Un nuevo capítulo para una línea histórica de vinos argentinos
Con una historia consolidada y una fuerte presencia en el segmento de vinos de alta gama, la línea Don Nicanor, de Nieto Senetiner, atraviesa una transformación que va más allá de su imagen. El relanzamiento —presentado recientemente en la Feria de Molinos Fincas & Bodegas— expresa una búsqueda concreta por interpretar, con autenticidad, los cambios del gusto contemporáneo y, a la vez, honrar los orígenes del vino mendocino.

La nueva etapa pone el foco en el Valle de Uco, una región que se ha consolidado como referencia por su frescura, altitud y diversidad de suelos. Desde allí provienen los varietales que componen la línea, elaborados a partir de viñedos seleccionados y técnicas enológicas que privilegian el respeto por la fruta y el entorno. El objetivo: reflejar con mayor claridad el carácter de cada terroir y de cada cepa.
Según su enólogo, Santiago Mayorga, los cambios responden a una evolución sostenida en el tiempo: “Venimos afinando los perfiles para lograr vinos que representen mejor el lugar. Trabajamos con distintas zonas del Valle de Uco, elegimos recipientes que respeten la fruta y buscamos que cada variedad hable con voz propia”. Esta mirada se traduce en vinos más expresivos y precisos, que dialogan con la identidad de origen desde una perspectiva actual.

IDENTIDAD RENOVADA
La nueva imagen, plasmada en botellas serigrafiadas y etiquetas que recuperan elementos arquitectónicos de la bodega histórica, busca acompañar este cambio de enfoque. “El vino cambió, y con él también la forma en que queremos presentarlo”, señaló Delfina D’Alessandro, Gerente de Marketing de Nieto Senetiner. “Buscamos una identidad más vigente, sin perder la esencia de Don Nicanor: elegancia, historia y evolución”.
El rediseño no es solo estético. Se integra con el perfil enológico de una línea que, a lo largo de los años, ha sabido adaptarse a los cambios en el consumo, transitando de vinos intensos y estructurados hacia estilos más frescos, vibrantes y diversos.

UN NUEVO SANGIOVESE
Entre las novedades más destacadas del relanzamiento se encuentra el Don Nicanor Sangiovese 2024, una incorporación que no solo suma diversidad al portafolio, sino que también retoma el legado fundacional de Nieto Senetiner, establecida por inmigrantes italianos en 1888. Proveniente de viñedos en La Arboleda, Tupungato, este tinto liviano y expresivo rescata una cepa clásica de Italia bajo una mirada contemporánea.
Este lanzamiento amplía la propuesta de la línea, que hoy incluye blancos como Chardonnay y Sauvignon Blanc, tintos ligeros como el Sangiovese, y etiquetas de mayor estructura como Malbec, Cabernet Sauvignon y blends. La variedad refleja una apuesta por captar los matices del gusto actual y ofrecer vinos con identidad, sin renunciar a su origen.

DOS MIRADAS SOBRE EL VALLE DE UCO
La línea se organiza en dos expresiones diferenciadas. Por un lado, Don Nicanor Varietales, con uvas provenientes de distintas zonas del Valle de Uco, ofrece una visión amplia y fresca sobre el potencial de esta región. Son vinos que se definen por su expresión varietal, equilibrio y diversidad.
Por otro lado, Don Nicanor Barrel Select representa una búsqueda más minuciosa en microterroirs puntuales. Allí se destacan ejemplares como el Malbec de Los Chacayes, con perfil especiado, tenso y concentrado, y el Cabernet Franc de Los Árboles, elegante y fiel a su tipicidad.

Ambos se elaboran con técnicas cuidadosas y se crían en recipientes como barricas, fudres, ánforas y clayvers, que permiten conservar la esencia del lugar sin imponer artificios.

