El debut de Nicolás Manusovich y una nueva mirada sobre el vestir masculino
La sensibilidad y un fuerte diálogo entre lo sastrero y lo deportivo es lo que define a SICH, la nueva marca de Nicolás Manusovich que se caracteriza por la calidad de sus textiles, el juego de elegir cómo vestirnos y el orgullo de vestir nacional. “Siempre busqué una forma de vestirme que a veces encontraba y a veces no, pero que nunca me representaba del todo. Entonces salí a hacer eso que necesitaba.”, comienza a explicar el diseñador sobre el nacimiento de su firma.

Bajo el nombre “Cajetilla”, un término del lunfardo que alude a una persona que se ve prolija, elegante y con interés en su imagen, lanzó la primera colección de camperas, chalecos y abrigos limitadas y de producción nacional. “Esta primera cápsula busca complementar la gran oferta de básicos que ya existe. SICH viene a aportar esa pieza que termina de resolver el look.“, asegura Manusovich
Sus prendas responden a la necesidad contemporánea de adaptarse a los diversos contextos que reinan en nuestra cotidianidad. “Hoy siento que el hombre necesita algo formal y elegante para el trabajo o ciertas ocasiones, pero al mismo tiempo funcional y cómodo.” explica el creativo. “No tiene que ser ese saco súper estructurado que sirve para un momento puntual. La idea es crear prendas que representen cierta formalidad, pero que también permitan moverse con comodidad.”

Un camino que recorre herencia familiar e identidad nacional.
“SICH porque son las últimas letras de mi nombre y apellido”, enfatiza el creativo sobre su proyecto y el diseño de esta primera cápsula fue un momento íntimo y de soledad. “Diseñar realmente es algo que siento en el cuerpo. Hay momentos donde me permito jugar, experimentar y emocionarme.” explica. Luego surgió el momento de salir a buscar talleres, proveedores de telas, avíos y etiquetas. “Eso me permitió conocer de cerca cómo funciona la industria y generar vínculos con personas que terminan siendo fundamentales para el producto final.”
La sensibilidad y la fusión de diversos conceptos son los pilares de la firma. El diseñador destaca que la búsqueda por crear piezas de calidad y una identidad porteña marcada dialoga directamente con la historia de sus raíces. “Soy argentino, pero mis orígenes vienen de Europa, particularmente de Rusia y Polonia. Creo que hay un mix importante ahí. Argentina también tiene una fuerte herencia europea, especialmente italiana, y todo eso se mezcla.”, asegura el responsable de la firma.

Actualmente la colección se puede conocer en República, un espacio en Palermo donde conviven distintos proyectos de diseño y que el diseñador eligió por ser el más adecuado para sus creaciones. “Como argentino siempre voy a querer lo mejor para mi país. Es un sueño para mí llevar esa bandera a donde vaya. Desde mi lugar como diseñador voy a hacer todo lo posible para producir acá, trabajar con textiles nacionales y aportar mi granito de arena.“

