Tres discos recomendados: Beck, Miley Cyrus y Pulp
RIDE LONESOME
BECK
Capitol

No sin algo de malicia, buena parte de la prensa especializada asegura que a Beck Hansen sus mejores discos le nacen de la infelicidad. Un poco insensible pero cierto: su divorcio de Marissa Ribisi en 2021 coincidió con el período de composición e incubación de este material, y el resultado es una docena de canciones que remiten en forma y contenido
–en lo que sería algo así como la conclusión de una trilogía– a los notables "Sea Change" (2002) y "Morning Phase" (2014).
Es decir, un pop melancólico que en este caso, sostenido por la misma banda que lo acompañó en aquellos álbumes, preciosas orquestaciones de su padre, David Campbell, y mezcla de sonido de Nigel Godrich, está entre lo mejor que el californiano produjo en su carrera.
Guitarras acústicas, cuerdas, el reverb como atmósfera, un carácter entre folk y cámara que por momentos linkea con Nick Drake, sirven a un temario pródigo en páginas brillantes (“Bleed”, “Slow Canyon”, “Beyond tThe Light”) que no solo habla de desamor sino también del paso del tiempo. Solo un gran artista puede hacerlo. Y Beck es uno de ellos.
BASS PERSUADES
MILEY CYRUS
Atlantic

Que Miley Cyrus no se desvive por hacer aquello que se espera de ella no es novedad: sin ir más lejos, ahí se la tiene diciéndole sin ponerse colorada a Zane Lowe, de Apple Music, que va a ser difícil verla salir de gira internacional en lo inmediato, tan cómoda que se siente haciendo shows cerca de su casa.
Bueno, este nuevo disco, a poco más de un año del (todo hay que decirlo) mejor recibido "Something Beautiful", se mueve dentro de esa noción de imprevisibilidad: un trabajo donde la cantante va y viene de la pista de baile al dormitorio. Para muestra basta la seguidilla inicial, donde del marchoso tema que da nombre al álbum salta a otro que coquetea con el rock industrial (“Different Religion”) para desembocar en la adhesiva balada “Let’s Get Married”. Un trío ecléctico.
Y así, lo que sigue: un repaso nada lineal por sus sentimientos, que sufrieron, como es sabido, fuertes vaivenes. De “More to Lose” a “Every Girl You’ve Ever Loved”, Cyrus cambia de registro una y otra vez, y hace de esa variedad su principal atractivo.
LIVE!
PULP
Rough Trade

Todo lo que rodea a Pulp desde su regreso a los escenarios en 2022, tras nueve años de ausencia (en lo que fue la segunda reunión de la banda) es brillante. En 2025, el grupo liderado por Jarvis Cocker sacó su primer disco con material original en un cuarto de siglo (el genial "More") y encaró una serie de presentaciones en vivo que mostraron su gran momento, como pudo comprobarse en el magnífico show que en junio de este año hicieron en Buenos Aires.
A ese mismo cuño pertenece este registro del concierto que un año antes dieron en el O2 de Londres: una colección de 17 tracks donde clásicos se mezclan con temas nuevos, conformando un bloque cuya solidez solo puede lograrse cuando ese carácter viene de la obra.
De la musculosa entrada con “Spike Island” al cierre bellamente plácido con “A Sunset”, los de Sheffield despliegan una mezcla de belleza y maestría conmovedora que no escatima en subidones épicos (“Disco 2000”, “Sorted for E’s & Wizz”, “Common People”), momentazos (“This Iis Hardcore”) y verdadera comunión (“Something Changed”). Larga, larguísima vida a Jarvis y los suyos.

