La cantante Yas despliega su identidad con su último videoclip "No me va"
La artista cordobesa, que se consagró en series como Go, vive a tu manera, y Melody, la chica del Metro, ahora lanzó nuevo tema y demostró que la moda es un pilar fundamental en su carrera.
Para Yas Gagliardi, la música no es solo una vocación, sino una manera de habitar el mundo. “La música es un lenguaje que no se habla, se canta, se escucha, y llega de distintas maneras. Me acompañó toda la vida. Es mi mejor amiga, una descarga que está siempre conmigo”, expresa la cantante que desde muy chica encontró en ella una forma de canalizar lo que no siempre podía poner en palabras
Esa relación con la música atraviesa toda su obra. Cuando se siente feliz, elige melodías alegres; si necesita tranquilidad, recurre a sonidos suaves; y cuando una emoción la desborda, busca consuelo en su piano o su guitarra. “Muchas veces no sé qué me pasa y la música me lo dice”, confiesa. Así nació “Esencia”, una de sus canciones más personales, compuesta espontáneamente en un momento de angustia.

Algo similar ocurrió con “No me va”, su último lanzamiento, que surgió en una sesión de composición junto a Mimi Rose y el productor Willy. La chispa creativa se encendió a partir de una conversación íntima sobre vínculos contemporáneos. “Mimi compartió una situación que había vivido con un chico, y eso nos llevó a hablar sobre la poca responsabilidad afectiva que hay hoy en el amor”, recuerda Yas. Esa reflexión colectiva fue el punto de partida para una canción que plantea una crítica sutil a las relaciones actuales: más libres, sí, pero también más difusas. “Hoy todo es más inmediato, más descartable. Es ese ‘vemos qué onda’ constante, que parece muy relajado pero a veces esconde miedo o falta de sinceridad”, señala.
Un nuevo camino a su identidad musical
La estética del videoclip acompaña el mensaje desde lo visual. Colores intensos, elementos simbólicos y figuras de origami crean una narrativa cargada de sensibilidad. El origami, en particular, se convirtió en el emblema de este nuevo universo artístico. “Me gusta porque tiene mucho de eso: ensayo y error, de hacer, equivocarse, volver a intentar. Hay figuras simples y otras más complejas, y así es la vida también”, reflexiona. Para Yas, cada pliegue representa un proceso, una emoción o un aprendizaje. Por eso decidió que este símbolo funcione como hilo conductor, no solo visual sino también conceptual.
Esa búsqueda de coherencia estética fue posible gracias a un equipo que entendió con precisión lo que ella quería contar. Junto a Julia Conde y Melanie Anton Def trabajó en la construcción de una nueva identidad artística. “Hablamos mucho sobre mi identidad: qué colores me representan hoy, qué emociones quiero transmitir, qué elementos me identifican”, detalla. De ese intercambio nació la idea de crear una puzzle card, una estrella con su logo en el centro que sintetiza ese camino de reconstrucción personal.
El estilismo también tuvo un papel clave en esta nueva etapa. De la mano de Jorge León, estilista con quien trabaja desde los 15 años, Yas logró reflejar en su imagen la madurez y la seguridad que siente hoy. “Antes dudaba más; ahora tengo muy presente quién soy y adónde quiero ir”, afirma. Esa certeza se traduce en elecciones concretas: desde los materiales —como el tweed de inspiración sesentera— hasta la paleta cromática del video, todo está pensado para acompañar su crecimiento.

Aunque la música sigue siendo su centro, toca el piano y canta desde los seis años, Yas también se nutre de la actuación. Su participación en la serie “GO! Vive a tu manera” y en “Melody”, le abrió otra puerta creativa. “Me encanta esa idea de jugar a ser otro, de meterme en la piel de un personaje que quizás no se parece en nada a mí”, cuenta. Lo que más disfruta de actuar es el contacto con otros artistas y la energía compartida. “En la música, al ser solista, eso pasa menos. Pero la actuación te obliga a estar todo el tiempo creando con otros, y eso te enriquece un montón”, dice.
A la hora de componer, no sigue un único ritual. Algunas canciones nacen en la soledad de su cuarto, guitarra en mano; otras, como “No me va”, emergen del trabajo en equipo. “Siempre escribo desde lo que siento. Me gusta que las canciones sean sinceras, que tengan algo mío, incluso cuando trabajo con otros”, explica.

De cara a lo que queda del año, Yas anticipa un cierre con broche de oro: “Para fin de año ya va a estar el disco completo. Ahí vamos a meter una buena presentación con un show en vivo”. También proyecta algunas mini giras durante el verano. Mientras tanto, sigue creando, plegando su historia como un origami: con paciencia, emoción y cada vez más certeza de quién es.

