Designers AW26: 4 claves para entender hacia dónde va la moda local
Del cuerpo en tensión a las ficciones temporales, las marcas que participaron de esta edición proponen una moda atravesada por procesos, oficios y sistemas de pensamiento que redefinen la escena contemporánea.
La semana del 6 al 10 de abril se llevó a cabo la edición número 28 de Designers donde JT, Raimondi, Kostüme, Haeder, Revelaciones y Esquina tomaron el concepto“Desde la raíz” como punto de partida para sus novedades AW26.
Mediante la revalorización de los oficios, el origen de los materiales, el foco en los procesos y reforzando nuestra identidad nacional, las firmas de autor, consolidadas y emergentes, salieron a las pasarelas atravesando diversos tópicos que exceden las tendencias estéticas, para proponer sistemas de pensamiento que colocan a la escena de la moda local a pensar qué espacio ocupa el vestir en nuestro habitar cotidiano.
En ese marco, la función de un cuerpo que no solo está vestido, sino que afronta y tensiona un contexto social, como la crisis textil. Al mismo tiempo, el oficio y la artesanía recuperan protagonismo, desde la reparación de prendas hasta la relectura de técnicas ancestrales que dialogan con el presente. Por su parte, la construcción y reformulación de piezas, junto con la ficcionalidad de ciertos universos creativos se unen a esa serie de tendencias más conceptuales proponiendo una nueva mirada al consumidor nacional.

El cuerpo como campo de tensiones
La colección KNOCK-OUT, NUNCA de la firma JT nos sumergió en el universo del combate a través de disciplinas como el taekwondo, el judo y el karate, para proponer un acto necesario donde el cuerpo se mide, se transforma y resiste. La premisa de que la victoria no reside en evitar el golpe, sino en nunca ser derrotado, se traduce en siluetas en tensión, materiales técnicos e impermeables y recursos como elásticos extremos y frunces que expanden y contraen la prenda.

En la misma línea, BlackÑandu también retoma las artes marciales como punto de partida en Arquitectura en Movimiento, donde el cuerpo es abordado como una estructura. A través de un sistema modular, la marca desarrolla piezas que funcionan como micro-arquitecturas portables, de distintas escalas y geometrías, tensionando la relación entre objeto, espacio y movimiento.
Por su parte, State of Chaos introduce una dimensión cultural con Nocturnos, donde el cuerpo es atravesado por la experiencia nocturna de la Buenos Aires de los años 30. En este cruce, estructuras sastreras rígidas dialogan con siluetas más fruncidas y evocativas, construyendo una narrativa donde la identidad urbana también se inscribe sobre el cuerpo.

Oficio expandido: una visión y recuperación contemporánea sobre las artesanías
Bajo una mirada que recupera el valor del hacer, el brillo glamoroso característico de la firma Esquina se ve constantemente interrumpido por procesos artesanales de nuestro país: piezas de cuero, técnicas manuales y, en esta ocasión, la incorporación del textil más antiguo de nuestro territorio: el Chaguar. Creado por las comunidades wichis del monte chaqueño, deja de ser soporte para convertirse en protagonista en la ciudad, dialogando de manera casi performática con las herraduras y siluetas ultrafemeninas de la marca fundada por Josefina Roveta.

Otra firma que da en el clavo con esta tendencia de oficio expandido es la joyera contemporánea Inés Bonadeo, quien en su propuesta Urdimbre, profundiza en la relación entre técnica y estructura. En colaboración con Atelier Molina, la colección combina metal y textil en piezas que revelan una complejidad constructiva muchas veces invisible, reivindicando el lujo desde lo técnico y lo artesanal.

Más allá de la sastrería: un sistema de construcción
Kostüme, en su desfile aniversario #51AW, reafirma su lenguaje a través de una práctica donde la prenda se entiende como un sistema. El negro, constante en su universo, se despliega en diversas texturas que lo transforman en piezas deportivas, lanceras y sastreras, evidenciando una investigación material sostenida. Costuras expuestas, superficies intervenidas y resoluciones visibles construyen prendas donde el proceso se vuelve constitutivo, mientras que rayas y transparencias introducen una tensión entre estructura y cuerpo.

Por su parte, Haeder profundiza esta idea con TANGAE, donde la sastrería se piensa como un sistema abierto. A través de un diseño regenerativo, la marca no crea nuevas tipologías, sino que opera sobre las existentes, desplazándolas y reconfigurándolas. Sus piezas incorporan el ciclo de vida como parte del proceso, ampliando el campo de la sastrería tradicional.

En el caso de Raimondi, el sistema se construye desde el tiempo y el vínculo. A través de una producción artesanal, realizada pieza por pieza, la marca propone desacelerar los ritmos del consumo y recuperar el valor del oficio. La elección de materiales, el contacto directo con quien diseña y la espera como parte del proceso generan una relación más consciente con la prenda. El tiempo como ficción: crear como via de escape.
Ficciones temporales: diseñar fuera del presente

En contraposición a las propuestas ancladas en el oficio o la construcción, algunas marcas desplazan la moda hacia territorios donde el tiempo se vuelve inestable. En Naz x Naz, la colección Naturaleza Artificial II: nostalgia del futuro propone un cruce entre lo orgánico y lo artificial que desdibuja la linealidad temporal, construyendo una estética donde pasado y futuro coexisten en tensión.

Por su parte, La Aldi Vega presentó Servicio Surrealista, una propuesta donde el juego y lo onírico se convierten en herramientas de diseño. A través del uso del círculo como lenguaje visual, reinterpretado desde lo irregular, la colección desplaza la lógica funcional para abrir paso a una experiencia más intuitiva.
En ambos casos, la moda se plantea como un espacio de ficción donde vestirse implica también habitar otros escenarios posibles.

