Dónde comer en Buenos Aires: 3 restaurantes que tenés que conocer
La renovación de un espacio dedicado a la cocina peruana creativa, un clásico de los sabores españoles en la ciudad y la apuesta de un restaurante por reivindicar la escencia de la cantina porteña.
LA MAR
Después de once años en Buenos Aires, La Mar renovó por completo su casa de Palermo sin tocar aquello que explica su vigencia: una cocina peruana que encuentra buena parte de su identidad en el mar argentino. El cambio se percibe en una fachada más abierta, una nueva terraza y un salón más luminoso.
También hay novedades en la cocina, ya que tomó el mando Daniel Llasaca, arequipeño criado en Argentina y formado por Gastón Acurio. Su carta conserva al cebiche como bandera, pero por supuesto hay más: tiraditos, causas, anticuchos, niguiris y arroces sustanciosos, además de pescados enteros y mariscos que muestran un trabajo sostenido con productores de la costa argentina. Chernia, bonito, pez limón, centolla, erizo o panopea aparecen según disponibilidad y temporada, mostrando la gran versatilidad de nuestros mares.
Esa combinación entre técnica peruana y producto local se prodiga en platos de sabores intensos, acideces y pescados tratados con el cuidado que merecen. Un nuevo espacio que se actualiza y sigue teniendo al mar como verdadero protagonista.
Arévalo 2024, Palermo Hollywood.
@lamarbsas

EL BURLADERO
El Burladero abrió en 2012 y construyó desde entonces una de las propuestas españolas más consistentes de Buenos Aires, capaz de aggiornarse sin abandonar esa cocina reconocible y generosa que le dio identidad.
Hay gambas al ajillo que salen a un punto correcto, tortillas que cumplen exigencias actuales, croquetas cremosas, chipirones, pescados y varios clásicos ibéricos, pero el capítulo que justifica la visita es el de los arroces. Hay de mariscos, de ternera, y uno de los más pedidos: el arroz negro con calamares, que llega a la mesa con buen punto de cocción. También aparecen fideuás, incluida una versión negra con gambas y chipirones.
En 2023 se convirtió además en el primer restaurante argentino en recibir el sello Restaurants From Spain, reconocimiento oficial a la cocina española fuera de ese país. Más allá de la distinción, su mérito cotidiano es otro: sostener y mejorar el producto, porciones y regularidad durante catorce años. En una ciudad donde los restaurantes cambian de nombre con velocidad, El Burladero ofrece un gran argumento para volver.
Pte. J. E. Uriburu 1488, Recoleta.
@elburladerorestaurante

SUMA
En la esquina que durante décadas ocupó La Mamma Rosa, Suma encontró un escenario acorde a su idea de restaurante, con algo de cantina porteña, algo de bar y bastante de punto de encuentro. El proyecto de Tomás y Gonzalo Romero junto a Camilo Bustamante conserva parte de la estética del viejo bodegón, ahora cruzada por flores, vinilos y luces bajas.
Destaca una carta breve, con platos para poner al centro de la mesa, buenos productos y sabores reconocibles trabajados con criterio. El sándwich de lomito en pan de papa es una de las mejores puertas de entrada: carne jugosa, provola ahumada y mayonesa casera, una combinación golosa y directa. También funcionan los buñuelos de acelga, las croquetas de carne braseada, la milanesa de peceto y los cavatelli caseros. La selección de vinos escapa de las etiquetas más obvias y suma pequeños y medianos productores, mientras la coctelería se apoya principalmente en clásicos.
Suma propone esas mesas que empiezan con algo para picar, una botella de vino y, entre platos y música, terminan bastante más tarde de lo previsto.
Julián Álvarez 890, Villa Crespo.
@sumabuenosaires


