Recomendados EPU - Discos: Bob Dylan, Juana Molina y Lily Allen
El registro de una leyenda en formación, el pulso creativo de una artista única y la catarsis de una voz pop que convierte la herida en canción.
Through the Open Window. The Bootleg Series Vol. 18 / 1956-1963
Bob Dylan
Columbia Records / Legacy Recordings

A poco menos de un año del estreno de "Un completo desconocido", la biopic de James Mangold que retrata los primeros años artísticos de Bob Dylan, llega esta nueva edición de su ya clásica Bootleg Series con un material extraordinario que bien podría funcionar como complemento de la película.
Desde su primera grabación conocida (“Let the Good Times Roll”, junto a sus compañeros de secundaria Larry Keegan y Howard Rutman en 1956) hasta el registro completo de su recital en el Carnegie Hall de Nueva York, en octubre de 1963, este monumental box de ocho CD con 139 tracks –48 nunca lanzados oficialmente– ofrece un panorama integral de su desarrollo como artista, desde su Minnesota natal hasta su explosión en el Greenwich Village neoyorquino a comienzos de los sesenta.
Entre outtakes de sus primeros discos y versiones inéditas de temas interpretados en clubes, radios y hasta livings de amigos, asoma, en la paulatina escucha, un músico que, aunque todavía perseguía la sombra de sus héroes, ya dejaba entrever el genio personalísimo que, poco después, deslumbraría al mundo.
Doga
Juana Molina
Sonamos / RGS Music

“Una puerta de entrada inmejorable para los recién llegados al planeta Juana Molina.” La apreciación viene de la nota de prensa que acompaña el lanzamiento de este esperado nuevo disco de la multifacética artista, y es bastante certera.
No solo porque en el álbum están presentes, diseminadas a lo largo de una decena de tracks, sus señas de identidad –los loops, las texturas, las capas de sonidos, la tensión flotando en el ambiente, el halo de misterio–, sino también porque hay un trabajo de orfebrería en las letras, que ofrecen, como siempre en ella, una foto exacta del momento que vive. En este caso, uno de inspiración absoluta, expandido además con la intervención del productor Emilio Haro, quien la ayudó a concentrar lo que eran más de 50 horas de material crudo.
Primal (“uno es árbol”), icónica (“la paradoja”) enigmática (“siestas ahí”), sofisticada (“indignan a un zorzal”) autoficcional y graciosa (“va rara”, “intringulado”), mántrica (“miro todo”): Juana entrega un disco que culmina en “rina soi” con un sonido encontrado y único, a modo de granulada y oscura despedida.
West End Girl
Lily Allen
BMG

¿Puede una experiencia traumática ser la piedra de toque para liberar la inspiración de una artista? Este álbum de Lily Allen, tras siete años fuera de los estudios, contesta rotundamente que sí. Los problemas conyugales con el actor David Harbour (estrella de "Stranger Things"), quien la sometió a infidelidades y destratos, la llevaron a componer y grabar un disco cuyo material afinó en solo dos semanas. Un torbellino de canciones catárticas trabajadas con pulso preciosista, donde el ajuste de cuentas es solo anecdótico porque todo fluye en favor de la música.
Un comienzo bossanoveado y chispeante (“West End Girl”) introduce un drama desarrollado en 14 tracks que recorre tanto del pop de porcelana que la cantautora británica casi inventó (“4chan Stan”) como la electrónica (“Ruminating”), el ambient (“Relapse”) y la balada brillante (“Sleepwalking”, “Just Enough”, “Pussy Palace”, la melancólica “Fruityloop”). Puede que "West End Girl" sea un álbum de despecho, pero sin dudas es el más trágicamente hermoso de su carrera.
Texto: Marcelo Pavazza

