Ugly fashion • El revival del feísmo

Cómo y por qué las firmas de lujo volvieron a alimentarse de la “moda fea”, que desafía los estándares de lo aceptable. Desde Chanel hasta Miu Miu, provocan y dejan pensando en una pregunta: ¿qué tan aburrido es el “buen gusto”?


Hasta Chanel puso en la pasarela prêt-à-porter de su colección Otoño/Invierno esos suéteres de estilo alpino y con estampas navideñas. Dsquared2, Ferragamo y Philipp Plein, entre muchas otras firmas, hicieron propuestas con guiños al “ugly fashion” en las Semanas de la Moda. La moda “fea”, esa tendencia que desestabiliza el criterio del mentado “buen gusto”, impone una estética chocante y casi ridícula, rememora lo más olvidable de los ochenta y noventa y hace gala de elementos contradictorios y tendencias ya pasadas de temporada, hoy se recicla de modo exacerbado.

Desde las ugly sneakers hasta las crocs de Balenciaga con plataformas, ese camino sigue su rumbo al paso de la viralidad y el algoritmo de Instagram, donde conviven las fluffy slides de Louis Vuitton, de las que es devota Kylie Jenner, con otros ítems dudosos que recuperaron su legitimidad, como las bandanas, los estampados batik, los gorros “Piluso” (el nombre técnico es bucket hat), los baggy pants y las flip flops con medias, que ya lucía hace dos años Justin Bieber y con las que hasta Juliana Awada ahora asume el riesgo en plena pose en el campo.

¿Lo indeseable se termina haciendo deseable por distintivo y fácilmente viralizable? Así parece. El boom de la “moda fea” surgió con ganas en 2015, cuando François-Henri Pinault, CEO de Kering, eligió al frente de Gucci y Balenciaga a Alessandro Michele y Demna Gvasalia, quien sustituyó a Alexander Wang y destacó su firma Vetements con diseños disruptivos y resistidos a primera vista. Según aseguran los asesores de moda en todo el mundo, la idea del feísmo vende más, llama más la atención que lo confortable, y su aspiración, como primera instancia, es seducir a compradores jóvenes cansados de las producciones en serie. Tan kitsch como arriesgado, el ugly fashion no es más que otra jugada de marketing.

Como dice Susana Saulquin, “las modas se reciclan y se autorregulan cada diez años”. El mismo impacto e incluso rechazo generaron desde el punk de Vivienne Westwood y Malcolm McLaren (mentores del estilismo de los Sex Pistols) hasta el grunge de los 90. Una de las reinas de la “fealdad” fue Miuccia Prada, quien ha llegado a decir que la han equiparado “a meter la basura en el mundo de la alta costura” cuando se hizo cargo de la maison que fundó su abuelo en 1978 y generó una revolución a mitad de los noventa con su colección titulada “Bellamente feas”.

“Lo feo es atractivo, es emocionante. Tal vez porque es más nuevo. La investigación de la fealdad es, para mí, más interesante que la idea burguesa de la belleza. ¿Y por qué? Porque lo feo es humano”, asegura Miuccia, responsable del amado y resistido vestido con cuello bebé que lució Emma Emhoff, hijastra de Kamala Harris, la primera vicepresidenta mujer en la historia de los Estados Unidos, en la asunción de Joe Biden.

“La investigación de la fealdad es, para mí, más interesante que la idea burguesa de la belleza. ¿Y por qué? Porque lo feo es humano.” (Miuccia Prada)

Mientras muchos aseguran que nos encontramos ante un “marketing horrible, hasta obsceno”, como nunca antes y debido a las restricciones impuestas por la pandemia, las colecciones llegaron a nuevas audiencias explotando lo viralizable como leitmotiv. Con shows online, filtros de Instagram y hasta un show de marionetas de Moschino, la mayor parte de las colecciones se rindieron ante las tendencias ugly.

Tan kitsch como arriesgada es la tendencia elegida por lxs instagrammers más reposteables que terminó volviendo a seducir a los diseñadores. Desde lxs traperxs hasta lxs influencers que posan con artículos de Dolls Kill apelan a estampas camp (desde smilies hasta llamaradas, desde batik hasta Las chicas superpoderosas), prendas con patchwork, outfits exagerados en color pastel, combinación inesperada de estampados y todo tipo de neones.

Las ugly sandals de Chanel, lanzadas en 2018, por arriba de los mil euros, fueron un escándalo que marcó el camino. Conocidas como las ugly trainers, esas sandalias planas, con suela tracker y cintas de velcro que recuerdan a las “sandalias de padre” o las que se usan para hacer excursiones, fueron mutando hacia diseños insospechados. Una de las primeras en lucir esa clase de zapatos fue Chiara Ferragni en las calles de Milán. Hoy, Gigi Hadid, Kendall Jenner y Hailey Bieber siguen el mood con el que Miu Miu con su colección Primavera/Verano 2021 hizo un verdadero blend entre la femeneidad y los clásicos botines futboleros.

Hace muy poco, el propio Gvasalia contó cómo fue el proceso de su narrativa ugly. En ese sentido, reveló qué referencias de la cultura pop lo habían inspirado, entre ellas el trabajo del artista francés Marcel Duchamp, un pionero en presentar como obras de arte objetos encontrados, por ejemplo su famoso urinario autografiado. “Descubrí a Duchamp descubriéndome a mí mismo como diseñador, porque me da más certidumbre sobre cómo trabajo”, dijo el responsable de diseñar una cartera de Balenciaga inspirada en una bolsa de compras de Ikea.

Artículos Relacionados>

Por Tomás Gorrini

La banda liderada por Santiago Motorizado regresó al recinto de Villa Crespo después de dos años, con una asombrosa puesta en escena, localidades agotadas y más de 14.000 fanáticos. 

Por El Planeta Urbano

La fecha conserva su lugar en el calendario social, pero las formas de festejar evolucionaron. Entre la hiperconexión digital, los encuentros presenciales y un consumo más racional, las nuevas generaciones redefinen una tradición que sigue vigente.

Por El Planeta Urbano

La segunda exposición del Centro Cultural MATTA Embajada de Chile reúne a Luciano Garbati, Nieves Legaspi, Solange Heilenkotter y Carlos Fernández en un diálogo artístico entre Chile y Argentina, curado por Christine Clément.

Por El Planeta Urbano

Karol G, Rosalía, Jorge Drexler y el dúo argentino lideran las nominaciones. La ceremonia se realizará el 12 de noviembre en Las Vegas.

Por El Planeta Urbano

La 78ª edición de los premios consagró a Widow's Bay como la gran ganadora en comedia, mientras The Pitt volvió a quedarse con el premio mayor en drama. Matthew Rhys protagonizó uno de los momentos más inesperados de la noche.

Por El Planeta Urbano

Liam y Noel Gallagher volverán a los escenarios con Oasis Live ’27, una gira de 38 conciertos que recorrerá Europa, Reino Unido, Irlanda y Estados Unidos. El regreso a Knebworth será uno de los grandes momentos.

Por El Planeta Urbano
Con proyectos que van desde un sello discográfico propio y un club físico para comunidades digitales hasta videojuegos y un nuevo venue para 6.000 personas, la compañía busca fusionar el universo online con la experiencia presencial.
Por El Planeta Urbano

La conquista de la Copa del Mundo ante Países Bajos corona un camino de mística, legado y pertenencia. En esta nota, las claves para entender la dimensión de un equipo que transformó al hockey nacional en fenómeno cultural y que, a fuerza de garra y excelencia, sigue haciendo historia.