesta .Destino, memoria, amor, desengaño. El desengaño amoroso es una cosa que le pasa a todo el mundo y que se está dando a cadaminuto” (Bambi).

 

 

–Pasemos a la música, ¿cómo definirían lo que hacen?

 

 

Chano: –Es una música que nadie hizo nunca en este país. Nosotros pretendemos hacer algo que nadie jamás haya hecho, y eso nos resulta. Yo no encuentro nuestro sonido en otros grupos.

 

 

Bambi: –También hay un compromiso con lo que hacemos. Nosotros para hacer una canción trabajamos como trabaja un arquitecto para construir un edificio. Es una obra que tiene tantos elementos y tanto compromiso, que hemos llegado a padecerlo por estar muchos días encerrados escribiendo y arreglando. Hay una relación hasta enfermiza de nuestra parte con las canciones, al punto que por ahí estamos meses con un sonido, un arreglo, una palabra. Tomamos muy seriamente el hecho de hacer música, no somos un grupo que va por ahí haciendo algunas cosas divertidas y ya.

 

 

 

–¿Cómo hacen para no terminar descarrilados por culpa del éxito?

 

 

 

Diego: –Nosotros estuvimos más de diez años tratando de que nuestra rutina sea componer, grabar y tocar, entonces sería muy tonto de nuestra parte desbandarnos por el éxito. Eso nos podría haber pasado de chicos, pero ya no. Ahora tomamos las cosas con mucha seriedad, dentro de lo que el arte permite, porque tampoco somos oficinistas de la música.

 

 

Sebastián: –Al margen de la responsabilidad, no podemos desbandarnos tanto porque viajamos mucho, trabajamos mucho, y la verdad no nos daría el cuerpo, ya somos grandes.

 

 

Bambi: –Es una cuestión de atesorar lo conseguido. Si te cuesta tanto trabajo hacer algo, hay que mantenerlo. Creo que hasta sería un camino más fácil cometer la estupidez de dejarlo ir y no tener que enfrentarte todos los días con pelear para sostener las cosas.

 

 

–¿Quiénes son sus seguidores?

 

 

Chano: –Tenemos un ejército, que es el piberío biónico, que se planta en cualquier lugar y es diferente a todos los públicos, y entiende el mensaje que propusimos. Ellos lo adaptaron y lo decoraron.

 

 

 –¿Cuál sería ese mensaje?

 

 

Chano: –Que Tan Biónica es una generación de pensamiento nuevo, es un canal de comunicación, una forma de manifestarse.

 

 

Bambi: –Hay un simbolismo de grupo, que es la unión de nosotros mismos, y eso lo pudimos transmitir bastante bien a la gente.

 

 

–¿Guardan alguna fobia mediática?

 

 

Chano: –No, para nada. Nos encanta recibir tanto apoyo de los medios.

 

 

–En tu caso, Chano, no te molesta que en los medios se hable de vos por tu relación con Celeste Cid?

 

 

–No, para nada. Nosotros elegimos en qué foros hablar, en qué contexto. Si un paparazzi viene y me saca una foto por mi novia no significa que yo esté hablando con ese medio, simplemente es tema de conversación para la señora que está en la peluquería, y eso no nos ofende, ni tenemos temas tabúes.

 

 

–¿Cómo fueron los comienzos de la banda?

 

 

Chano: –Ninguno de nosotros pertenecía a una acomodada aristocracia de la música que le permitiera dar los primeros pasos con mayor facilidad. Todos teníamos otros trabajos, vivíamos solos, y teníamos que ocupar ocho horas en en generar un ingreso.

 

 

–¿En qué trabajaban?

 

 

Chano: –Yo, hasta hace cuatro, cinco años, trabajé en un restaurante, y antes de eso hice de todo, pero siempre a conciencia de querer hacer esto, siempre acomodando mis actividades a la música.

 

 

¿Estaban seguros de que ese era el camino?

 

 

Chano: –Sí.

 

 

Bambi: –Más que saber lo que iba a pasar, nosotros sabíamos todo lo que estábamos dispuestos a hacer para que eso sucediera. Siempre supimos todo lo que estábamos dispuestos a sacrificar para que las cosas salieran adelante. También aprendimos a tolerar las frustraciones, porque tuvimos muchos años de intentar cosas y fracasar sistemáticamente.

 

 

Diego: –La pasamos mal, tuvimos que tocar mil puertas, salir a vender lo que teníamos, inventar cualquier cosa para subsistir.

 

 

–Sus canciones son muy eclécticas, ¿sienten que se están rompiendo las barreras del rock clásico y radical que no admite otros géneros?

 

 

Chano: –Yo creo que es el camino a la salvación. Dejemos de poner fronteras absurdas. De última que haya peleas que valgan la pena, como las religiosas. ¿Te parece normal dividir las sociedades de la música, cuando es algo que debería estar unido? No. Hay gente todavía muy estúpida que tiene cincuenta años en el medio y sigue diciendo: “esto no es rock”.

 

 

Bambi: –Te perdés un montón de cosas cuando sos tan fundamentalista en la vida. Tampoco es que seamos un cocoliche y nos interese cualquier cultura. Elegimos, y me parece que la libertad más grande que tiene un ser humano es poder elegir.

 

 

–Sus seguidores son muy intensos y fieles a la banda, ¿qué fue lo más conmovedor que hicieron?

 

 

Chano: –Una cosa que me encantó fue cuando los fans tuvieron la idea de escribir frases de nuestras canciones en billetes y hacerlos circular, y que se produzca ese fenómeno. Así generaron la expectativa de ir a compraralgo y que les den en el vuelto un billete escrito con frases de Tan Biónica.

 

 

–¿Frases como cuáles?

 

 

Bambi: –Hay una que circuló mucho que dice: “Qué lindo arruinarse con vos”.

 

 

–¿Qué significaría eso?

 

 

Bambi: –Esa canción habla de la neurosis que provoca el amor. El amor es una cosa neurótica que tiñe la vida de otro color. Habla de un amor no correspondido y unas ganas absurdas de seguir con eso. Tan Biónica es un grupo existencialista. Tratamos temas universales, sin respuesta. Destino, memoria, amor, desengaño. El desengaño amoroso es una cosa que le pasa a todo el mundo y que se está dando a cada minuto. En este momento, en este hotel, alguien va a dejar a alguien, y para esa persona, si está enamorada, va a ser lo más cercano a la muerte que le toque vivir. El amor es lo contrario a la muerte.

 

 

–Las chicas te aman, Chano, ¿eso te hace sentir vivo?

 

 

–Las chicas en estado de histeria son lo mejor que tiene el mundo y la vida. Una chica desbordada, fuera de sí, es todo. Por eso, en nuestros conciertos hay muchos chicos que vienen a llevarse gran parte de esas chicas. Es el interés que tienen por el grupo (risas).

 

 

 

 

 

“Hay una relación directa entre cumplir con las pautas de responsabilidad del grupo y no desbordarme. Hasta es necesario darse cuenta cuando uno no puede relacionarse con determinada droga” (Chano).