Segunda vida: Palacios y casonas históricas en Buenos Aires.
Buenos Aires custodia en su arquitectura una memoria viva que hoy encuentra un nuevo pulso. En un cruce virtuoso entre rescate patrimonial y alta gastronomía, antiguos palacios de impronta aristocrática, residencias señoriales y casonas de época reabren sus puertas convertidos en refugios culinarios de autor.
Desde la elegancia clásica de Recoleta hasta la atmósfera arbolada de Palermo y Chacarita, estos proyectos celebran la historia porteña a través de intervenciones sensibles donde dialogan el diseño, los productos nobles y la cultura contemporánea.
Palacio Duhau, para disfrutar una visita aristocrática

Con 20 años recién cumplidos, el emblemático hotel de la cadena Park Hyatt, ubicado en el corazón de Recoleta, encabeza la lista de uno de los espacios reconstruidos más impactantes para visitar en la ciudad. Con su jardín emblemático que separa la ex residencia y el edificio más nuevo, la propiedad cuenta con seis propuestas gastronómicas para disfrutar al mando del Chef Ejecutivo Rodrigo Llanes.
Desde los Salones del Piano Nobile, donde puedes disfrutar el té de la tarde, pasando por Duhau Patisserie, destacado por sus macarons, trufas y chocolates artesanales, el palacio permite ser contemplado mientras disfrutas delicias. La propuesta gastronómica también cuenta con Oak Bar para tragos de autor; la vinoteca para degustación de vinos y quesos; Duhau restaurante, enfocado en comida argentina o Gioia Botanico, un restaurante con foco vegetariano y vegano de raíces italianas.
Casa Cavia, el encanto de una joya de los años veinte.

Emplazado en el corazón de Palermo Chico, este espacio reconocido por la Guía Michelin habita una residencia construida en 1927 por el arquitecto Alejandro Christophersen. Restaurada magistralmente por el estudio Kallos Turin, la casona borra los límites entre sus ambientes para evocar la calidez de un hogar de época donde dialogan el pasado porteño y el diseño contemporáneo.
La propuesta, ideada por Guadalupe García Mosqueda, integra múltiples disciplinas bajo una misma atmósfera sofisticada. En la cocina, el chef ejecutivo Félix Babini diseña una carta estacional que dialoga con la pastelería creativa de Fabio Mandia, ideal para la hora del té o el brunch. El recorrido sensorial se completa con la imponente cava curada por Delvis Huck, la coctelería premiada de Flavia Arroyo y el aporte botánico de Blumm Flower Co, convirtiendo cada visita en un viaje atemporal.
Casa República, la tercera vida de un palacio patrimonial

Ubicado sobre la emblemática calle Florida, este imponente edificio patrimonial de finales del siglo XIX inaugura su tercera gran etapa histórica. Concebido originalmente entre 1896 y 1902 como la residencia familiar de los Peña Blaye, funcionó luego durante casi cien años como sede de la presidencia de la Sociedad Rural Argentina tras su venta en 1923. Hoy renace transformado en Casa República, un proyecto que amalgama gastronomía, arte, biblioteca curada por Concepto Preludio y oficios criollos en una atmósfera señorial.
Su interior exhibe una cuidada puesta en valor con muebles históricos, fotografías de Marco Furer, Céline Frers y Gonzalo Lauda, y una cocina federal abastecida con carnes Angus y Hereford, vajilla santafesina y un aceite de oliva propio realizado en colaboración con Estilo Oliva. Para profundizar en su arquitectura, los sábados y domingos se realizan visitas guiadas con inscripción previa a cargo de Pablo Chiesa y Fernando Yosovich (creador de Recorre BA), sumando además catas y música en vivo.
Le Rêve, la intimidad de un rincón parisino en Palermo

Ubicado sobre la calle Nicaragua, este acogedor bistró francés celebra seis años transportando a los comensales a la atmósfera romántica y elegante de los salones parisinos. Bajo el concepto de "el sueño", su espacio propone una escala íntima y cálida que combina fantasía, servicio cercano y sofisticación sin rigidez, funcionando además como un escenario exclusivo para eventos y cenas privadas.
Con el chef ejecutivo Ramiro Hernández al mando de la cocina, la carta rinde tributo a la alta gastronomía gala mediante clásicos como el hojaldrado Lomo Le Rêve, el magret de pato o la tradicional brioche con manteca noisette. La experiencia se complementa con una selecta cava de etiquetas argentinas, francesas y españolas, coctelería clásica y un distendido ritual de aperitivos al atardecer que evoca el espíritu festivo de la joie de vivre.
Asadero, vanguardia arquitectónica y cocina de fuegos

En el vibrante barrio de Chacarita, a metros del Movistar Arena, una casona de principios del siglo XX fue restaurada y ampliada especialmente para albergar este innovador proyecto del Grupo Mezcla. La intervención arquitectónica rescata la memoria del inmueble e incorpora un sector moderno donde resaltan materiales nobles, texturas naturales y un característico patio de ladrillos traídos desde Mendoza.
En el corazón del salón principal se ubica una cocina abierta equipada con parrilla, horno de leña y barra, mientras que el exterior deslumbra con un jardín intervenido por Estudio Bulla que reúne palmera, fogonero y piscina espejo. Al frente de los fuegos, el chef Juan Pedro Rastellino elabora una cocina directa y generosa con embutidos artesanales, vegetales de huerta agroecológica y carnes seleccionadas. La experiencia inicia en su cava de bienvenida, guiada por etiquetas curadas por la premiada sommelier Delvis Huck.

