En Abrasado, el restaurante de Bodega Los Toneles, “la carne madurada” es la estrella y la excelencia se funda en la trazabilidad completa del producto. En esta época del año propone un menú perfectamente maridado con sus vinos, para disfrutar de almuerzos, atardeceres y cenas.


Mendoza es uno de los destinos que se han convertido en los últimos años en uno de los más importantes de Argentina para disfrutar del enoturismo. Los vinos y la gastronomía de esta provincia cuyana forman parte de un activo muy importante a la hora de dar a conocer sus riquezas y sus atributos, para que sea elegida dentro de las opciones de viaje tanto de locales como de extranjeros.

El restaurante Abrasado, perteneciente a la bodega homónima Abrasado Wines, de Bodega Los Toneles de la Familia Millan, tiene como pilar gastronómico al producto y, por ende, reivindica la excelencia de la materia prima. Quienes lo visitan pueden disfrutar de carnes y vinos, aceite de oliva, aceto balsámico y especias provenientes de las fincas y viñedos propios. Con un origen cuidado, estos ejemplares exaltan los sabores y aromas del campo argentino.
Como toda familia orgullosa de su hogar, Bodega Los Toneles disfruta de recibir visitas que celebran y disfrutan momentos de placer, negocios o distensión. Su historia y tradición se fusionan encendiendo los sentidos desde una propuesta cosmopolita de vanguardia.

Las carnes, producto y crianza
Sus campos se ubican en el sur de Córdoba, y allí, sobre pasturas abiertas, se cría el ganado. Este sistema de crianza, absolutamente natural, asegura cortes de destacada calidad y terneza. El faenamiento se realiza en condiciones óptimas de cuidado y control, priorizando la salubridad del proceso. Posteriormente, la materia prima es recibida en un despostadero propio, con controles certificados por SENASA. Allí se realizan los cortes que son transportados diariamente a la cocina, para luego ser servidos a los comensales.

Carnes maduradas en seco, sello distintivo de Abrasado
Este método permite que la carne añeje mejorando su sabor, color, terneza y textura. Consiste en mantener a los mejores cortes de carne vacuna durante 30 a 100 días en un específico sistema de refrigeración, donde se genera un microclima: la temperatura es de 1-3 grados, la humedad oscila entre 50% y 70% y el flujo de aire está controlado.

})(jQuery);